La cobertura de estas necesidades, que podemos llamar del día a día, permitirá al usuario:
Permanecer en su entorno habitual. Al estar el usuario en permanente contacto desde su domicilio con la Central de Teleasistencia, puede seguir viviendo de forma independiente.
Evitar su institucionalización. En muchos casos, el ingreso en residencias específicas supone un trauma para la persona que lo sufre, por lo que evitar esta situación durante todo el tiempo que sea posible resulta de gran importancia.
Potenciar sus capacidades. En tanto el usuario se siente seguro y protegido en todo momento, su estado anímico mejora, recuperando si es que las abandonó, o continuando con las tareas que dentro de sus circunstancias pueden realizar, (hacer la comida, hacer la cama…).
Favorecer su autonomía. Dado que el contacto con la Central de Teleasistencia se puede producir desde el terminal fijo o desde la unidad móvil que cada usuario lleva siempre consigo, se permite su movilidad por toda la casa, llevando una vida normal y realizando las actividades cotidianas de todos los días (aseo personal).
En general, el Servicio de Teleasistencia permite a sus usuarios disfrutar de una mayor calidad de vida, ayudándoles a vivir con las limitaciones propias de su edad, o su estado físico o psíquico.