DEJE UNA BUENA IMPRESIÓN AL FINAL
La afirmación de que la persona que atiende al cliente o al usuario es la representación humana de la entidad u organización para la que trabaja es cierta.
Una queja o reclamación bien atendida puede ser el inicio de unas relaciones fructíferas y estrechas con el usuario. Si ocurre lo contrario, es probable que la imagen de la entidad a la que representamos no sólo caiga, sino que además se devalúe a través del boca a boca.
Cuide especialmente la despedida. Vuelva a disculparse en ese momento y renueve su interés por seguir atendiéndole en el futuro