A pesar de la importancia que la escucha activa tiene en todos los procesos de comunicación en general, pues de ella depende en gran medida que entre el emisor y el receptor exista comprensión, no suele ser tan frecuente como debiera. Y ello es debido a una serie de obstáculos que suelen aparecen en los procesos de comunicación:
1.- ATENCIÓN DIVIDIDA :
Se produce al tratar de hacer demasiadas cosas a la vez, de forma que nuestra capacidad de concentración y atención disminuye, colocando al interlocutor en una situación inadecuada e incómoda.
2.- ATENCIÓN A NOSOTROS MISMOS :