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Cristina Novoa Fernández*

Construyendo sociedad lectora: clubs de lectura en centros de enseñanza secundaria de Galicia

 

Monday, 26 de April de 2010, 13:38 h.

Lo que necesitamos son lugares, por ejemplo una mesa y unas sillas alrededor donde podamos volver a aprender a leer, a leer juntos. (George Steiner)

La fórmula de los clubs de lectura no es nueva, pero no ha tenido necesidad de maquillarse para dar buenos resultados, porque contiene los ingredientes básicos para producir el contagio de la lectura entre quienes participan en ellos. Hace ya tiempo que las bibliotecas públicas acogen tertulias literarias y clubs de lectura, con éxito creciente entre la población adulta. Los cafés más entrañables de nuestras viejas ciudades han acogido tertulias humildes y famosos círculos de conversadores alrededor de la literatura y sus circunstancias. Pero los clubs de lectura en los centros de enseñanza secundaria no eran habituales en Galicia hasta hace muy poco tiempo.

Cuando en el 2005 se diseñaron desde la Consellería de Educación (con la participación de un grupo de profesoras experimentadas en animación a la lectura) los primeros materiales para un programa de fomento de la lectura en centros educativos, bajo el lema general de“Hora de ler, ya se había pensado en la fórmula de los clubs de lectura como iniciativa más apropiada para el alumnado adolescente. Pero los presupuestos y la necesaria priorización de las acciones, relegaron esta propuesta para mejor momento.
 

Hora de ler tenía, y tiene, como objetivo el apoyar al profesorado en su labor de fomentar el hábito de lectura entre el alumnado y los distintos miembros de la comunidad educativa, con materiales y propuestas específicas. Pretende también hacer visible la biblioteca escolar en los centros y poner en valor la actividad de la lectura y los libros, haciendo éstos más presentes en todos los espacios escolares. El programa Hora de ler ha ido incorporando iniciativas para dar respuesta a demandas del profesorado, a necesidades observadas desde la Asesoría de bibliotecas escolares en su labor de coordinación y seguimiento del programa de bibliotecas, y a nuevas situaciones derivadas de una realidad educativa dinámica.

En la actual normativa curricular de la comunidad autónoma gallega se contempla la obligatoriedad de los centros de primaria y secundaria de incorporar a su Proyecto Educativo un Proyecto Lector de centro que integre las actuaciones destinadas al fomento de la lectura y la escritura y a la adquisición de habilidades de uso de la información. Los centros deberán tomar decisiones que permitan la formación de lectoras y lectores competentes, y la creación y consolidación del hábito de la lectura. Deberán facilitar, así mismo, el desarrollo de actitudes favorables a la lectura, mediante la creación de ambientes lectores entre otras estrategias.

Es en este contexto en donde surge la iniciativa de la Consellería de Educación de incentivar la creación y el funcionamiento de clubs de lectura en centros que acogen alumnado de enseñanza secundaria, bachillerato, formación profesional o enseñanzas de régimen especial. El club de lectura es una fórmula de gran interés para el fomento del hábito de lectura, entre los adolescentes en particular, porque incluye varias de las condiciones que son necesarias para motivar a los lectores y lectoras de estas edades: la posibilidad de comunicación entre iguales y la oportunidad de compartir gustos, inquietudes, significados, emociones y opiniones sobre las lecturas realizadas. Esta práctica de socialización y creación de comunidades de intereses, alrededor de los libros y de la lectura, venía avalada por resultados positivos en la creación de ambientes lectores en los pocos centros en los que se había llevado a cabo (se tenía noticia de dos o tres institutos en toda Galicia). Es verdad que el funcionamiento de un club de lectura con alumnado de estas edades exige el compromiso del profesorado, pues ha de ser algo voluntario, fuera de horas de clase, fuera de las aulas, y ha de contar con la presencia del adulto que guía, orienta y regula su actividad.

Poner en marcha un club de lectura en un centro educativo consiste, básicamente, en promover la participación de un grupo de chicos y chicas para compartir experiencias de lectura, con la mediación de un adulto que conduce todo el proceso. El espacio natural para su desenvolvimiento es la biblioteca escolar, y los tiempos adecuados para la celebración de las sesiones presenciales dependen de las posibilidades de cada grupo (recreos o tiempos fuera del horario lectivo). La implicación del profesorado es imprescindible para su realización. El número de integrantes no debe ser excesivo: 20 integrantes sería una cifra máxima. Se recomienda la utilización de blogs, foros y otras posibilidades de la web 2.0 para enriquecer la actividad, complementarla, respaldar la lectura en distintos soportes, promover la integración de alumnado con dificultades para participar (mucho alumnado de las zonas rurales utilizan el transporte escolar, lo que añade dificultad a la puesta en marcha de este tipo de actividades), y también para facilitar la difusión de las propuestas de lectura entre la comunidad educativa.

