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Baloncodo: cómo convertir el deporte en una herramienta cultural

 
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miércoles, 31 de mayo de 2017, 14:00 h.



Baloncodo

 

Norberto Domínguez Jurado
CEIP Rafael Alberti, Arroyo de Coche, Almogía (Málaga)

 


Baloncodo es un nuevo deporte colectivo, mixto, cultural, inclusivo y educativo orientado al fomento de la cultura propia del sur de España, identificando a Andalucía como su lugar de origen y nacimiento. Los elementos de designación cultural son vitales para la conformación del sentido del proyecto, el cual va ampliándose en relación a los diferentes símbolos y elementos de nuestro territorio. El deporte, y la educación física en su desarrollo, se perfilan como un vehículo de aprendizaje hacia contenidos propios de otros ámbitos de conocimiento. La transversalidad y la globalidad de su aplicación suponen contribuir al mantenimiento a lo largo del tiempo de las señas de identidad de una cultura en particular, siendo un elemento más de los procesos de enseñanza y aprendizaje.

El desarrollo personal e integral en el deporte

El desarrollo personal del alumnado se ve siempre ligado a cómo su formación físico-deportiva se manifiesta desde tempranas edades (Chinchilla & Córdoba, 1995). En la práctica reside el aprendizaje (Domínguez, 2015), por lo que siempre ha de tenerse en cuenta el alto grado exponencial que la educación del movimiento reporta en el alumnado.

Las propuestas motrices encaminadas a la evolución de los educandos guardan especial relación con el surgimiento de diferentes deportes alternativos o minoritarios que ostentan un elevado nivel educativo. Dichas iniciativas contribuyen a la visión en perspectiva del concepto de educación física y deporte (Blázquez, 2011).

 

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El carácter de reconocimiento de la colectividad, la conformación de una práctica físico-deportiva mixta entre hombres y mujeres simultáneamente, la inclusión de sus participantes indiferentemente de sus circunstancias personales y su neto origen educativo confieren al deporte en general la globalidad e interdisciplinariedad necesarias para su puesta en escena aplicado a diferentes ámbitos y dimensiones de la realidad educativa o físico-deportiva. El deporte se perfila como un vehículo de aprendizaje que combina la diversión con la confianza traducida en adaptabilidad permanente.

Baloncodo, un deporte nacido en Andalucía

Desde antaño, la actividad física en general y el deporte en particular han sido considerados como ejes vitales para el desarrollo y la evolución del ser humano (Chinchilla & Zagalaz, 1997). La necesidad de estar en constante movimiento para sobrevivir, ya sea por el mero instinto de evitar ser presa de otros seres vivos o precisamente de actuar como depredadores, ha provocado que las personas hayan cambiado su forma de interpretar el ejercicio físico a lo largo de los siglos. En la actualidad, el deporte se entiende como parte viva de cualquier sociedad. Los eventos deportivos se traducen en espectáculos en donde las personas disfrutan de su puesta en práctica. Del mismo modo, constituyen un estilo de vida en lo que se refiere al mantenimiento de un estado de salud ausente de enfermedades o condiciones desfavorables para el día a día (Blázquez, 2011).

Desde este prisma, el deporte se entiende también como un espejo en el que cientos de personas pueden verse reflejadas, destacando al alumnado de cualquier contexto educativo: comportamientos, reacciones, deportividad, colectividad, igualdad, equidad, inclusión,... Conceptos que muchas veces deberían guiar el manifiesto de su puesta en práctica pero que, quizás, no en todos los casos referentes a las distintas disciplinas deportivas se den de forma ejemplarizante.

 

 

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Baloncodo es, precisamente, un deporte nacido en la escuela pública andaluza que ofrece a sus practicantes la posibilidad de vivenciar el significado de la palabra colectividad así como el protagonismo repartido entre todas las personas que accedan a su práctica.

¿Cuál es el origen del Baloncodo?

Durante la recogida de datos para una tesis doctoral, denominada "análisis pedagógico de la vuelta a la calma en las clases de educación física" y elaborada por el Dr. Norberto Domínguez Jurado, se recogían datos en el desarrollo de una sesión de educación física. En dicha sesión, el alumnado se pasaba un esférico (de unos cincuenta y cinco centímetros de diámetro) de forma lateral, con intención de ejecutar diferentes estiramientos y giros vinculados con la musculatura abdominal.

