La atrofia del nervio óptico es una incapacidad permanente de la vista causada por daños al nervio óptico.
La atrofia óptica tiene muchas causas que no tienen relación entre sí y la más común de ellas es la insuficiencia en el flujo sanguíneo, usualmente en los pacientes ancianos, denominada neuropatía óptica isquémica. El nervio óptico también puede resultar con daño a causa de un shock, diversas sustancias tóxicas, radiación y trauma.
Existen también diversas formas hereditarias y poco comunes de atrofia del nervio óptico que afectan a niños y adultos jóvenes.