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Leer un jardín 1

La biblioteca abre la ventana: leyendo un jardín

"Leer no consiste simplemente en juntar letras y palabras, sino en comprender lo que se lee. Y comprender es más que entender el significado de la cadena que conforman, unas detrás de las otras, las palabras. Leer, y leer literatura, consiste en sumergirse en lo que el libro ordena y penetrar en la vida que, parecida o no a la cotidiana, el escritor construye. De modo que leer es vivir. Y también soñar un mundo nuevo y tal vez maravilloso. O simplemente, soñar nuestra calle. También resistir la dureza y dificultad de la existencia, con sus disgustos, sus dificultades, sus amenazas, sus daños, sus penas. Leer es sobrevivir". 

De la Alocución Ciudadana / 2018  (Leer es descubrir), realizada por el poeta y catedrático de universidad Jaime Urrutia.

Augusto Rodríguez. Maestro de Educación Primaria.
CEIP Malala de Mairena del Aljarafe (Sevilla)

Eso hicimos: leer, comprender, sumergirnos, culturizar, vivir, disfrutar, compartir, soñar, sobrevivir…

Aprender fuera del aula ordinaria no solo es posible, sino que es muy recomendable. Hoy en día se sabe que el contexto de aprendizaje que elijamos para que nuestro alumnado crezca y se desarrolle integralmente como persona puede determinar y modelar, en buena medida, la adquisición de las diferentes habilidades, actitudes, hábitos, valores, emociones, destrezas, conocimientos y capacidades que, con total seguridad, va a necesitar emplear activamente a lo largo de todo su ciclo vital.

Los docentes podemos, en este sentido, buscar alternativas para proporcionar a los diferentes lugares y espacios que quedan fuera del entorno habitual de la escuela un uso innovador, complementario y sugerente, que sirva verdaderamente para estimular las ganas de aprender del niño/a. Por tanto, el tiempo que podamos dedicar a organizar actividades al aire libre va a favorecer, sin duda, su salud cognitiva, social, emocional, física, etc. (además de la nuestra, claro).

Resulta entonces comprensible que se esté haciendo cada vez más hincapié en la utilización didáctica de espacios naturales y culturales diversificados, desde el ámbito educativo, para el manejo de variadas fuentes de información y estudio conectadas con la vida cotidiana.

Por otro lado, es conocido que escuelas, colegios e institutos deben potenciar programas y prácticas de lectura en los que participen las familias, con objeto de favorecer la adquisición del hábito lector por el alumnado fuera del contexto escolar.

Por esta razón, cuando las acciones propuestas desde la biblioteca de un centro trascienden el marco escolar, conectando este con otras coordenadas de realidad socio-cultural vinculadas a su entorno inmediato, entonces es fácil que broten nuevas oportunidades de proyección cultural e, incluso, de compensación socio-educativa.

Sabemos que la biblioteca escolar, como pivote de recursos para la enseñanza y el aprendizaje, debe contribuir al desarrollo de las competencias clave de nuestro alumnado y apoyar a todas las áreas del currículo vigente para la etapa de Educación Primaria, facilitando acciones transversales e interdisciplinares, correspondiendo su buen uso a todo el profesorado, según las líneas que se establezcan en cada proyecto educativo.

Las iniciativas que se tomen para estimular la curiosidad intelectual, para potenciar la dimensión cultural de nuestra tierra (Andalucía) y para trabajar las competencias en el tratamiento de la información y competencia digital y el desarrollo de la competencia comunicativa (entre otras), pueden ser perfectamente dinamizadas y apoyadas por la Biblioteca.

Un buen envase para trabajar todos estos parámetros lo podemos encontrar en la organización de las actividades complementarias. La celebración del “Día de la Lectura en Andalucía” nos ofrece esta posibilidad. Fue instituido por la propia Junta de Andalucía el 16 de diciembre.

En torno a ese día se promueven acciones dentro y fuera de las aulas, atendiendo al recuerdo del encuentro que, en esa misma fecha del año 1927, mantuvieron poetas de la talla como Federico García Lorca, Rafael Alberti, José Bergamín, Juan Chabas, Gerardo Diego, Dámaso Alonso, Jorge Guillén… en el Ateneo de Sevilla, con motivo de la clausura de un homenaje al poeta cordobés Luis de Góngora. Este portentoso grupo de poetas se conocería como la Generación del 27, una generación literaria irrepetible en la historia de nuestra literatura. También fue un 16 de diciembre, pero del año 1902, cuando nacía además uno de los más destacados integrantes de estos poetas del 27: Rafael Alberti.

Y así, en este punto, llegamos a nuestro C.E.I.P. “Malala”, un centro de nueva creación en la localidad de Mairena del Aljarafe (Sevilla) en el que decidimos durante el primer trimestre de este curso 2018/2019 generar una experiencia de aprendizaje, para nuestro alumnado de 5º de Primaria, que sirviera para trascender claramente el contexto habitual de trabajo de nuestra Biblioteca Escolar (Leer bajo el almendro), abriendo sus puertas al exterior y diseñando una tarea lúdica, inclusiva y participativa, a la que quisimos llamar: “Gymkana Literaria G-27”.