 

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En uno de esos intercambios, el esférico se dirige hacia la posición del docente, el cual se encontraba con las manos colocadas a la altura de la cintura y formando un ángulo recto con los codos (posición de brazos en jarra). Al comprobar como la pelota iba directa hacia su ubicación, de forma instintiva rechaza el balón por medio de un golpeo de codos, alcanzando dicho esférico cierta distancia tras el impacto. El alumnado, presenciando la escena, comprobó in situ como el balón había alcanzado una trayectoria lejana tras utilizar los codos.

En ese mismo instante, uno de los alumnos exclama en voz alta: “Profe, pareces El Cenachero”. La figura de El Cenachero representa a los antiguos pescadores y pescadoras que recorrían las calles del sur de Andalucía, principalmente en Málaga, con grandes cestos de esparto cargados de pescado (denominados "cenachos") que situaban a la altura de los codos. Precisamente, los colocaban en los codos para poder equilibrar su peso y evitar sobrecargar sus espaldas durante las prolongadas caminatas en las que recorrían calles y mercados pregonando sus capturas.

 

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Un instintivo reflejo motriz había servido para identificar un elemento tan característico de la cultura andaluza como El Cenachero. ¿Por qué no, entonces, asociar otros gestos deportivos a insignias y símbolos de nuestra tierra? Es entonces cuando el proyecto comienza a tomar forma, desarrollando una investigación en paralelo a dicha tesis doctoral y realizando análisis de diferentes formas de poner en práctica ese gesto deportivo.

Otros símbolos y elementos distintivos de nuestra tierra como Alhambra, Biznaga, Sur, Infante o Giralda pasaron a formar parte de una particular jerga deportiva que se acabó constituyendo como reglamento deportivo. De hecho, Baloncodo lleva por bandera la identidad de Andalucía y de España por el resto del mundo, promoviendo nuestra cultura, costumbres e historias allá por donde va.

Baloncodo también supone actuar en base a una Escuela del Siglo XXI, pues pone de manifiesto dos ejes fundamentales para el desarrollo de cualquier persona desde tempranas edades: lo cultural y lo educativo.

 

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El deporte se convierte en una potente herramienta educativa y cultural con la que conseguir traspasar fronteras y hacer partícipe al alumnado de los procesos de enseñanza y aprendizaje en los que se ve inmerso. Esos elementos culturales ya forman parte de la identidad de Baloncodo como deporte y del deporte como parte importante de ese desarrollo educativo.

 

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¿Cómo se juega a Baloncodo?

Baloncodo es un deporte colectivo en el que juegan dos equipos, de cuatro personas cada uno (dos chicos y dos chicas), separados por la línea divisoria de una cancha de baloncesto. Mientras tres personas sujetan el esférico y se ubican frontalmente al mismo, el cuarto miembro del equipo se dispone a realizar un golpeo al esférico (55cm de diámetro) con las manos unidas a la altura de la cintura y formando un ángulo recto con los brazos. Para conseguir anotar, la pelota tiene que botar por tercera vez dentro de la zona del campo del equipo contrario.

Vídeo-Reglamento de Baloncodo:

 

 

Las principales reglas de Baloncodo pueden resumirse de forma breve en las siguientes puntualizaciones:

  • Juegan dos equipos de cuatro personas (dos chicos + dos chicas) enfrentados entre sí y separados por la línea divisoria de una cancha de baloncesto.
  • Cada jugador o jugadora dispondrá de un lanzamiento ordenado, de forma que nunca repite la persona que realiza el saque.
  • La pelota avanza por medio de un golpeo de codos mientras que el resto del equipo se encarga de sujetar el esférico y descolocarlo por medio de su ubicación frontal.
  • Un partido dura veinticuatro minutos, dividido en dos tiempos de doce minutos cada uno y con un descanso intermedio de diez minutos.
  • Cada punto se llama SUR y se consigue haciendo que la pelota bote por tercera vez dentro de la zona del campo del equipo contrario.
  • Un partido lo gana el equipo que más SUR consiga al término del mismo.

El factor cultural y educativo de Baloncodo

En los últimos años, y cuando se hace referencia a una disciplina deportiva determinada, atendemos a aspectos varios orientados, principalmente, a la consecución de los objetivos propios de dicha disciplina deportiva. Sin embargo, una de sus principales insignias tiende a quedarse atrás en dicha conceptualización de lo deportivo: la cultura.

