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Una comunidad en torno a un proyecto: el reto del IES "Cartima"

 
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viernes, 29 de enero de 2016, 11:57 h.



Mural IES Cártama

 

José María Ruiz Palomo
Director IES Cartima
Estación de Cártama (Málaga)


Una pregunta que le planteamos a nuestros estudiantes algunas veces es la siguiente: ¿de qué somos capaces cuando trabajamos en equipo, cuando colaboramos para conseguir un objetivo colectivo? Para encontrar la respuesta les animamos reflexionar sobre algunos de los proyectos que hemos desarrollado en el centro: “Dame tu nombre”, que sirvió para que nuestra comunidad educativa pudiera elegir democráticamente el nombre del centro a partir de una investigación del alumnado sobre su entorno, “BTOY en el IES Cartima”, que nos permitió vivir una experiencia creativa inolvidable con una artista internacional tras una indagación sobre las mujeres que nos rodean, o “Fiesta final de trimestre”, con la que el alumnado muestra a las familias cómo y qué aprende. Una y otra vez la conclusión es la misma: juntos somos capaces de conseguir resultados mucho más ricos, más interesantes. Este ejercicio es muy útil para que interioricen porque afrontamos retos tan complejos como aprender a trabajar en grupo, solidariamente, estimulando la interacción social e interrelacionando las distintas asignaturas.

Procuramos que la toma de conciencia respecto de nuestras acciones y decisiones sea una práctica cotidiana en el centro. Y las conclusiones que se derivan de ella suelen redundar en una mayor convicción respecto de los objetivos de nuestro proyecto educativo. Este documento es el fruto de muchas horas de debate y tiene como pilares fundamentales el Aprendizaje basado en proyectos, la constitución de una sólida comunidad educativa, la educación emocional y la convivencia, y la inclusión como principio pedagógico fundamental. La reflexión nos ayuda a su vez a aprender de los errores que cometemos, y a encontrar estrategias para mejorar. Y dedicamos mucho tiempo a analizar los resultados en todos los ámbitos de actuación del centro y a discutir posibles medidas a tomar.

Durante el curso 2014/15, nuestro primer año de vida, afrontamos desafíos muy complejos relacionados con la puesta en marcha del centro, la carestía de recursos, la cohesión del equipo, la asunción de la inclusividad como una prioridad, o la implementación de un proyecto que rompe con una tradición escolar arraigada y por tanto despierta temores lógicos entre las familias. No usar libros de texto, aplicar dispositivos móviles diariamente, usar los distintos espacios del centro con libertad, o dar mucha confianza y exigir también mucha responsabilidad a los estudiantes no son prácticas comunes. Y es comprensible el temor a que salgan del centro sin estar preparados para afrontar las exigencias que la sociedad del siglo XXI les va a poner por delante. Después de numerosas reuniones en las que explicamos e ilustramos los fundamentos pedagógicos de nuestro proyecto, los instrumentos y las estrategias de evaluación que aplicamos, el uso de la tecnología, y también la necesidad de tener paciencia mientras se produce la adaptación tras el paso de  Primaria a Secundaria, lo que descubrieron la gran mayoría de las madres y padres es que sus hijos e hijas están desarrollando competencias que les serán muy útiles en el futuro: el uso de la tecnología para aprender y resolver problemas, el trabajo en equipo, la autonomía como aprendices para toda la vida, la identificación del talento individual de cada cual, la aceptación de la diversidad como un valor enriquecedor, la necesidad de aprender a convivir y respetar a los demás y al entorno, la estimulación de la creatividad y la iniciativa, el rechazo de lacras como la violencia de género y otras formas de maltrato … es decir, están creciendo como personas mientras aprenden Matemáticas, Lengua española, Inglés, Música, Geografía e Historia, Plástica, Ciencias, Educación Física, o Programación y robótica. Tenemos cuatro años para completar nuestra parte del trabajo.

