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lunes, 26 de octubre de 2015, 12:02 h.



Formación Profesional Dual en Europa y España

Raimundo Abril Madrid.

Coordinador Formación Profesional Dual

IES Politécnico Hermenegildo Lanz. Granada

 

La literatura europea recopilada en materia de sistemas duales de educación y formación profesionales nos ofrece una visión general de las tendencias y avances actuales en los sistemas de formación profesional en Europa (VET). En muchos Estados miembros de la UE, el desempleo juvenil (es decir, el desempleo entre los jóvenes de 15 a 24 años) ha aumentado significativamente en los últimos años. Por el contrario, otros países como Alemania, Dinamarca, Países Bajos y Austria se encuentran en situación favorable ya que sus tasas de desempleo juvenil se mantienen continuamente por debajo del 10 por ciento. Estos tres países tienen un fuerte sistema de formación profesional dual. Estos sistemas han despertado un interés creciente en los últimos años en los países del Sur de Europa en los que sus sistemas de educación y formación profesionales se basan en estructuras academicistas. Se considera que la formación de aprendices y otros tipos de formación en el trabajo tienen ventajas particulares como método de aprendizaje. Pueden proporcionar a jóvenes y adultos las capacidades genéricas y específicas del puesto que los empresarios necesitan y, de ese modo, contribuir a suavizar la transición entre la escuela y el mundo laboral. Dado que estos sistemas de formación profesional también refuerzan la cooperación entre gobiernos, interlocutores sociales, empresas e instituciones, no es de extrañar que su resurgimiento se haya convertido actualmente en tendencia mundial. El renovado interés en la FP dual / aprendizaje se refleja en la agenda política de la Unión Europea.

El Comunicado de los Ministros Europeos de Educación y Formación Profesionales “The Bruges Communiqué onenhanced European cooperation in Vocational Education and Training for the period 2011-2020”, hace un llamamiento a los países participantes para apoyar el desarrollo de la formación en el lugar de trabajo con modelos de aprendizaje dual de calidad, para apoyar la transición de la formación al empleo, consolidando asociaciones entre instituciones públicas y privadas, a fin de garantizar una oferta apropiada de programas de estudios y aptitudes.

El Dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre la Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones «Un nuevo concepto de educación: invertir en las aptitudes para lograr mejores resultados socioeconómicos» (Estrasburgo, 20/11/2012), establece una serie de medidas para la lucha contra el desempleo juvenil, entre ellas “Promover la formación en el lugar de trabajo con períodos de prácticas, formación de aprendices y modelos de aprendizaje dual de calidad, para apoyar la transición de la formación al empleo”. 

El Dictamen del Comité de las Regiones «Un nuevo concepto de educación» (Diario Oficial de la Unión Europea 17/05/2013), sugiere “lanzar programas piloto para impulsar los sistemas de educación en aquellos Estados miembros cuyo sistema de educación dual no esté suficientemente desarrollado para fomentar los períodos de prácticas y asociar mejor la formación profesional al entorno laboral”. 

El Dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre el tema «Creación de empleo a través del aprendizaje profesional y la formación profesional permanente: el papel de las empresas en la educación en la UE» (Diario Oficial de la Unión Europea 06/06/2013), recomienda a los empresarios y empleadores que, “junto con otros actores del ámbito laboral, colaboren estrechamente con las escuelas y con las instituciones educativas participando de manera activa en la creación de contenidos y programas de enseñanza en la formación profesional. Esta cooperación también debe reflejarse en la formación de profesores y maestros para la formación práctica en el marco de la formación profesional” solicitando que “se creen estructuras y condiciones que permitan a los empleados transferir conocimientos y experiencias a los aprendices y becarios, o a convertirse temporalmente en instructores en el marco de la formación y el aprendizaje profesionales” 

La Alianza Europea para la Formación de Aprendices, (EAfA) “European Alliance for Apprenticeships” invita a reformar los sistemas nacionales de EFP para conseguir una transición más fácil de la educación al trabajo mediante el incremento del número, la calidad y el atractivo de los aprendizajes duales, mediante una financiación mixta -pública y privada, consolidando asociaciones dinámicas a todos los niveles de gobierno para apuntalar ese eslabón o elemento esencial que supone la “Garantía Juvenil” en Europa.

