Entrevista a Cristina Muñoz Layos, orientadora del IEDA

Redacción Andalucía Educativa

Cristina está siempre muy ocupada. Atender a más de 4000 alumnos de distintas enseñanzas repartidos por toda Andalucía absorbe mucho tiempo. A pesar de todo, encontramos un hueco para hablar acerca de su labor como orientadora en un centro a distancia. "A las cinco tengo que salir pitando", me advierte, por si acaso. No importa, un rato de charla es suficiente para tratar los puntos clave de su trabajo.


¿Cuántas personas forman parte del Departamento de Orientación en el IEDA?

Yo llegué aquí hace tres años y desde que llegué estoy sola, es un departamento unipersonal formado por una orientadora, que soy yo, pero sí es verdad que años atrás había cuatro personas formando parte del departamento: dos orientadoras y dos PT (Pedagogía Terapéutica). Pero lo cierto es que el centro abarca alumnado de toda Andalucía, tenemos alumnos de todas las provincias y de muchas localidades. Es muchísimo alumnado, sin contar las enseñanzas deportivas tenemos más de 4000 alumnos que, para una sola persona, es una gran carga de trabajo.

¿Es muy diferente la labor de orientación en un centro presencial y en un centro online?

Es muy diferente, pero no solo por ser un centro a distancia, sino por ser un centro de adultos, ahí sí hay una diferencia importante, porque el alumnado adulto es muy diferente, entre otras cosas porque ya llega con una historia, muchas veces de fracaso o de haber dejado los estudios previamente y la verdad es que es un alumnado significativamente muy diferente al de un centro presencial. 

¿Qué tipo de actuaciones son las más frecuentes con este alumnado?

Para empezar, las personas llegan aquí al IEDA a matricularse con frecuencia están muy confundidas porque muchos abandonaron los estudios hace tiempo, o tienen cargas familiares o laborales, y lo primero que hay que explicarles es cómo funciona nuestro sistema a distancia y después informarles de su situación: muchos de ellos tienen asignaturas aprobadas de planes antiguos… Lo primero es orientarles en su matrícula, porque muchas de las personas que llegan no tienen una idea clara de lo que tienen que hacer, porque no lo saben, cuando ellos estudiaban eran planes distintos que ya no existen y es necesario ubicarles en el sistema educativo actual. Después, al ser un centro a distancia, la plataforma que usamos, al igual que en otros centros a distancia, requiere unos conocimientos informáticos que muchas de estas personas tampoco traen cuando llegan. También tenemos un curso al que les damos acceso que se llama “Cómo trabajar con mi ordenador” donde se dan unas nociones básicas de cómo moverte por una plataforma de este tipo. Hay muchas personas que lo están haciendo, se facilitan muchos recursos… algo tan sencillo como poner una foto de perfil, muchas de las personas que llegan ni siquiera saben hacer eso. 

¿Qué tipo de enseñanzas o niveles educativos de los que se imparten aquí requieren más de tus servicios?

Aquí, realmente, para ser orientadora en el IEDA hay que saber un poco de todo, o un mucho de todo más bien, porque tenemos Secundaria, tenemos alumnado de Bachillerato, que también reclama mucha información, consultan muchísimo; los alumnos de idiomas, que son un perfil completamente diferente, porque suelen ser alumnos con estudios superiores que requieren otro tipo de orientación... en FP también hay muchas consultas, sobre todo en el caso de FP lo que llega sobre todo es el tema de exenciones, matrícula, convalidaciones... y después incluso en enseñanzas deportivas, aunque es un alumnado matriculado en el IAD (Instituto de Enseñanzas Deportivas), pero también en orientación recogemos mucha solicitud de información en las enseñanzas deportivas. PAC y PAU también son dos enseñanzas que requieren mucha información, porque al ser un curso de preparación y no tener una calificación real hay que orientar mucho y planificar mucho el trabajo para que llegue a término en el curso y para conseguir una buena formación y llegar hasta el final, para este tipo de curso siempre le digo al alumnado que es muy importante la constancia. Es muy importante, pero también es difícil de mantener a lo largo de todo el curso… 

¿Y los alumnos con necesidades especiales? ¿Qué tipo de casos se presentan con más frecuencia?

Aquí tenemos un número moderadamente significativo de alumnado con NEE, algunos que lo manifiestan cuando llegan al centro y otros que vamos descubriendo conforme va avanzando el curso. En cuanto a las necesidades educativas que se presentan aquí, cuando son alumnos menores, fundamentalmente se trata de enfermedades graves, ya sea cáncer o cualquier tipo de enfermedad invalidante para acudir a un régimen presencial. Fobias sociales también tenemos bastantes. Estos son los casos más significativos que recibimos. 

Entonces, aunque esto sea un centro de adultos, como estás comentando, también atendéis a menores. ¿Qué requisitos deben cumplir los menores para poder matricularse en el IEDA?

Nosotros somos un centro de adultos, pero la normativa que regula al centro recoge que en determinadas circunstancias excepcionales los alumnos menores pueden matricularse, estos son los deportistas de alto rendimiento, que no tienen posibilidad de asistir a un centro presencial a diario, sobre todo por motivo de los entrenamientos, personas que están cursando enseñanzas artísticas o profesionales, música, danza y demás... este tipo de alumnado también puede compatibilizar sus estudios y además, para titular en Secundaria o Bachillerato, con tener un grado medio o superior y simplemente cursando las materias troncales de bachillerato ya pueden obtener el título. De este tipo de alumnos también tenemos muchos. Luego están los menores privados de libertad, tenemos muchos alumnos que están recluidos en centros porque han cometido un delito siendo menores y algunos de ellos siguen siendo menores cuando se matriculan con nosotros. Este alumnado es la única vía que tiene para sacarse un título, precisamente porque están recluidos en centros y no pueden salir. Asimismo, los alumnos enfermos que, al no poder acudir a las aulas, encuentran aquí una vía de salida porque a menudo están recibiendo tratamientos que les impiden asistir al centro con regularidad. 

Por cierto, ¿Hay muchos menores este año?

Este año hay cincuenta menores. 

¡Cincuenta! ¡Son muchos! Imagino que sobre todo en Secundaría y Bachillerato, ¿verdad?

Sí. 

¿Cómo te coordinas con profesores y tutores?

Aquí tenemos un plan de acción tutorial, asimismo, con el plan de prevención del abandono, que en este centro es muy potente, por aquello que comentaba antes de la constancia (hay que tener mucha constancia para estudiar a distancia) las reuniones con los tutores son continuas y además con equipos educativos para tratar alumnos en concreto que tienen algún tipo de necesidad que hay que atender, además tenemos tutores especializados en menores, los alumnos menores tienen un tutor dedicado a ellos, porque reciben un tratamiento especial a lo largo del curso. 

¿Crees que tu labor como orientadora es importante para combatir el abandono escolar?

Evidentemente, para combatir el abandono es necesaria la implicación de todo el profesorado, del equipo directivo y, por supuesto, la mía también; pero la prevención del abandono es un trabajo conjunto. Es verdad que lo coordinamos desde el equipo directivo y el departamento de orientación, pero evidentemente hay una gran implicación muy manifiesta del profesorado. Hay que tener en cuenta que el alumnado viene ya con una historia de fracaso, el abandono es una espada de Damocles que tenemos ahí, aunque se luche contra él en la enseñanza a distancia es algo que siempre sucede, y aquí la lucha contra el abandono es un objetivo fundamental. 

Para terminar, ¿estás contenta de trabajar aquí? ¿Te gustaría seguir?

Sí, sí, me gusta mucho este trabajo, estoy muy contenta.