2.2
GestiÓn avanzada de usuarios. Antes se comentó
que siempre existe un usuario llamado “root”,
pero sin embargo en esta lista no aparece. Esto
es debido a que por defecto y mientras no digamos
lo contrario lo que vemos es la lista de usuarios
“reales”, es decir, asociados a personas
humanas. En realidad existen tres tipos de cuentas
diferentes que se utilizan en Linux:
• Cuentas de usuario completas:
También llamadas cuentas de “shell”,
es la que acabamos de ver, asociada a una persona
que puede introducir su login y contraseña
y acceder al sistema para utilizar los programas
y aplicaciones que hay en él. • Cuentas de acceso restringido:
Son cuentas en las que el usuario sólo
tiene acceso a servicios específicos del
sistema (por ejemplo el correo electrónico)
y por ello no disponen de “shell”
o intérprete de comandos. La razón
para ello es que una “shell” es potencialmente
peligrosa, ya que permite cierta libertad de movimientos
y ejecución de ciertos programas. • Cuentas para programas
y “daemons” (demonios): Algunos programas
necesitan identidades propias para funcionar;
esta es una medida de seguridad ya que generalmente
cuando un programa se ejecuta lo hace con los
privilegios que tiene el usuario que lo ha ejecutado;
esto es realmente peligroso para root. En su lugar
se crean unos usuarios “ficticios”
que sólo tienen los privilegios adecuados
para realizar la tarea para la que han sido llamados. Para poder ver todas esas cuentas
de usuario, debes pulsar en “Mas opciones”;
verás la lista completa y además
información adicional sobre cada uno. El
último de la lista es el usuario que has
creado; observa cómo en la última
columna aparece “/bin/bash”, que es
el intérprete de comandos que utilizan
generalmente los usuarios. El primero de la lista
es “root”, que también utiliza
esa misma “shell”. El resto son cuentas
para programas y demonios, de los cuales algunos
tienen “shell” (/bin/sh) y otros no
(/bin/false). Además de esta información,
vemos una columna denominada UID (siglas de “Usuary
Identificator”, o identificador de usuario);
cada usuario (sea del tipo que sea) dispone de
un UID, que lo identifica de forma única
mediante un número. Es de esta forma como
el sistema se refiere a los usuarios (para él
no somos más que un número), aunque
a nuestros ojos utilicemos el nombre de usuario.
Hay algunos número reservados, como el
“0” para root; los usuarios “normales”
se empiezan a numerar en Debian a partir del 1000
(en RedHat, por ejemplo, lo hacen a partir del
500), reservándose los números inferiores
para programas y demonios (no te preocupes por
esto, cada programa sabe qué UID usar).
Si el número de usuarios
es muy elevado se pueden hacer búsquedas
por nombre de usuario, por UID, ... En cualquier
momento podemos volver a la vista básica
desmarcando la opción “Mostrar todos
los usuarios y grupos” Ahora que tienes activada la
opción de “Más opciones”,
en la ventana de crear usuarios aparecen dos nuevas
pestañas; observa la siguiente imagen:
Ahora puedes modificar otros
parámetros que antes ni se podían
ver, como el intérprete de comandos a utilizar,
el directorio inicial, el UID, ... Hablaremos
de los grupos en el apartado siguiente. Las configuraciones
opcionales tratan sobre la contraseña,
y son: • Máximo número
de días ... : Indica cuándo caduca
la contraseña; pasados esos días
el usuario no podrá acceder al sistema;
es una forma de obligar a que el usuario cambie
la contraseña cada cierto tiempo.
• Mínimo número de días
... : Especifica cuántos días deben
pasar para que el usuario pueda cambiar de nuevo
la contraseña. • Número de días
... : Se mostrará un aviso al usuario esta
cantidad de días antes de que la contraseña
expire.
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