A diferencia de los mayores, el colectivo discapacitado presenta gran heterogeneidad, no solo por la variedad de patologías que pueden padecer, sino porque la discapacidad como condición general puede afectar a cualquier grupo de población (niños, adultos, mayores).
Este hecho provoca que, los jóvenes discapacitados no presenten las mismas necesidades que los niños ni los ancianos, ni los niños las mismas que los ancianos.
Podremos encontrarnos discapacitados jóvenes con diferentes niveles de autonomía e independencia, que en algunos casos les permitan vivir solos. En otros casos podemos encontrar discapacitados que de forma regular salen de su domicilio.