1.- LA DEMENCIA.
Las demencias constituyen un gran problema socio-sanitario, pues presentan un elevado impacto sobre la población anciana y sus familiares, y sobre el coste social por el consumo de recursos humanos y económicos.
La proporción de individuos mayores de 65 años que presentan algún tipo de demencia, se encuentra entre el cinco y el diez por ciento y aumenta con la edad.
La demencia es un síndrome clínico de causa orgánica, caracterizado por una alteración global de las funciones intelectuales sin alteración del nivel de conciencia. El deterioro intelectual es de curso crónico y afecta a la capacidad funcional de la persona provocando una importante alteración de sus actividades sociolaborales habituales.
La demencia tipo Alzheimer es la más frecuente, entre el 50 y el 80 por ciento de los pacientes, seguida por las demencias mixtas, las vasculares y otras degenerativas. Las demencias secundarias reversibles en la práctica son poco frecuentes, uno por ciento, y las hereditarias ocasionan menos del uno por ciento del total.