5.- La presencia de varias enfermedades y dolencias lleva en ocasiones a una prescripción excesiva por parte del médico o a una automedicación por el propio paciente, con un elevado número de fármacos, en lo que hemos llamado polifarmacia . Los cambios propios que ocurren con el envejecimiento afectan también a la forma en que interactúan los medicamentos en nuestro organismo, produciéndose una mayor predisposición a padecer efectos anómalos
6.- Las enfermedades en los ancianos pueden presentarse de una forma atípica muy diferente del cuadro clínico clásico que se describe en los adultos jóvenes . Pueden faltar los síntomas más típicos como la fiebre o el dolor o la sintomatología presente puede ser muy vaga e inespecífica.