A comienzos del curso 2007/2008 se publica la primera convocatoria de ayudas para el funcionamiento de clubs de lectura en centros de enseñanza secundaria. Podían participar aquellos centros que incluían un club de lectura en la programación de actividades de la biblioteca escolar o en la que había un profesor o profesora dispuesto a crear un club con un grupo de alumnos y alumnas, siempre que fuese de participación voluntaria y en tiempo no lectivo. La respuesta fue sorprendente, pues se presentaron un total de 106 proyectos, de los que consiguieron subvención 104 centros educativos. Hay que tener en cuenta que varios de estos clubs contaban con grupos de lectura diferentes en función de edad o intereses. Algunos centros formaron también grupos de adultos (padres, madres, profesorado y personal no docente). Se repartieron un total de 130.000 euros, con cantidades que iban de los 800 a los 1.800 euros, que podían invertirse en libros (que después de leídos se incorporaban a la biblioteca del centro) o en costear actividades para el mantenimiento del club (materiales para la difusión de actividades, alquiler de películas relacionadas con lecturas realizadas, etc.). Los centros debían presentar una memoria de actividades y la justificación del gasto realizado. Además se convocó una primera Jornada de clubs de lectura, en junio de 2008, destinada al intercambio de experiencias y a la revisión de las distintas posibilidades de la fórmula base de un club de lectura y en la que participó el profesorado que coordinaba los diferentes clubs.

A la vista de los resultados obtenidos, la consellería ha continuado con esta acción dentro del programa Hora de ler, mediante convocatorias anuales de muy semejante contenido y formato. Se ha ido incrementando de forma importante el número de centros participantes. En este curso 2009/2010 están funcionando, con ayuda del programa, un total de 177 clubs, lo que representa el 48% del conjunto de centros públicos gallegos que matriculan alumnado de secundaria, bachillerato, formación profesional o enseñanzas de régimen especial (conservatorios y escuelas oficiales de idiomas), siendo en su mayoría IES (Institutos de Enseñanza Secundaria). Los grupos de lectura son numerosos y teniendo en cuenta la media de grupos por club y de integrantes por grupo, se estima que pueda haber unas cinco mil personas participando en este tipo de iniciativas en los centros educativos gallegos, lo que supone una “masa crítica” de gran interés educativo, social y cultural.

 

La evolución observada a través de las memorias finales de estos grupos resulta alentadora. El alumnado con su entusiasmo y participación ha ido arrastrando al profesorado más escéptico y su presencia es cada vez mayor en los clubs. La perseverancia de los coordinadores más convencidos se ve reforzada por la respuesta de los chicos y chicas. Estas palabras de una profesora son muy elocuentes: “Obviando ciertos problemas, hay que reconocer que la puesta en marcha de un club de lectura le proporciona también a la coordinadora muchas satisfacciones. Por fin tiene la situación soñada: jóvenes que están allí porque quieren y que, además, vienen a hablar de libros porque les gusta leer”. Pero también lo son estas de un alumno de otro grupo: “Para mí el club de lectura fue muy especial y espero tenerlo de nuevo en el siguiente curso. Es un tiempo para la reflexión y tranquilidad del que no me olvidaré. También es una forma de incrementar nuestra imaginación y creatividad a la hora de hacer cuentos. En el club de lectura desconecto del estrés de los exámenes y entro en el mundo de los libros y de las historias. En fin, me parece una gran idea.”

Otro de los aspectos que conviene destacar es la existencia de clubs de lectores que cuentan con un grupo formado exclusivamente por adultos de la comunidad educativa: padres, madres, profesores y personal no docente. Estos círculos de lectura, coordinados por un profesor o profesora del centro, son una posibilidad para la integración de intereses diversos que se desarrolla entorno a la experiencia de la lectura y suponen un foro de convivencia y de enriquecimiento personal y social de gran interés. Cualquier cosa que se quiera organizar en el centro, cualquier debate, cualquier propuesta, va a ser muy bien acogida por aquellos que se conocen mejor y comparten este espacio común. Por citar algunos ejemplos, el Club de lectura do Segrel, del IES de Fene (A Coruña) cuenta con uno de estos grupos, y a través del blog podemos conocer sus lecturas. Queremos ler, blog de la biblioteca del IES de Catabois (Ferrol, A Coruña) nos permite acceder a las informaciones del club de lectura de adultos.

