5.6
GestiÓn de la memoria virtual. La memoria es
uno de los bienes más preciados de una
máquina, ya que es en ella donde se ejecutan
los programas y se almacenan temporalmente ciertos
datos. Por otro lado es un recurso que aunque
puede ser más o menos grande, es limitado.
Esto significa que una vez agotada la memoria
no se pueden ejecutar más programas.
Sin embargo los sistemas operativos desde hace
tiempo proveen un mecanismo para que esta situación
no ocurra (o al menos suceda con menos frecuencia):
la memoria virtual. Este tipo de memoria no es
memoria real, sino que se utiliza un espacio del
disco duro para que haga las funciones de memoria,
de manera que datos o programas que están
abiertos pero no se están utilizando pasan
a un segundo plano (a la memoria virtual) dejando
libre la memoria principal para otro programa.
Cuando estos datos vuelven a ser necesitamos se
intercambian con otros que ya no lo son. Aunque
se pierde algo de tiempo en estos intercambios,
se obtiene un mejor funcionamiento en conjunto,
sobre todo si se trabaja con varias aplicaciones
que necesitan una gran cantidad de memoria para
funcionar. La memoria virtual se denomina genéricamente
en Linux como “swap” y generalmente
se crea durante el proceso de instalación.
Si más adelante se necesita mayor cantidad
puede crearse otro espacio virtual. En la imagen puedes ver el comando “top”
en acción, que monitoriza la carga del
sistema; observa que tengo 256 MB de memoria,
de los cuales sólo tengo libres menos de
5 MB; sin embargo tengo unos 377 MB de swap de
los que se utilizan unos 50 MB, con lo que podría
seguir arrancando aplicaciones sin que me saliera
el mensaje “Memoria insuficiente”. Hay dos alternativas para establecer un espacio
de memoria virtual: crear una partición
independiente en el disco duro, o crear un archivo
en alguna partición ya existente. La primera
opción resultará en un mejor rendimiento,
pero la segunda es más cómoda y
fácil de hacer. Para establecer una partición como swap
primero hay que crearla; puede utilizarse el programa
“qtparted” a través del lanzador
“Gksu” (Aplicaciones -> Herramientas
del sistema”) para el usuario root. Lo único que hay que hacer es crear una
partición en el espacio libre o seleccionar
una que ya exista y formatearla como “Linux
swap”. El tamaño puede ser cualquiera,
pero se suele poner entre 1,5 y 2,5 veces la cantidad
de RAM, dependiendo del uso que se le de al ordenador
y la cantidad de ésta. ADVERTENCIA: Al realizar este proceso se eliminarán
todos los datos de la partición seleccionada.
Piensa dos veces la partición que vas a
destinara a swap. La otra opción es crear un archivo en
la partición del sistema; la explicación
excede las pretensiones de este curso, aunque
los pasos son muy sencillos, como puedes ver en
la imagen. Si queremos un archivo swap de unos
256 MB aproximadamente (se especifica en el parámetro
“count”): # dd bs=1024 if=/dev/zero of=/swap001 count=256000
# mkswap /swap001
# sync
# swapon /swap001
Si ahora escribes “swapon -s” verás
en la lista el nuevo espacio swap, además
del que ya existía. De esta forma podríamos
añadir cuantos archivos o particiones swap
vayamos necesitando. |