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Reseñas

Por José R. Cortés Criado, responsable de la BECREA del IES María Zambrano de Torre del Mar (Málaga).

El chico de la estrella y otros cuentos

 

viernes, 02 de noviembre de 2012, 12:04 h.



El chico de la estrella (El chico de la estrella.jpg)

El chico de la estrella (El chico de la estrella.jpg)Autor: LUPIÁNEZ, J.
Publicación: Granada, Port-Royal Ediciones, 2012
Páginas: 240
ISBN: 978-84-96914-16-2

 

Se trata de una selección de cuentos escritos con un aire costumbrista que recuerda a los grandes cuentistas. Estas páginas nos traen los recuerdos que su autor conserva de su infancia y juventud en su ciudad natal. Algunas de sus anécdotas tienen ese aire común que los que pertenecemos a la generación del escritor reconocemos como propios, porque en todos los pueblos se jugaba a la pelota en la calle y alguna que otra vecina nos amenazaba con rompernos el balón porque le molestábamos; existían las pandillas, sus líderes y sus aduladores; todos hemos tenidos vecinas por las que sentíamos algo más que simpatía aunque nunca se lo dijésemos y...


También nos suena eso de la carta de ajuste en la televisión durante horas y horas, el disfrute del chicle Bazooka, el recuerdo del NODO, las campañas del Domund y todo cuanto nos acompañó en nuestra juventud en la España que nos tocó vivir.


Los siete relatos que contiene el libro son: El milagro de los peces, Don Siro, El imperio de César, El secreto, Regina y el vértigo de la eternidad y El chico de la estrella.


En el primero, Lupiáñez recuerda un verano granadino en el campo donde se dedicó a pescar capas de una alberca como hecho principal a la par que nos recuerda los tranvías, y los ratos pasados junto a su abuelo, rememorando la convivencia familiar y observando, en las noches claras, las estrellas.


Don Siro es el prototipo de maestro autoritario, recto, implacable y amigo del "Padre Palanca” regla con la que atizaba a los alumnos.


El imperio de César es el más triste de ellos. Se ocupa del desapego y el intento de ocultar a los miembros deficientes de las familias a los ojos de los demás.


El secreto, recuerda los cuentos de princesas con algún pequeño defecto físico, que fácilmente se soluciona gracias al pequeño protagonista que es “no tenido en cuenta” por la susodicha jovencita cuando recupera su “perfección” y busca pareja.

Regina y el vértigo de la eternidad se refiere a la soledad y al pensamiento en el más allá que mueve a esta protagonista en la acción que lleva a cabo, aunque en su intento de acercarse al más allá y preparar su “viaje”, descubre que la vida terrena ha de vivirse de otra manera.

El chico de la estrella es el mejor de todos, solo por este relato merecería la pena el libro, sin menospreciar ninguno de los otros. Es el más literario, es otro recuerdo de infancia con un final sorprendente, mágico, que deja al lector con ganas de seguir leyendo.

Al final hay un epílogo en el que se analizan los relatos prestando mayor atención al análisis literario y al contenido de los mismos. En este podemos leer: “No estamos ante un simple narrador de historias, por muy eficaz que en sus recursos que fuere. Estamos ante un poeta que siente sus historias más allá de los acontecimientos que los articulan”.

Todas las historias son retazos de una vida que los lectores pueden leer para acercarse a otra época, pero sobre todo, para disfrutar de las vivencias de esos personajes que, al igual que los jóvenes de hoy, sueñan con conseguir unas metas que, a veces, consideran muy lejanas e inalcanzables.

 


 

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