En estos años, uno de los objetivos estratégicos en materia de educación y formación profesionales EFP en los países europeos afectados por altas tasas de desempleo juvenil, ha sido buscar fórmulas para mejorar la transición entre la escuela y el empleo, elevando sus miras hacia los sistemas duales de formación profesional que prevalecen en Europa, analizando primero, los factores de éxito y los conceptos de la formación de aprendices que funcionan sobre la base de la experiencia en el puesto de trabajo. Los casos de Austria, Alemania y Suiza, con modelos que combinan la reflexión teórica en las escuelas profesionales con la experiencia práctica en la empresa, aseguran que el mundo de los negocios cuente con trabajadores cualificados con formación ajustada a la vida real, proporcionando una transición cómoda de los jóvenes al mercado de trabajo. España, Portugal y Grecia están forzando la adaptación de sus sistemas de formación profesional en línea con lo determinado en el sistema dual de Alemania, extendiéndose este fuerte interés incluso más allá de las fronteras de Europa. Otros Estados, como EE.UU, India, China, Rusia y Vietnam se han mostrado también dispuestos a cooperar con el gobierno alemán en materia de FP dual. El objetivo final no es que los países adopten el sistema alemán de formación profesional en su totalidad porque, después de todo, la experiencia demuestra que el sistema dual de Alemania es adecuado como modelo, pero no como guión.

Alemania es ampliamente conocida por su formación profesional de alta calidad. El sistema de formación profesional en su conjunto está bien dotado de recursos, con una acertada combinación de fondos públicos y privados. Alemania ha mantenido un fuerte apoyo financiero y mantiene la oferta de aprendizaje para el sistema de formación profesional, incluso durante la crisis.

Alemania goza de una poderosa capacidad de investigación en el seno de la EFP, el Instituto Federal para la EFP, (BIBB) y una potente red nacional de centros de investigación aseguran diferentes aspectos del sistema para apoyar la innovación y la mejora continua en el sistema de EFP.

El sistema nacional de la formación profesional ofrece a los jóvenes una amplia selección y diferentes caminos que conducen hacia las cualificaciones profesionales. El llamado "sistema dual" (CINE 3B) constituye el núcleo principal del sistema de FP (de hecho, alrededor del 86% de los alumnos de segundo ciclo en Alemania, eligen la trayectoria vocacional, inscribiéndose mayoritariamente en el sistema dual, el resto lo hacen principalmente en escuelas de formación profesional a tiempo completo. La formación se realiza sobre la base de un contrato de formación profesional de derecho privado entre una empresa de formación y una persona joven. El aprendiz es formado en la empresa durante 3 a 4 días a la semana y en el centro de formación profesional un máximo de 2 días a la semana. Los programas suelen durar 3 años (algunas ocupaciones requieren solamente 2 años). Las competencias profesionales en ocupaciones que deben adquirirse en formación dual en la empresa se concretan en un reglamento de formación materializado por la empresa de formación en un plan de formación individualizado. En cuanto al nivel de FP superior (CINE 5B), los programas de estudios duales combinan la formación profesional dentro de la empresa con los estudios teóricos. Mediante la combinación de formación práctica en la empresa con la instrucción teórica, los estudiantes tienen la oportunidad de adquirir dos títulos a la vez en un gran número de programas de estudio: un título de formación profesional y un título académico. El Ministerio Federal de Educación e Investigación (BMBF) tiene varios programas diseñados para crear plazas adicionales y mejorar las condiciones de formación en empresas. Un ejemplo de esto es "JOBSTARTER - Für die Zukunft ausbilden “(formación para el futuro).

La dualidad público -privada en la estructura de gobierno (es decir, la gestión pública de las escuelas de formación profesional, proporcionan la gobernabilidad de la formación basada en la empresa. En Alemania, las empresas dispuestas a contratar y formar a los aprendices en el sistema dual tienen que ser examinadas y autorizadas por los "órganos competentes" ("Zuständige Stelle") Cámara de comercio e industria, con este fin, los comités especiales de formación profesional ("Berufsbildungsausschüsse") están compuestos por seis delegados de los empleadores y seis de empleados (sindicalistas). Seis profesores que representan las escuelas profesionales son miembros de los comités de formación profesional, aunque sólo en calidad de asesores (sin derecho a voto).