 

Votando (Votando1.jpg)

 

Los estudiantes del IES Cartima sienten que confiamos en ellos, que les escuchamos y tomamos en serio sus propuestas; no son pocas las que llegan al Claustro o al Consejo Escolar y producen cambios reales en el funcionamiento del centro, o se convierten en proyectos A.B.P. Son conscientes de que están en el centro de todas las actividades que realizamos, que dedicamos mucho esfuerzo a conseguir de ellos los mejores resultados, a que sean felices en el IES gracias a un buen clima de convivencia y un potente programa de mediación escolar. Y por todo ello les exigimos un alto compromiso con su aprendizaje, dedicación, esfuerzo, empatía, compañerismo con quienes necesitan ayuda. No les engañamos con los resultados: durante el primer trimestre hay grupos con una tasa de fracaso muy alta; una gran implicación del profesorado no sustituye la parte del trabajo que corresponde al alumnado. Pero la gran mayoría reacciona gracias al esfuerzo coordinado del centro con las familias.

La conexión de los proyectos con el mundo real es esencial a la hora de dotar de sentido el aprendizaje, un aspecto al que concedemos una gran importancia. Tener que analizar el agua que bebemos, descubrir de dónde procede y decidir cómo podríamos mejorarla es muy relevante en una población que consume mucho agua embotellada  y que está ampliamente convencida de que el agua que sale del grifo no es de calidad. Este ejemplo es particularmente válido porque el proyecto desarrollado en 2ºESO no hubiera sido viable sin el concurso de un padre de nuestra comunidad educativa. Podríamos poner muchos más; de hecho el agradecimiento a la gran mayoría de las familias es obligado: nuestra situación económica y la falta de recursos han sido críticas hasta ahora, y son muchas las necesidades e iniciativas que hemos podido afrontar gracias a las personas que entienden la Educación como una auténtica prioridad y que creyeron en quienes estamos conduciendo este proyecto desde el principio. Y en los agradecimientos hemos de destacar al Ayuntamiento de Cártama cuyo apoyo ha sido determinante en los momentos más difíciles, cuando las carencias del centro generaban más desconfianza en nuestro trabajo. Es de justicia añadir que la Consejería de Educación está contribuyendo últimamente a mejorar la situación del centro con un incremento del muy exiguo presupuesto y con la llegada de PDI’s, la única dotación TIC que tenemos, respaldando con algunos recursos la confianza que depositó en nuestro equipo para poner en marcha el centro.

Otro de los pilares fundamentales que hace posible nuestro trabajo es la normativa educativa andaluza, que favorece claramente la innovación. El ROC de Secundaria, las distintas Órdenes sobre evaluación, el Decreto de Formación del profesorado, o las instrucciones de junio de 2015 sobre Atención a la diversidad que mencionan explícitamente el A.B.P. con una metodología que favorece la inclusión, por citar algunas, crean un marco legal que da cobertura a todas las decisiones que tomamos en el centro: desde la integración de las familias hasta la impartición de los refuerzos dentro del aula para no separar en ningún momento a quienes tienen dificultades, pasando por la estructura de Departamentos Didácticos que no responde a la que es común en los IES. Afortunadamente estas leyes están  inspiradas en los avances de las Ciencias de la Educación, y con el apoyo de la Inspección educativa ponen al alcance de cualquier centro educativo la posibilidad de desarrollar un proyecto propio con sentido para la comunidad.

Dicho lo anterior no podemos perder de vista algo que hemos constatado en la Estación de Cártama: la innovación educativa es una criatura frágil y está expuesta a distintos riesgos. En este sentido fue particularmente desagradable la visita por sorpresa que recibimos de dos representantes de un sindicato conservador que, apelando a la necesidad de preservar la comodidad del profesorado, cuestionaron abiertamente nuestro trabajo haciendo gala de un gran desconocimiento del mismo. La fundamentación legal de nuestras actuaciones nos permitió responder a cada una de las cuestiones que nos plantearon sin que encontraran el menor resquicio por el que emprender ninguna acción. Tampoco es viable la innovación si no está arraigada en el entorno, si no incorpora a las familias y a las instituciones. La difusión de nuestras actividades y proyectos, sobre todo en las redes sociales, ha sido clave a la hora de atraer a madres y padres a las dinámicas escolares. La presencia en espacios como Facebook, Twitter, Instagram, la Wikipedia, Spreaker, y la web es la base de la difusión de nuestro trabajo y ha permitido recabar numerosos apoyos. Así como atraer a profesorado que cree en un modelo cuya sostenibilidad depende de la existencia de masa crítica de docentes que continúen manteniéndolo vivo a lo largo de los años y haciéndolo evolucionar de acuerdo con las nuevas necesidades que vayan surgiendo. Y afortunadamente ya empieza a ocurrir; son cada vez más los compañeros y compañeras que contactan para preguntar qué podrían hacer para trabajar en el IES Cartima.

