La respuesta a estas necesidades no debe ser siempre la misma, de forma que los recursos dedicados a las personas mayores varían en función de su autonomía y se especializan en función de sus necesidades.
Si el nivel de dependencia es "extremo" el Servicio de Teleasistencia se convertirá en un recurso insuficiente e inadecuado, sobre todo en el caso de personas que viven solas.