En Austria, es posible identificar varios esquemas de formación profesional relacionados con la educación secundaria superior. El más importante es el "Sistema de FP dual", también llamada "la formación de aprendices" (Lehre, Lehrlingsausbildung). Esta doble FP constituye una variante particularmente orientada a la práctica de la formación profesional, donde la formación se lleva a cabo en la empresa de formación (80% de las horas de clase), así como en una escuela profesional (20%). El diploma de aprendizaje representa una cualificación profesional completa. Además de este "Sistema de FP dual", es posible identificar otros esquemas basados ​​principalmente en la escuela de formación profesional, tales como los centros de FP (Berufsbildende mittlere Schulen, BMS) (CINE 3B) y los centros de FP (Berufsbildende höhere Schulen, BHS) (CINE 3A/4A). En ambos casos, las horas de clase incluyen un 10% de las prácticas de trabajo en una empresa. En referencia a los estudios de formación profesional de nivel terciario, es posible identificar la llamada Fach-Hochschulen (CINE 5B), destinado a proporcionar una cualificación profesional fundada científicamente hacia campos ocupacionales, donde los períodos de prácticas profesionales forman parte fundamental del plan de estudios.

Todos los austriacos y las autoridades consideran imperativo mantener la gran importancia de la formación profesional, haciendo hincapié en el continuo lanzamiento de campañas de publicidad y de información, así como la salvaguardia de la calidad de las franjas de formación profesional.
En cuanto a la información estadística disponible, reflejan el alto atractivo de la FPI austriaca, así más un 80% de los estudiantes de 16 años de edad eligen el itinerario profesional en su sentido amplio, de ellos, alrededor del 40% de jóvenes eligen el sistema de aprendizaje dual (también conocido como "doble VET» que establece la educación y la formación postobligatoria. Según la Cámara Económica Federal unas 40.000 empresas de formación, forman a más de 132.000 aprendices.

En Suiza, hay programas de formación profesional para unas 230 profesiones diferentes. Una de las características esenciales del sistema educativo suizo es su tamaño relativamente pequeño, con un alto grado de selección y segregación temprana de estudiantes. La enseñanza secundaria superior se divide en dos caminos principales: la educación secundaria superior general o Bachillerato académico y la Formación Profesional. Alrededor de dos tercios de los alumnos suizos optó por el camino de la FP, que es de muy alta calidad y goza de una buena reputación. La mayoría de los programas de EFP suizos siguen un enfoque dual que combina la formación práctica, de tres o cuatro días a la semana en una empresa en la que han sido contratados, con la formación teórica, de uno o dos días a la semana en la escuela. El sistema de formación profesional dual suizo se basa en la cooperación entre la Confederación (Secretaría de Estado de Educación, Investigación e Innovación, SERI), los cantones y las organizaciones empresariales. Estos tres socios se comprometen conjuntamente a proporcionar una educación y formación profesional del más alto nivel posible, facilitando un número suficiente de plazas de aprendizaje. En las zonas de habla francesa y de habla italiana de Suiza, la proporción de escuelas de formación profesional a tiempo completo -FP académica, es mayor que en la Suiza alemana donde predomina la dual. Un gran activo del sistema educativo suizo es que existen puentes entre la FP y la enseñanza superior. 

En el nivel secundario post-obligatorio, la formación profesional suiza (EFP) ofrece los siguientes programas: Curso de formación profesional con Certificado Federal (FP de tres o cuatro años), que proporciona las cualificaciones necesarias para la práctica de una profesión determinada, Curso de formación básica (FP de dos años) que lleva a un Certificado Federal Básico y que permite a los estudiantes que son menos fuertes académicamente, cursar un programa profesional adaptado a sus necesidades. Obtienen una cualificación reconocida por el Gobierno Federal, dándoles derecho a acceder al curso de formación profesional de tres o cuatro años. El Bachillerato Profesional Federal, con complementos de educación y formación profesionales, ofrece acceso directo a las universidades de ciencias aplicadas.

