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Los alumnos y alumnas de la Universidad de Sevilla como Voluntarios en Comunidades de Aprendizaje

 
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Voluntariado IES Itálica


 

María del Mar Prados Gallardo
Antonio Aguilera Jiménez

Departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación. Universidad de Sevilla.
Miembros de la Sub-red Andaluza Universitaria de Comunidades de Aprendizaje (SAUCA)

 

“He podido conseguir saber cómo es posible construir el conocimiento de los niños. Utilizando el diálogo, es posible crear esa Zona de Desarrollo Próximo de Vygotsky de la que tanto hablamos en clases de psicología pero que no podemos llegar a poner en práctica. Cómo son los propios alumnos los que se ayudan en la creación de conocimiento actuando como tutores”.


“Haber recibido de todas estas personas, entre otras cosas, una gran lección: He aprendido que no importa cómo seas, de dónde vengas o qué idioma hables; todos tenemos derecho a una educación igualitaria. El cambio social es posible y éste se puede conseguir con la colaboración de la escuela con su entorno”.


Así es como los estudiantes de la Universidad de Sevilla (US) se refieren a su voluntariado en Comunidades de Aprendizaje (CdA).  Y es que es muy gratificante tanto para nosotros, docentes de la Hispalense que les invitamos a participar de esta experiencia, como para ellos y ellas, ser parte activa de un proyecto de transformación de un centro escolar en una CdA.


Desde el año 2007 la US ha estado implicada en la formación de voluntariado universitario que colabora en grupos interactivos, biblioteca tutorizada, tertulias dialógicas y otras prácticas educativas de los CEIP e IES sevillanos que se han constituido como CdA. Desde el curso 2007-08 nuestra universidad cuenta con una Actividad de Libre Configuración, que tras la implantación de las nuevas titulaciones de Grado se ha incluido en el Catálogo de Actividades Universitarias, Culturales, Deportivas, de Representación Estudiantil, Solidarias y de Cooperación, denominada “Prácticas de Intervención Psicoeducativa en Comunidades de Aprendizaje” (Prados, Díez, Sánchez y Aguilera, 2011). La matrícula a esta actividad está abierta a estudiantes de cualquier titulación interesados por la educación y la transformación social.


Nuestra intención con este trabajo es hacer visible que no sólo los escolares que están en CdA se benefician de las prácticas educativas que en ellas se realizan. En la última década están proliferando los estudios y artículos que nos muestran las CdA como generadoras de prácticas educativas exitosas en la superación del fracaso escolar (Appel y Beane, 2000; Jaussi y Luna, 2002), en la mejora del aprendizaje instrumental y la convivencia (Elboj, Puigdellívol, Soler y Valls, 2002; Flecha, 2009; Flecha, García y Rudd, 2011 entre otros), o incluso para la transformación social y educativa de un barrio (García y Villar, 2011). Sin embargo, no conocemos trabajos que atiendan a los beneficios de este proyecto en el voluntariado y, en particular, en el universitario.


Como se ve en las afirmaciones con las que iniciamos este artículo, a juzgar por las palabras de los estudiantes colaboradores, no son pocas las aportaciones que reciben tanto para su formación como profesionales como en el ámbito de su desarrollo personal. Y es que tras siete años de colaboración entre las CdA y la US no es poca la información con la que contamos acerca de las impresiones y valoraciones que los voluntarios y voluntarias hacen de su experiencia. Apuntaremos aquí algunas de las más relevantes. Para una mayor profundización puede verse Prados y Aguilera (2009), Prados, Díez, Sánchez y Aguilera (2011) o Conejo, Fernández, Nagy y Prados (2013).

 

Grupos Interactivos (SUEÑO,GG INTER,ALGABA,CLAUSTRO 008.jpg)

 

¿Qué nos cuentan de su experiencia en las Comunidades de Aprendizaje los estudiantes de la Universidad de Sevilla?


Iniciábamos estas líneas con dos fragmentos de narraciones de estudiantes que han participado como voluntarios/as en algunas CdA. Sin duda, podríamos decir que resumen el sentir principal de nuestro alumnado tras su paso por ellas: la utilidad de cara a su formación como profesionales de la educación, de la intervención social y la psicología, y el enriquecimiento que también les ha supuesto a nivel personal.


