Capacidad que poseen aquellas personas que son conscientes de cómo las emociones afectan a los demás, y actúan en consecuencia con el objetivo de favorecer en lo posible a las personas que le rodea.
En el contexto de las relaciones entre el técnico especialista del Servicio de Teleasistencia y el anciano o discapacitado usuario, no podemos obviar la capacidad de influir en los demás. Es decir, no podemos ignorar cómo tanto el técnico como el usuario, pueden afectar el estado anímico y por ende la conducta de su interlocutor.