A nivel de educación terciaria, se ofrecen titulaciones de formación profesional para el desempeño de puestos de gestión o puestos especializados en las empresas. El Certificado Federal Avanzado (Diploma Federal de formación profesional superior) y los Planes de estudios de los colegios de educación superior y de formación profesional, se basan en estudios superiores que vinculan sólidas habilidades prácticas con altos conocimientos teóricos.

Cualquier país que desee importar un sistema externo de formación profesional exitoso, debe tener en cuenta sus condiciones marco existentes para poner en práctica la formación profesional dual en línea con sus propios objetivos educativos, sociales y económicos del país. Conseguir que las empresas participen en programas de aprendizaje basados en el trabajo es un trascendental desafío en países sin tradición en formación profesional dual. En tiempos de creciente competitividad y ante una creciente falta de trabajadores cualificados, convencer a las empresas de los efectos positivos de la formación dual en régimen de alternancia, a través de una comunicación realista y activa, sigue siendo uno de los retos principales. Resulta de gran ayuda, como primer paso, cooperar -en fases piloto- con aquellas empresas que muestran interés y disposición para trabajar juntos en los sistemas duales. Empresas supranacionales o con actividad internacional que participan en el compromiso formativo dual en sus países de origen y otras empresas nacionales, que debido a los problemas, por ejemplo, en la contratación de trabajadores cualificados han mostrado también una aproximación hacia esta modalidad formativa pueden ser en este momento, la avanzadilla en el modelo. Para implementar y hacer sostenibles estos programas de aprendizaje se hace necesario, a medio plazo, convencer al grueso de empresas, especialmente las pequeñas y medianas, para que participen en el sistemas duales de formación profesional.

De acuerdo con la Estrategia Nacional de Competencias para España que actualmente se está elaborando en cooperación con la OCDE, pocos estudiantes españoles estudian EFP y de éstos, aún menos, tienen la oportunidad de cursar programas con la metodología del aprendizaje basado en el trabajo (FP Dual), tal como lo hacen muchos de sus homólogos europeos. A pesar de los esfuerzos por facilitar la comunicación entre empresas y centros de EFP, el aprendizaje dual no es tan común como debería serlo (OCDE, 2015). El porcentaje de jóvenes que ni trabajan, ni se educan y ni se forman (NEET) ha aumentado de manera constante, encontrándose ya en el 23%, cifra que nos sitúa en la franja superior de los países de la OCDE. Un eficaz aprendizaje basado en formación dual puede ofrecer la posibilidad de renovar el compromiso con los jóvenes desencantados de las formas académicas de aprender. La evidencia internacional pone de relieve la necesidad de garantizar que el aprendizaje basado en el trabajo sea sometido a contrastes y evaluaciones permanentes, que otorgue créditos y que su calidad quede garantizada y asegurada (OCDE, 2014).

En España la implantación de sistemas experimentales de formación en alternancia y FP duales es algo muy reciente. País Vasco y Cataluña establecieron sus propios programas piloto en el curso 2007/2008,  posteriormente, en 2011, la Comunidad de Madrid  creó sus propios programas experimentales basados en el modelo alemán. La Comisión Europea en su informe“Apprenticeship supply in the Member States of the European Union. Final Report”indicaba en 2012 que “el sistema educativo español no contempla la figura de los aprendices como tales…, en España, la educación general o académica ha sido tradicionalmente la opción preferida, mientras que la trayectoria profesional fue principalmente una opción para los estudiantes que fracasaron en la educación primaria o que tenían menos recursos económicos. Sin embargo, parece que esta tendencia general ahora está cambiando, los Ministerios de Trabajo y de Educación están trabajando en reformar el sistema de formación con el fin de aumentar el atractivo de la formación profesional, la mejora de su calidad y la percepción que de ella tiene la sociedad…” No debemos olvidar que en España, la FP moderna ha tenido que enfrentarse al estigma que suponía su concepción y calificación original. La FP que conocemos, nació como una educación de carácter privado y benéfico, una enseñanza de segunda, dirigida hacia las clases populares y pobres y no como un sistema de educación y formación dirigida a satisfacer las necesidades de cualificación demandadas por el sistema productivo.