Cuando los estudiantes que han cursado “Prácticas de Intervención Psicoeducativa en Comunidades de Aprendizaje” terminan su colaboración en los centros, nos hacen entrega de un informe en el que describen las tareas realizadas, valoran la experiencia indicando aspectos positivos y negativos en función de una serie de criterios o expectativas previos justificando el porqué de dicha valoración y hacen propuestas de mejora. Es a partir del análisis detallado de estos informes que contamos con una amplia información, sin duda relevante y que merece la pena sacar a la luz, acerca de la visión que tienen de las CdA unos agentes clave en ellas como es el voluntariado. Nos basaremos en sus propias narraciones para el desarrollo de esta aportación.

 

¿Qué tiene de positivo para un estudiante universitario participar como voluntario o voluntaria en una Comunidad de Aprendizaje?


Desarrollo profesional

El hecho de tomar parte activa en el mundo laboral para el que se están formando nuestros estudiantes supone un aumento del interés y la motivación de los mismos hacia su propio proceso de aprendizaje. Con su presencia en CdA encuentran un espacio en el que poner en práctica y encontrar sentido a aquellos conocimientos teóricos y prácticos que se trabajan en la universidad. Las siguientes afirmaciones son muestra de ello:


“Es una actividad formativa a nivel psicológico por dos razones: en primer lugar se hace una intervención psicoeducativa; y en segundo lugar, todo el trabajo y la pedagogía que realiza la profesora con sus alumnos es digna de ser evaluada desde un punto de vista psicológico”.


“También he descubierto la forma en que yo podría dar las clases en un futuro y la manera de hacer unas clases dinámicas y no monótonas o aburridas para así mantener motivados a los niños… He podido comprobar cómo se da una clase, cómo se comportan los niños, las diferentes formas en las que un profesor debe tratar a sus alumnos, cómo adaptar las distintas ayudas dependiendo de cómo sea un alumno”.


A lo largo de estos años formando al voluntariado universitario en Comunidades de Aprendizaje hemos comprobado su interés en participar en esta experiencia profesional, lo que se manifiesta en el hecho de que, tras participar en ella como estudiantes de la materia de libre configuración o de reconocimiento de créditos señalada anteriormente, muchos de ellos continúan colaborando en los cursos siguientes como voluntariado sin ningún reconocimiento académico.

Desarrollo personal

En el ámbito personal, lo más relevante que destacan es la superación de prejuicios hacia los propios escolares por su edad o comportamiento o bien hacia la población empobrecida y/o inmigrante. Así, los informes de nuestros estudiantes nos muestran cómo en la relación directa con estas comunidades, estas ideas preconcebidas se suelen modificar hacia otras más ajustadas a la realidad.  Veamos algunos ejemplos en sus propias palabras:


“Cierto es que la primera vez que fui al colegio el ambiente marginal que había en la calle donde me dejó el autobús me hizo tener ciertos prejuicios acerca del lugar donde iba pero fue entrar en al centro, comenzar a trabajar con los niños y cambiar esos pensamientos por todo lo contrario, estaba supercontenta con mi elección”.


“Para mí ha sido una actividad muy enriquecedora porque el hecho, tanto de acudir al colegio como ir a las tertulias, me ha servido para conocer otra cultura como la cultura gitana, desmitificar algunos prejuicios que tenía en relación con la cultura gitana y descubrir la importancia de conocer los valores y las características de una cultura para poder trabajar con ella”.

 

Grupos Interactivos 2 (SUEÑO,GG INTER,ALGABA,CLAUSTRO 010.JPG)

 

 

Los sentimientos asociados a la experiencia, son muy positivos. Incluso cuando aparecen sentimientos negativos como es la tristeza éstos vienen a transmitir una valoración de la experiencia en las CdA como altamente positiva. Dos alumnas lo recogen así: 


 

 

 

 

 

“Esta experiencia me ha hecho sentir muy bien y valorar que somos personas y que todos necesitamos ayudas y que gracias al contacto entre todos, podemos seguir adelante, aprender cosas nuevas y enriquecernos personalmente. El paso por esta escuela de Comunidades de Aprendizaje queda en mi experiencia de forma positiva".


“Cuando llegó enero tuve que dejar este grupo y entrar en el de 4º. En principio estaba un poco triste por dejar atrás a esos niños tan maravillosos, pero la tristeza me duró poco al ver cómo en este grupo también podía realizar muchas actividades con niños que también necesitaban de la ayuda del voluntario”.

 

¿Qué aspectos de la experiencia creen los y las estudiantes que pueden mejorarse?

