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Cooperación bibliotecaria 1

Bibliotecas que suman. De las vitrinas a los espacios comunes

En el artículo trataremos sobre la cooperación entre bibliotecas en sus diversas modalidades, estrategias de cooperación, ventajas y dificultades, así como acerca de por qué es necesaria. Además, realizaremos un recorrido por las experiencias de cooperación bibliotecaria que conocemos a nivel autonómico, desde las más asentadas hasta las de reciente implantación, para concluir con una propuesta sobre cómo explorar nuevos horizontes en el ámbito de la cooperación.

Homo sapiens es ante todo un animal social.

La cooperación social es nuestra clave para la superviencia. (...)

La cooperación era una de las improntas más importantes de Homo sapiens,

y le confirió una ventaja crucial sobre otras especies humanas.

(Yuval Noah Harari)

Dolores Olmos Olmos. Responsable Lectura y Bibliotecas Escolares Delegación Territorial de Educación, Deporte, Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación en Granada.

dolores.olmos.edu@juntadeandalucia.es

@loliolmos

http://about.me/dololmos

Tal vez sea exagerado recurrir a teorías sobre los orígenes de la especie para llamar la atención acerca de la importancia de la cooperación. Mas de alguna forma, la teoría de Harari (2014) nos ayuda a introducirnos en el tema sabiendo que unirse a otras personas para conseguir un fin, una obra común, es algo que no solo nos acompaña desde el inicio de los tiempos, sino que está ligado a nuestro avance, a la certeza de que juntos somos más fuertes.

Bibliotecas que suman

Puzzle

Al hablar de grupos de cooperación bibliotecaria nos referimos a aquellos conformados por varias bibliotecas de una localidad o una zona geográfica cercana que se unen para trabajar conjuntamente, de manera puntual o sistemática, pero respetando los espacios, tiempos y singularidad de cada biblioteca del grupo en virtud del centro educativo o de la situación local en que se encuentren. Descartamos, por tanto, en esta definición el modelo de bibliotecas integradas (Marzal, 2008) donde hay concentración espacial y de personal especializado en diferentes tipos de bibliotecas, entre otros aspectos.

Según la IFLA (2002), la biblioteca escolar es parte del proceso educativo, de ahí que su misión sea contribuir a alcanzar los objetivos del centro. Y para eso, las personas responsables de la biblioteca escolar deben buscar aquellos apoyos que necesiten dentro y fuera del centro para lograr su cometido.

Las directrices de esta misma organización recomiendan articular acciones de cooperación entre bibliotecas públicas y escolares. Concretamente, incluyen los siguientes ejemplos de áreas de cooperación: “la capacitación del personal compartido; desarrollo de la colección de cooperación y programación; coordinación de los servicios y las redes electrónicas; visitas a las clases a la biblioteca pública; lectura conjunta y la promoción de la alfabetización” (IFLA, 2015, pp. 29).

Las fórmulas difieren según circunstancias, contextos y niveles de desarrollo de las bibliotecas y de la cooperación en sí misma:

  • Apoyo en las bibliotecas públicas municipales. Según el estudio Las bibliotecas escolares en España: Dinámicas 2005-2011, hay un mayor porcentaje de bibliotecas que colaboran con la biblioteca pública que entre ellas. (Miret, I.; Baró, M.; Maña, T. y Vellosillo, I. 2013, pp.151). Aquí se encuentran todas aquellas actividades que podríamos llamar de extensión bibliotecaria y que dependen para llevarlas a cabo, en buena parte, de la fortaleza de la biblioteca pública.

 Cooperación bibliotecaria

  • Alianzas entre bibliotecas escolares. Esta opción aparece fundamentalmente cuando en la zona no existe biblioteca pública, esta no cuenta con recursos suficientes o no se dan las sinergias necesarias para el trabajo conjunto, por lo que un grupo, preferiblemente reducido, de bibliotecas escolares tratan de aprovechar el hecho de compartir similares objetivos, quehaceres y desvelos para proporcionar los mejores servicios y experiencias enriquecedoras que contribuyan al fomento de la lectura, la alfabetización informacional y mediática, así como la extensión cultural a través de acciones coordinadas.

  • Cooperación entre diferentes bibliotecas escolares y la biblioteca pública de referencia. Creemos que es la alternativa más deseable en aquellas localidades o zonas geográficas en las que existe biblioteca pública. A grandes rasgos, porque se llega a la comunidad educativa, en especial al alumnado y a las familias, al menos desde dos instancias diferentes, la educativa y la local, abarcando de ese modo mayor área de influencia y ampliando la oferta y variedad de interacciones, así como optimizando los recursos materiales y humanos. De esta forma, resulta más eficaz establecer un plan que consiga alcanzar los objetivos y propósitos relacionados con ambas tipologías de bibliotecas, a partir de acciones integradas y desde diversas direcciones.