En la enseñanza y el aprendizaje de la educación física destacan aspectos tan significativos como las emociones, los sentidos e incluso las percepciones (Contreras, 1998). Sin embargo, ¿dónde queda el elevado factor cultural que el deporte puede reportarle a cualquier temática de magnitud? Las sociedades evolucionan a una velocidad difícil de alcanzar. En la mayoría de los casos, son los propios miembros de dicha sociedad los que deciden incurrir en un aprendizaje asentado en lo que respecta a lo establecido en su propia realidad (Braudel, 1968).

 

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En ocasiones, damos por hecho nociones o conocimientos por parte del alumnado, tomando como referencia nuestros antecedentes personales pero, ¿verdaderamente nos hemos parado alguna vez a reflexionar sobre qué se consigue mantener a lo largo del tiempo en lo referente a nuestras raíces? Esta misma pregunta nos planteábamos en el momento de desarrollar baloncodo.

Desde tempranas edades, el alumnado muestra cierta receptividad en contenidos que le resultan más atractivos a nivel de divertimento y entretenimiento (Chinchilla & Zagalaz, 1997). Esa perspectiva lúdico-didáctica impera en la metodología del área de educación física por su naturaleza motriz y los beneficios, de todos y todas bien sabidos, en el desarrollo personal e integral de las personas en general y del ser humano en particular.

 

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Siguiendo esa línea, aparecía una oportunidad diferente de poder ahondar en contenidos de carácter cultural que quizás, y por otros medios, no tuviese un recibimiento tan positivo. Baloncodo es un deporte colectivo, mixto, inclusivo y educativo pero, principalmente, se trata de una disciplina deportiva cultural. Introducir en cada elemento de juego de este deporte una referencia directa a cada elemento de la realidad de los educandos supone también otorgar esa visión abierta y lúdico-didáctica de lo que el deporte y la educación física puede suponer para cualquier persona desde que nace (Rosales, 2003).

Figuras tan características del sur de nuestro país como El Cenachero, la Biznaga, Blas Infante, la Constitución de 1812 o el propio Sur suponen para el desarrollo de los procesos de enseñanza y aprendizaje un enorme complemento que aportar en toda planificación físico-deportiva. Esa manifiesta finalidad de hacer llegar lo particular de nuestro territorio a los educandos es también una manera diferente de calibrar la significación de cada símbolo encontrado y analizado.

El deporte también es un núcleo fundamental para el desarrollo emocional desde tempranas edades. Baloncodo reporta la posibilidad de potenciar aspectos tan definitorios como el autoconcepto, en el aumento de la confianza personal; la asertividad, en el mejor entendimiento entre iguales; la alegría, en lo que respecta a la motivación del educando; y la empatía, por el hecho de respetarse mutuamente y saber ponerse en el lugar de los demás.

 

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El propio Winston Churchill (1874-1965) realizaba la siguiente afirmación: "me gusta aprender, pero me horroriza que me enseñen". Es precisamente el resumen de cualquier planteamiento de carácter teórico-práctico aplicado, en este caso, al ámbito educativo: ¿por qué con determinados conceptos, contenidos o elementos no se consiguen los resultados esperados? El divertimento forma parte de la infancia, y la infancia es una de las etapas más definitorias del resto de la vida de cualquier ser humano.

Conclusiones finales
Baloncodo se confiere como una herramienta de fácil aplicación práctica para cualquier profesional del mundo de la educación, del deporte y de la educación física en general. Obtener beneficios pedagógicos de la puesta en práctica de una actividad motriz supone también un éxito real en el desarrollo personal e integral del educando.


Elbowball, an inclusive sport from Spain:

 

Su expansión ya rebasa nuestras fronteras, llegando a territorios como La Rioja, Castilla La Mancha, Aragón, País Vasco, Costa Rica, Uruguay y México. Contribuir a la mejora de los conocimientos propios sobre las raíces del alumnado es también ayudar a que generen ese nivel de consciencia necesario para que, en un futuro no muy lejano, sean igualmente ciudadanas y ciudadanos activos y participativos de la sociedad en la que se ven inmersos.

"Cada cultura absorbe elementos de las culturas cercanas y lejanas, pero luego se caracteriza por la forma en la que incorpora esos elementos".

Umberto Eco

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