Dos son los aspectos en torno a los cuales giran las aportaciones a esta cuestión. De un lado, tratan aspectos relativos al propio funcionamiento y organización de las prácticas en las que participan y, de otro, se refieren a su propio papel dentro de las mismas.


Respecto a cuestiones organizativas, los dos ejemplos siguientes resumen muy bien el sentir del voluntariado universitario:


“Es un problema coordinar a tantas personas que den cobertura a los grupos interactivos”.


“Creo que antes de empezar la participación con los grupos de alumnos/as hubiese sido adecuado que las profesoras charlaran previamente con los voluntarios/as para informarnos un poco de la dinámica de la clase, de cómo transcurrirán durante el curso las actividades y ponernos a la orden del día en cuanto a si hay problemas entre algunos chicos, cuáles de ellos/as tienen dificultades en algún ámbito, etc. Es decir, una breve tutoría con las profesoras hubiese sido adecuado para resolver las dudas que tenía al principio, así como que también serviría para aprender de las mismas, dado que no tengo la misma formación que los voluntarios/as de magisterio y, en algunas ocasiones, me sentí desorientada”.


Nuestros alumnos y alumnas también han reflexionado sobre la importancia del grado de responsabilidad e implicación de los voluntarios en CdA de cara al buen funcionamiento de las prácticas desarrolladas. Por ejemplo, el hecho de que ellos falten perjudica el trabajo en grupos interactivos. Así lo recogen:


“Es un problema la gestión cuando algún voluntario no puede asistir y lo dice dejando poco margen de actuación o simplemente no aparece sin avisar”.


“No siempre se han podido realizar sesiones de grupos interactivos por falta de voluntariado que cubriera todos los equipos”.

 

                                                             Grupos Interactivos 3 (SUEÑO,GG INTER,ALGABA,CLAUSTRO 048.jpg)

 

 

A modo de conclusión

Esperamos que el haber traído a este espacio las voces de los y las estudiantes de la US que participan activamente en el proyecto CdA, haya servido a los lectores y lectoras para comprender que la actividad educativa que desarrollan en los centros que están insertos en este proyecto es altamente beneficiosa para las personas que colaboran como voluntarias en ellos. En especial, para los estudiantes universitarios, los cuales encuentran un espacio en el que desarrollar y ampliar sus conocimientos profesionales al mismo tiempo que la experiencia les enriquece como personas.
Nos gustaría finalizar este trabajo con una aportación más que esperamos resuma lo que queremos transmitir con este artículo:


“Mi valoración general de la experiencia es muy positiva, recomendando que se colabore si se tiene la posibilidad de hacerlo. Y apreciando las comunidades de aprendizaje como un método de enorme valor educativo y social no solo para el alumnado sino para todas aquellas personas que participen en las mismas”.

 

Referencias:

Appel, M. W. & Beane, J. A. (2000). Escuelas democráticas. Madrid: Morata.

Conejo, E., Fernández, Nagy & Prados (2013). Los alumnos y alumnas del grado de educación primaria como voluntarios en comunidades de aprendizaje. Comunicación presentada a las III Jornadas de Innovación Docente y Educativa: Respuesta en tiempos de Incertidumbre. Facultad de Ciencias de la Educación. Mayo de 2013. Sevilla.

Elboj, C., Puigdellívol, I., Soler, M. y Valls, R. (2002). Comunidades de aprendizaje: transformar la educación. Barcelona: GRAÓ.

Flecha, R. (2009). Cambio, inclusión y calidad en las comunidades de aprendizaje. Cultura y Educación, 21(2), 157-159.

Flecha, A., García, R. & Rudd, R. (2011). Using Health Literacy in School to Overcome Inequalities. European Journal of Education, 46(2), 209–218.

Jaussi, M. L. & Luna, F. (2002). "Experiencias de éxito". Cuadernos de Pedagogía, 316 (Tema del Mes, septiembre), 39-67.

Prados, M. M. & Aguilera, A. (2013). Prácticas y voluntariado en Comunidades de Aprendizaje. Los alumnos universitarios tienen mucho que aportar a la comunidad educativa. Comunicación presentada al Segundo Congreso Internacional Multidisciplinar de Investigación Educativa (CIMIE). Tarragona, julio de 2013.

Prados, M. M., López, M., Sánchez, V. & Aguilera, A. (2011). Prácticas de Intervención Psicoeducativas en Comunidades de Aprendizaje. En Aguilera, A. y Gómez de Terreros, M. (Coord.). Actividad docente en el marco del espacio europeo de educación superior. Sevilla: Instituto de Ciencias de la educación.

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