Son los segundos que discurren desde el momento que se activa la señal de llamada hasta que abrimos el canal (descolgamos el teléfono), en el caso de llamadas entrantes; o el tiempo empleado en comenzar a ejecutar la llamada al usuario, en el caso de las llamadas salientes.
El éxito o el fracaso del proceso comunicativo empiezan a fraguarse desde este mismo momento, que exige atención plena del técnico especialista. De forma general, dos son los aspectos fundamentales que el técnico debe tener en cuenta en esta fase:
1.- Sonrisa previa.
2.- Serenidad y control.