Cooperación Bibliotecaria 

En cualquiera de los casos, la cooperación amplía y posibilita obtener mejores resultados, pues sabemos que los logros del trabajo en equipo aumentan la calidad de los productos derivados de esfuerzos individuales.

De las vitrinas a los espacios comunes

En cada párrafo una imagen de los diferentes grupos de cooperación.

Desgranalibros 

Quienes trabajan en las bibliotecas escolares son conscientes de cuánto urge hacer coincidir la vocación de las bibliotecas como recursos para el proceso de enseñanza-aprendizaje, lugares formativos y de encuentro, con la imagen y modelo que se asigna a ellas en los centros y dejen así de estar, la mayor parte de las veces, relegadas a meros depósitos de libros de ida y vuelta. Cobra aquí sentido la cita del inicio, referida a la relación entre la cooperación y la supervivencia, pues sienten a menudo la soledad de quien desempeña un trabajo ingente, no reconocido ni en el centro ni fuera de él. Se torna necesario buscar alianzas con otros/as docentes que viven procesos semejantes, de modo que, aunando esfuerzos, devienen más fuertes. Saben también que es rentable optimizar los recursos que, compartidos, aumentan. Y sobre todo, hacen acopio de ánimo y valentía para iniciar caminos nuevos, sabiéndose en compañía.

Entre el llano y la sierra

Estos pueden ser algunos de los motivos que llevan a un grupo de bibliotecas a mirar más allá de los estantes enclaustrados en los propios muros del centro para dar un paso hacia la convergencia en plazas, calles, parques y otros espacios comunes, entre los que se encuentra la plaza global que hoy día ocupa Internet.

Bibliobasti

A estos motivos se suman otras circunstancias, no menos importantes. La primera tiene que ver con la disposición de la biblioteca pública municipal de una determinada zona a coordinarse con las bibliotecas escolares, ofreciendo la formación con que cuenta su personal, los recursos y la disponibilidad para organizar y realizar actividades en diferentes puntos de la localidad, más allá de la biblioteca.

Huéscar 

El apoyo de la administración a este tipo de iniciativas, no puede pasar desapercibido como otro de los factores que favorecen este movimiento hacia el trabajo conjunto. García Guerrero (2006) citaba las palabras de Butlen (1994) sobre el tema:

La conjunción de esfuerzos puede desembocar en la creación de núcleos de calidad. Si se percibe que en un lugar determinado existen equipos que funcionan bien, por qué no permitirles ir más allá, conjugando los recursos, los medios (…) de las entidades administrativas territoriales para crear, en materia de bibliotecas escolares, auténticos núcleos de calidad que sirvan de locomotora.

Desde 2013 de forma generalizada, porque ya bastante antes había comenzado la provincia de Málaga, Andalucía apuesta por apoyar las bibliotecas escolares a través de la creación de redes profesionales sustentadas en la combinación de interacción a través de un entorno virtual y la producida en reuniones presenciales. Siendo cierto que las redes profesionales propician cooperación entre los diferentes responsables de biblioteca a través del intercambio de información, materiales, ideas, etc.; también lo es que se percibe la necesidad de realizar una apuesta por ir más allá, en palabras de Butlen, creando nodos de redes, espacios concretos de interconexión, de modo que emerja la cooperación real y efectiva.

ZECOBIT

Todo ello en conjunto, bibliotecas escolares con extensa trayectoria en fomento de la lectura, buena coordinación con la biblioteca pública municipal y el apoyo de la Delegación Territorial, son las circunstancias favorables que explican la aparición en 2001 de ZECOBIT, la zona educativa de cooperación bibliotecaria de Torrox, en Málaga (Jimena Ruiz, R., 2015), primera de Andalucía.

La mar de libros

Lo que entonces fue una práctica novedosa, que casi se acerca al vigésimo aniversario de su fundación, y que tiene en su haber una cantidad nada desdeñable de actuaciones conjuntas, recursos compartidos y experiencias educativas, se ha convertido en una práctica de referencia para iniciar grupos de similares características, como Entre el Llano y la Sierra, también en la provincia de Málaga, y otros tantos, hasta cinco grupos, surgidos en los últimos cuatro cursos, en la provincia de Granada, nombrados por orden de creación: Desgranalibros, La Mar de Libros , BiblioBasti, bibliotecas escolares de Baza, Bibliotecas escolares de Huéscar y Grupo cooperación Sierra de Huétor.

Cada grupo es distinto, como también lo es el modo en que han surgido. Así, tanto en ZECOBIT como en el de Bibliotecas Escolares de Huéscar, su puesta en marcha aprovechó que había un terreno propicio por la trayectoria local. El resto ha ido forjando grupo a base de hacer camino compartido. Si bien todos han sido animados a constituirse por la red profesional a partir de una visita zonal en la biblioteca de alguno de los centros implicados.

