De todos modos, al no poder tener la certeza de ninguna de las posibilidades, el técnico de teleasistencia debe asegurarse de que el usuario no se encuentra en una situación de emergencia y para ello debe seguir un cuidadoso protocolo de actuación.
El objetivo siempre será el asegurarse de la existencia, o no, de una situación de emergencia por parte del usuario para comenzar a llevar a cabo la asistencia necesaria según la situación.
En conclusión, una alarma puede producirse por múltiples circunstancias y no siempre tiene por qué ser debido a una situación que requiera una asistencia inminente.