3.1
Arranque y parada de servicios. Existen en un
sistema Linux un conjunto de programas que están
en continuo funcionamiento; estos programas son
conocidos por demonios o “daemons”,
que están asociados a determinados “servicios”
y que se encargan de servir a determinados propósitos:
los hay que ejecutan una tarea periódicamente,
otros almacenan información, y otros simplemente
están a la espera de que alguien los necesite
(por ejemplo, el servicio de impresión).
No todos los servicios tienen un demonio asociado,
los hay que únicamente son scripts que
ejecutan una serie de tareas (aquellos que lo
tienen suelen terminan en una “d” para indicar eso precisamente). Para poder seleccionar qué servicios queremos
tener funcionando en nuestro sistema y cuales
disponemos de una aplicación gráfica
denominada “Servicios”, situada en
el menú: Aplicaciones -> Herramientas
de Control -> Panel de Control, cuya imagen
puede ver a continuación. En la lista aparecen todos los servicios disponibles;
con una marca se señalan los que están
en funcionamiento actualmente. Iniciar o detener
un servicio es tan simple como marcar o desmarcar
la casilla correspondiente. Ten en cuenta que
a medida que vayas instalando ciertos programas
la lista irá creciendo. No conviene tener activos servicios que no vamos
a utilizar: tener servicios funcionando que no
usamos puede hacer al sistema vulnerable (y puede
hacer que funcione más lento), mientras
que si detenemos algún servicio esencial
el sistema puede funcionar mal. Como puede que no sepamos qué hace un
servicio determinado, disponemos de una pequeña
ayuda, para lo que hay que activar el botón
“Más opciones”; de esta forma
aparece un botón de “Propiedades
del servicio”, en el que una ventana emergente
nos muestra información relevante de un
servicio concreto. En la siguiente imagen se muestra
esta ventana para “sysklogd”, un servicio
encargado de almacenar los mensajes que emite
el núcleo y que pueden servir para identificar
un mal funcionamiento del sistema.
Además de proporcionarnos una manera alternativa
de iniciar o detener el servicio, podemos establecer
su prioridad, es decir, el orden en el que se
inician respecto al resto de servicios; la prioridad
oscila desde el 1 (el primero en iniciarse) hasta
el 99 (el último en hacerlo). Al mismo tiempo, el botón “Más
opciones” enseña un menú donde
se pueden seleccionar varias listas, cada una
para configurar la lista de servicios a iniciar
en diferentes situaciones: • Deteniendo el sistema: son los scripts
que se ejecutarán al apagar la máquina;
generalmente desactivan alguna característica
o apagan algunos dispositivos (desmontar unidades,
por ejemplo) • Modo gráfico: son los servicios
a que se activarán al tener configurado
el inicio en modo gráfico (gdm) • Modo texto: servicios a iniciar al arrancar
el sistema en modo texto (consola) • Reiniciando el sistema: igual que el
primero, pero cuando se va a reiniciar el sistema. Puede parecer extraño la división
anterior, pero la razón hay que buscarla
en los sistemas Unix tradicionales, en los que
es necesario distinguir entre un reinicio y un
apagado total del sistema; para ordenadores personales
ambas situaciones son equivalentes y no presenta
más inconveniente que tener que configurar
dos veces las mismas opciones. Del mismo modo
hay servicios que no se necesitan en caso de iniciar
en modo texto (como por ejemplo el demonio “gdm”).
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