Sierra de Huétor

La forma como se constituyen es, también, diversa. La opción mayoritaria es que se apoyen en los centros de profesorado de referencia, aunque incluso dentro de esta alternativa, hay heterogeneidad, encontrando grupos de trabajo, cursos con seguimiento o cursos semipresenciales. Impulsar la formación a través del trabajo cooperativo, de la reflexión conjunta y de la respuesta a situaciones compartidas es una de las fortalezas y ventajas de estos grupos. Alguno de ellos ha apostado por la autogestión, aunque, al menos en los de la provincia de Granada, se ha procurado que estén coordinados, o bien por una asesoría de referencia, o bien por una persona colaboradora de la red, de modo que haya conexión fluida con la dirección de la red profesional.

La planificación y la metodología de trabajo requieren acordar calendario aproximado de reuniones, objetivos comunes por curso, áreas de trabajo que se van a compartir y reparto de tareas. Siendo de extrema importancia informar a los respectivos claustros para terminar de dar forma a las propuestas e incluirlas en las programaciones docentes. Lo cual forma parte de los inconvenientes imaginables, al necesitar grandes dosis de consenso y tiempo para llegar a acuerdos. Pues lógicamente, más allá de las bibliotecas, quienes están implicados son los diferentes centros.

Los espacios digitales de cada grupo recogen gran parte de lo realizado. Basta acercarse a las cantidad de actuaciones, productos elaborados y experiencias compartidas y la riqueza de las mismas para comprobar que la apuesta es una estrategia exitosa destinada a apoyar, mejorar y potenciar las bibliotecas escolares: fomento de la lectura y la escritura, proyectos documentales integrados, exposiciones compartidas, encuentros literarios, elaboración de recursos, etc.

Otro paso más allá

A modo de conclusión, es preciso hablar de la Comisión provincial de bibliotecas de Granada. Está en funcionamiento desde el curso 2017-18 y en ella están representadas todos los tipos de bibliotecas de la provincia: bibliotecas escolares, públicas municipales, universitarias, especializadas de la Diputación de Granada y el centro de documentación musical.

Entre los objetivos de esta comisión destaca la exploración de métodos que permitan auspiciar acciones cooperativas entre diferentes bibliotecas donde aún no han tenido lugar y/o fortalecer aquellas que afortunadamente ya se están produciendo.

Cerca de ti siempre hay una

Uno de los primeros frutos de la misma ha sido la participación conjunta de más de ciento cincuenta bibliotecas de la provincia –escolares, públicas, especializadas y la universitaria en la celebración, el día 2 de abril, del Día del Libro Infantil y Juvenil visionando un vídeo elaborado por la comisión sobre el valor de las bibliotecas y realizando actividades en torno a él, de forma continuada en horario de mañana y tarde. En el siguiente enlace aparecen todas las bibliotecas participantes y las actividades que se realizaron: Cerca de ti siempre hay una...

En realidad este artículo no concluye, queda abierto, como lo está la posibilidad de continuar indagando, con la intención de ir más allá, acerca de nuevas estrategias de cooperación como fórmula que fortalece y mejora las bibliotecas escolares.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS Y WEB

  • García Guerrero, J. (Mayo de 2006). Hacia la configuración de la red profesional en el ámbito de las bibliotecas escolares. La creación de zonas educativa de cooperación bibliotecaria. Ponencia llevada a cabo en II Jornadas sobre Bibliotecas Escolares de Extremadura, Mérida, España. Recuperado de http://redined.mecd.gob.es/xmlui/handle/11162/30613

  • Harari, Y. N. (2014). Sapiens. De animales a dioses. Una breve historia de la humanidad. Madrid, España: Debate.

  • International Federation of Library Associations (2002). Directrices de la IFLA/UNESCO para la biblioteca escolar. Recuperado de https://archive.ifla.org/VII/s11/pubs/sguide02-s.pdf

  • International Federation of Library Associations (2015). IFLA School Library Guidelines. Recuperado de http://www.ifla.org/publications/node/9512

  • Jimena, R. (2015). ZECOBIT. Zona de cooperación bibliotecaria de Torrox. Boletín de la Asociación Andaluza de Bibliotecarios. Año nº 30, nº 109, pp. 124-131. Recuperado de https://www.aab.es/app/download/24418578/Jimena.pdf

  • Marzal, M. A. y Parra, P. (2009). La cooperación de la biblioteca escolar y la pública: alfabetización en información, “biblioteca integrada” y el mundo virtual. Revista General de Información y Documentación. 19, pp. 212-241. Recuperado de https://eprints.ucm.es/48964/1/cooperacion_biblioteca_escolar.PDF

  • Miret, I.; Baró, M.; Maña, T. y Vellosillo, I. (2013). Las bibliotecas escolares en España. Dinámicas 2005-2011. Secretaría General Técnica. Centro de Publicaciones. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Recuperado de https://fundaciongsr.com/wp-content/uploads/2016/03/BE-estudio.pdf

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