Aunque no se trata de reunir a los profesionales más innovadores en un mismo IES; esta es una etapa dentro de un proceso más amplio. Mientras en distintos centros va calando la necesidad de cambiar la escuela es imprescindible ir configurando referentes que demuestren con hechos reales que otra es escuela es posible hoy, ahora. La oportunidad de afrontar este reto que nos ha brindado la Delegación Territorial de Educación de Málaga implica la responsabilidad de allanar el terreno para que otros se sumen a una dinámica de transformación de la escuela que muchos consideramos irrenunciable a estas alturas.

 

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Hasta ahora un pequeño núcleo de seis docentes en un Claustro de diecisiete miembros funciona como motor y asegura la continuidad del trabajo que se desarrolla cada curso; estas comisiones de servicio son imprescindibles mientras se consolida una plantilla a la que confiar el futuro del centro. Es muy grande el esfuerzo que realizamos para integrar al profesorado nuevo que llega al centro cada año, que es la mayoría, ya que todavía nadie tiene destino definitivo. La estrategia que seguimos comienza con un programa de formación que comienza el día 4 de septiembre con sesiones diarias de cuatro horas en las que se aborda el A.B.P., la evaluación, el trabajo en equipo, la convivencia, el uso de la tecnología para aprender y las herramientas TIC que empleamos, hasta llegar al día 15 de septiembre. Hasta ahora nuestra experiencia ha sido muy positiva con el profesorado que hemos recibido, hasta el punto en que podemos afirmar que una gran mayoría muestra bastante interés por aprender nuevas metodologías o las herramientas TIC que manejamos, si le damos el tiempo suficiente. Y así durante el curso realizamos una intensa labor de acompañamiento de los docentes para ayudarles a ganar confianza en la aplicación de una gran cantidad y variedad de herramientas y estrategias. También es clave la actitud de escucha activa respecto de las propuestas y sugerencias, hasta el punto de modificar las normas de funcionamiento cuando alcanzamos un consenso; nada está cerrado definitivamente en nuestra escuela, y siempre estamos dispuestos a discutir una idea entre todos. Nos repetimos a menudo lo que enseñó Stenhouse: Son los profesores los que, a fin de cuentas, van a cambiar el mundo de la escuela, comprendiéndolo. Por ello es tan importante la dedicación que brindan asumiendo con mucha profesionalidad la ausencia de libros de texto, la presencia de dos docentes simultáneamente en el aula en más de cincuenta horas de clase, el trabajo en equipo necesario para sacar adelante proyectos interdisciplinares en los que se involucran varias asignaturas, una gestión de la disciplina muy individualizada que se basa más en la evolución de cada estudiante que en el número objetivo de faltas o incidentes, la revisión en profundidad de las programaciones didácticas por parte del Equipo directivo, el uso constante de la tecnología, etc.

Y somos conscientes de que nos esperan desafíos muy importantes en este ámbito porque no todos los docentes que trabajan en la escuela pública son profesionales modélicos. Pero estamos convencidos de que lo que desalienta al docente es la falta de interés del alumnado, la sensación de que su labor no produce los resultados esperados, la falta de compañerismo resumida en la perspectiva del sálvese quién pueda, el escaso aprecio de buena parte de la sociedad por la Educación, … pero no el trabajo. En Andalucía hay mucho profesorado dispuesto a hacer un esfuerzo generoso si recibe una orientación y una formación orientada a la práctica, si le encuentra sentido a los objetivos que se le plantean, si las decisiones que toma el centro son coherentes con lo que se le pide, si se le apoya ante las dificultades, si funciona la formación horizontal en el centro. Esta certeza es fruto de innumerables sesiones de formación y encuentros con docentes, con directores y directoras, con asesores y asesoras a lo largo de la geografía andaluza en los últimos diez años.

Si hay una conclusión que se puede extraer de la corta experiencia del IES Cartima es la esperanza; también el gran reto formativo que tenemos que afrontar.

Pongamos manos a la obra.
 

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