La Asesoría de bibliotecas escolares mantiene dos sitios web que apoyan, difunden y facilitan el desarrollo de las actividades de los clubs. El blog Ler en mancomún es un espacio para la difusión de noticias relacionadas con esta iniciativa. Acoge los blogs creados por una buena parte de los clubs para difundir sus acciones y complementar las sesiones presenciales. Una visita a los diferentes blogs permite conocer algunas de las actividades que se están llevando a cabo y las lecturas que se realizan, que son muy variadas y a menudo sorprendentes por su complejidad o su originalidad. Por su parte, Libros a eito permite el intercambio de lotes de libros entre los diferentes clubs. Esta posibilidad es muy utilizada por los centros pues a pesar de las ayudas para su funcionamiento, la dinámica de algunos de los grupos de lectura es muy fuerte y exige apoyos extra para poder conseguir todos los textos que desean leer. Se publican en este blog las ofertas de lotes de libros que las diversas bibliotecas realizan, y los centros interesados sólo tienen que ponerse de acuerdo (tras el contacto oportuno) para ver la manera de realizar físicamente el préstamo temporal de los mismos.

Entre las actividades que los clubs de lectura están llevando a cabo como complemento a las lecturas realizadas y a las sesiones presenciales de intercambio sobre las mismas, se cuentan visitas a librerías y bibliotecas, rutas literarias a partir de un libro o la obra de un autor, visionado de películas relacionadas, meriendas literarias, representaciones teatrales, maratones de lectura, recitales poéticos o musicales y, muy especialmente, encuentros con autores. Agustín Fernández Paz, Domingo Villar, Sechu Sende, Gonzalo Moure, Lorenzo Silva, Rosa Aneiros o María Reimóndez son sólo algunos de los testigos del movimiento que se está viviendo en las bibliotecas escolares gallegas y, también, en sus clubs de lectura.

Se pretende que, paralelamente, todos los años haya una jornada de formación e intercambio, una Jornada de los clubs de lectura. Esta actividad reúne a las personas que coordinan los clubs (una por centro) y sirve para la difusión de experiencias relevantes, la comunicación en relación a logros y dificultades encontradas y la reflexión conjunta sobre las particularidades de esta fórmula de animación lectora y de educación literaria y cívica. La presencia de personas como Blanca Calvo, Pep Bruno, Mercedes Caballud y Carmen Carramiñana o Mireia Manresa, desde la experiencia o la investigación, ayudan también a avanzar al profesorado en su función de mediación. Esperamos que el próximo mes de junio acoja la que sería III Jornada de los clubs de lectura.

Aunque la acción destinada a incentivar la presencia de clubs en centros de enseñanza no contempla a los centros de primaria, éstos también están sumándose a la iniciativa y, con los recursos de la biblioteca escolar, ponen en marcha clubs de lectura con alumnado, principalmente, del tercer ciclo, aunque no sólo. Las experiencias existentes son todas exitosas y responden, una vez más, al buen hacer, la profesionalidad y el compromiso del profesorado que las pone en marcha, pero también al entusiasmo propio de niños y niñas que participan. La difusión de estas experiencias a través de los blogs y de las actividades de formación están contagiando a otros compañeros y el fenómeno sigue creciendo. El blog de la biblioteca del CEIP Xosé María Brea Segade, de Taragoña (Rianxo, A Coruña) nos permite conocer una de estas experiencias.

La lectura literaria, la comprensión lectora, la escritura creativa son objetivos de los clubs de lectura que están funcionando, aunque no son los únicos. También pretenden despertar el interés y la curiosidad por textos diferentes (informativos, periodísticos, divulgativos…) y en los diversos soportes disponibles. Pero los clubs de lectura son también células de ciudadanía, lugares para crecer aprendiendo a escuchar la opinión de los otros, a dialogar con respeto y argumentar las propias ideas de forma eficaz. Confirman que, cuando un adulto entusiasta y con preparación realiza una mediación ajustada entre los más jóvenes y los libros, aquellos responden de forma positiva e incorporan la lectura a su vida, sin resistencias ni prejuicios, integrándola en el resto de sus intereses y actividades. Los clubs de lectura están contribuyendo, sin duda, a construir un espacio democrático y una sociedad lectora, tan necesaria para mejorar en calidad de vida y en relaciones más igualitarias y más justas.

 

*Cristina Novoa Fernández es responsable de la  Asesoría de bibliotecas escolares de la  Consellería de Educación de la Xunta de Galicia

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club de lectura, fomento de la lectura