Una propuesta didáctica que quisimos trasladar al centro histórico de Sevilla; concretamente a los Jardines de Cristina, situados junto a la parada del Metro Puerta-Jerez, que ha enriquecido y dado vida al conocimiento, contribuido a la culturización y fomentado el hábito lector de todos los participantes (familias y niños/as). En el cuadro de abajo podemos ver el detalle y resumen de su diseño y desarrollo:

  • Les explicamos que estos jardines se llaman así por la reina María Cristina de Borbón, que fue esposa del Rey Fernando VII, y que antiguamente eran conocidos como “Jardín de Apolo” (Dios griego del sol).
  • Comentamos que es muy antiguo, del año 1830, y les contamos que en aquellos tiempos era el lugar de paseo típico de la ciudad, pero que con motivo de la Exposición Iberoamericana de 1929 y la consiguiente construcción del Hotel Cristina y del Hotel Alfonso XIII, los jardines fueron perdiendo parte de sus terrenos.
  • Desde entonces, les contamos que se ha reformado varias veces (la última en el 2010), con dinero público (de toda la ciudadanía). Así que los invitamos a que lo cuidaran mucho para que siga igual de bonito.
  • Les hicimos ver que tenía forma triangular y que contaba con más de 30 especies vegetales distintas y con una diversidad de rincones y espacios llenos de preciosos estanques, paseos, glorietas y pérgolas, además de algunas esculturas, azulejos, fuentes y bancos.
  • Avisamos que, también, es un jardín poético y que verían algunas piedras muy, muy grandes, de color amarillento, repartidas a lo largo y ancho de todo el espacio verde, con nombres grabados de conocidos poetas, y con trozos de sus poesías escritas dentro.
  • Propusimos que debían leer (y comprender) en pequeños equipos todas aquellas piedras para poder responder a unas sencillas preguntas que llevaban en un papel escritas de nuestra “Gymkana Literaria G-27” (se adjunta).
  • Reflexionamos juntos sobre el respeto y la colaboración, situándonos estratégicamente (docentes y familiares acompañantes) para la vigilancia y control.
  • Y recordamos, por último, que todos estos poetas compartían algo: su capacidad de lucha y el valor que le concedían a la libertad, la cultura, el progreso, la creatividad, el arte y la vanguardia.

Nota: como la historia de los Poetas del 27 no sería completa sin ellas, quisimos -también- elaborar colectivamente un póster creativo con nuestro alumnado participante, dando presencia a “Las Sinsombrero”, pues dentro del Grupo del 27 existió y triunfó una generación de mujeres pintoras, poetas, novelistas, ilustradoras, escultoras y pensadoras, de inmenso talento, que no solo gozaron en su tiempo de éxito nacional e internacional, sino que a través de su arte y activismo desafiaron y cambiaron las normas sociales y culturales de la España de los años 20 y 30 (Maruja Mallo, María Teresa León, María Zambrano, Josefina de la Torre, Concha Méndez, Marta Gil, Rosa Chacel, Ernestina de Champorcín, etc.).

“Gymkana Literaria G-27” – Jardines del Cristina (Sevilla)

1. En el paseo de Luis Cernuda, hay una piedra con una poesía sobre el “olvido”, con una palabra que empieza por la letra “i”, que la empleamos mucho cuando no podemos dormir... ¿sabes cuál es?

2. Sobre el azulejo dedicado a Vicente Aleixandre, aparece una curiosa palabra, que es de la familia de la palabra “serpiente”... ¿la puedes adivinar?

3. Dentro de la glorieta dedicada a Manuel Altolaguirre, hay una piedra con una poesía escrita, cuyo título coincide con una famosa canción que conoces del cantante onubense “Manuel Carrasco”... ¿cuál será, será?

4. Junto a un estanque, hay una piedra dedicada a Emilio Prados, con una poesía llamada “sueños”... ¿sabrías decirme la última palabra de su último verso?

5. Cerca de una zona de juegos infantiles, en la glorieta de Rafael Alberti, hay una piedra con una poesía que habla sobre los “colores”... ¿qué seis colores aparecen escritos?

6. Por el paseo, dedicado a Pedro Salinas, se puede leer sobre una poesía escrita en una piedra, el nombre de un “pueblo” que -seguro- te suena de algo... ¿lo puedes apuntar aquí?

7. Hay una glorieta, a Jorge Guillén, donde se levanta una escultura de una famosísima mujer que no escribe poesía y de apellidos ingleses (“Fitz-James Stuart”)... ¿de quién se trata, qué puede leer de ella?

8. Debajo de una pérgola hay una piedra, dedicada a Gerardo Diego, con una poesía que nos habla sobre el “amor”... ¿qué nos dicen estos versos que es “amar”?

9. Por un paseo dedicado a Dámaso Alonso, hay colocada una piedra con una poesía que nos habla de un “niño” que está jugando con algo... ¿con qué juega?

10. Otro paseo se dedica a Federico García Lorca. En su piedra hay una poesía que nos habla de “tres ríos”... ¿sabes qué es lo que rema por el agua de Granada?

 

Imágenes

Nodo: sv0204.ced.junta-andalucia.es
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