En la FP actual, el Real Decreto 1529/2012, de 8 de noviembre, por el que se desarrolla el contrato para la formación y el aprendizaje y se establecen las bases de la formación profesional dual, introdujo la base legal para la formación profesional dual, que combina trabajo y aprendizaje en la escuela, en línea con la recomendación de la OCDE del año 2012. Entre 2012 y 2014, el número de contratos anuales de aprendizaje se incrementó en un 40%; el número de escuelas que ofrecen el proyecto piloto para la EFP dual y el número de estudiantes que eligen esta vía se cuadruplicó; además, el crecimiento del número de empresas que participan en el programa ha sido exponencial pasando de 513 a 4.878 en el mismo periodo (CE, 2014).

La modalidad formativa dual más representativa en España es la de Formación compartida entre el centro de formación y la empresa, con un 57% del total, seguida por la Formación con participación de la empresa (28%), la Formación en empresa autorizada o acreditada y en centro de formación representa  el 11% y sólo un 4% corresponde a Formación profesional dual exclusiva en el centro formativo.

En el curso 2014/2015, el mayor número de alumnos que cursan aprendizajes duales con participación de empresas, lo encontramos en la Comunidad de Madrid (3991), seguida por Cataluña (3718) y la Comunidad Valenciana (2595). Andalucía ocupa el sexto puesto a nivel nacional con 528 alumnos. En cuanto al número de centros participantes, la Comunidad Valenciana (169) es la Comunidad que lidera el ranking del Estado, seguida por Cataluña (122) y Castilla La Mancha (102). Andalucía ocupa el sexto puesto a nivel nacional con 35 centros formativos implicados. La Comunidad Valenciana también es, con 1124 empresas colaboradoras la que ocupa el puesto destacado a nivel de España, seguida por Castilla La Mancha (821) y la Comunidad de Madrid (586). Cataluña es cuarta (539) y Andalucía quinta con 337 empresas colaboradoras.

Tres años después de su puesta en marcha oficial, podemos afirmar que los actuales sistemas reguladores de formación profesional dual en régimen de alternancia en el conjunto de España son modelos aún experimentales, abiertos, complejos y dispares. Si bien es cierto que el Real Decreto 1529/2012, pretendió unificar criterios generales a nivel del Estado, lo cierto es que cada Comunidad Autónoma y cada centro formativo realizan adaptaciones para ensayar aquellos patrones que se adapten mejor a sus territorios, alumnos y empresas. Podemos hablar entonces de tantas modalidades diferentes de formación profesional dual como Comunidades Autónomas y centros formativos existen, desarrolladas en múltiples formatos de proyecto, adaptados cada uno de ellos al contexto de su comarca o región y/o a la realidad económica de su zona.

Por otra parte, continuamos con un complicado panorama de desajuste laboral en nuestro país, motivado por la falta de encaje entre la oferta y la demanda de empleo, dándose la paradoja que, a pesar de nuestra alta tasa de desempleo juvenil, muchas empresas no encuentran profesionales con el nivel de especialización que precisan. Los jóvenes salen del sistema educativo profesional con su título académico oficial, pero sin las competencias profesionales que exige el mercado de trabajo actual, el sistema formativo sigue siendo incapaz de adaptarse y evolucionar para atender las necesidades de un mercado cada vez más competitivo y cambiante.

Por ello, las recomendaciones de los expertos inciden en que, para posicionar la educación y formación profesionales en espacio preferente, como centro del sistema educativo se debe aclarar, en primer lugar, el concepto y la praxis de la EFP General y Dual, su reorganización en el sistema integral de Educación y Formación Profesionales, la coordinación del Ministerio de Educación con las CCAA para su puesta en marcha definitiva, debiéndose apostar por potentes agregaciones estratégicas de centros formativos y empresas, con formación específica para responsables de programas, tutores y formadores, con diálogo continuo con agentes sociales implicados, con miembros de la Comunidad Educativa, los alumnos y familias, con una simplificación de procesos y dotando de personalidad, marchamo de calidad y distintivo de futuro al sistema de FP Dual.


 

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