8.1
configuraciÓn del correo electrÓnico. El correo electrónico
es, posiblemente, el servicio más popular
en Internet. Linux puede convertirse en un magnífico
servidor de correo, aunque tradicionalmente configurarlo
suele considerarse complicado por la gran cantidad
de sutilezas que aparecen. Aquí no vamos
a describir cómo utilizar el cliente de
correo electrónico, que se supone que ya
sabes manejar (en GuadaLinex están Evolution
y Mozilla Mail), sino que vamos a atacar la tarea
de convertir Linux en un servidor de correo (para
leer tu correo de Internet no necesitas tener
instalado un servidor de correo, sólo el
cliente). Vamos primero a describir cómo
es el funcionamiento del proceso para que luego
se entienda mejor lo que estamos haciendo. La vida de un correo electrónico comienza
cuando un usuario abre un documento de correo
nuevo en su cliente de correo. Este cliente, independiente
de cuál sea, te solicita de forma inmediata
dos informaciones: la dirección de correo
del receptor (generalmente en la forma usuario@domino.extensión)
y el asunto (que resulta irrelevante para el proceso
de entrega del correo electrónico, como
también lo es el contenido mismo del mensaje). Cuando el usuario termina de escribir el mensaje
pulsa algún botón para enviarlo;
entonces el cliente entrega el correo a un Agente
de Transferencia de Correo o MTA (Mail Transfer
Agent); si el correo va destinado a otro usuario
de la misma máquina, el gestor de correo
local se encarga de él, pero si el correo
se envía a otra máquina (ya sea
de la misma red o de Internet) el correo pasa
al servidor de correo. Entonces el MTA utiliza
su traductor de direcciones para localizar la
dirección de destino, enviando el mensaje
mediante el protocolo SMTP (Simple Mail Trasfer
Protocol, o Protocolo Sencillo de Transferencia
de Correo); el servidor del receptor analiza la
información de encabezado para comprobar
que todo es correcto, y entonces lo deja disponible
para que el receptor pueda acceder a él
mediante su cliente de correo electrónico. Tradicionalmente el servidor de correo utilizado
en Linux (y en otros sistemas) es “sendmail”;
este servidor es difícil de configurar,
aunque se facilita algo la tarea mediante las
macros; se dice que uno no es un verdadero “administrador”
hasta que configura sendmail una vez, y que estarás
loco si lo haces una segunda. Existen otras posibilidades
que están ganando adeptos debido su versatilidad,
como “qmail” o “exim”;
aquí describiremos exim, más sencillo
que los otros dos (que, además, ya está instalado en GuadaLinex). La configuración se realiza a través
del programa “eximconfig”; este programa
se ejecuta automáticamente tras instalar
exim y puede ejecutarse posteriormente para modificar
su configuración inicial. El programa está
en inglés, pero los pasos que hay que dar
son muy claros y, salvo para casos excepcionales,
las opciones son siempre similares. Tras ejecutar el programa, lo primero que hace
es advertirnos que ya existe un archivo de configuración
que será sobreescrito, aunque el antiguo
lo renombrará añadiendo la extensión
“.O”; simplemente pulsa “enter”
para acceder al menú.
En primer lugar debemos elegir el uso y situación
del servidor; de las 5 debemos optar por una.
La primera es para configurar un servidor de correo
para internet; la dos siguientes se utilizan para
redirigir los correos salientes a otro servidor
(la segunda) o redirigir los correos entrantes
y salientes (la tercera), mientras que la cuarta
se utiliza para usar únicamente correo
local; la última es para no utilizar el
MTA. Aquí vamos a configurarlo para Internet,
así que selecciona la primera; en cualquier
momento pulsando la “x” volveremos
a este menú. Lo primero que nos pregunta es el nombre “visible”
de nuestro sistema, que es el que aparecerá
como remite en los mensajes enviados; si disponemos
de un nombre de dominio deberemos utilizarlo;
si no dispones de uno deja “guadalinex”.
Acto seguido se nos pregunta si nuestro sistema
es conocido por otro nombre además del
anterior (si tiene un alias); debes introducirlos
separados por comas, o poner “none” si no existe ninguno. A continuación se nos informa que nuestro
MTA aceptará correo que venga destinado
a él y que enviará el generado dentro
de él, pero no efectuará reenvios;
esto es conveniente para evitar que nuestro sistema
se utilice para enviar “spam” o correo
no deseado,; simplemente pon “none”. Ahora podemos elegir para qué dominios
queremos actuar como servidor de correo, además
del nuestro propio; esto es útil para dar
servicio a más de una red; la forma de
expresar la pareja IP/máscara se realiza
en notación dirección/longitud (por
ejemplo 194.222.242.0/24, donde 24 significa 255.255.255.0,
es decir, el número de bits activados de
la máscara). El paso siguiente es decirle el nombre del usuario
al que se dirigirá el correo del superusuario;
ésta debe ser la cuenta personal del administrador,
para que no sea necesario usar la cuenta de root
para leer este correo. Si ya tenemos un archivo
/etc/aliases (para los alias) se nos preguntará
si queremos conservarlo o instalar uno nuevo,
perdiendo las modificaciones que ya tenía
(aunque se guarda una copia con extensión
“.O”); responde que si (“y”). Para finalizar se nos muestra un resumen de las
opciones configuradas, pudiendo elegir repetir
el cuestionario o aceptar las que hemos seleccionado;
pulsa “y”. Y eso es todo; ya sólo queda iniciar o
reiniciar el demonio “exim” para empezar
a ofrecer este servicio. Antes puedes observar
que se han modificado los archivos /etc/exim/exim.conf,
/etc/aliases y /etc/mailname, y que se han creado
otros con extensión “.O” con
las versiones anteriores. Si las máquinas para las que realizamos
las tareas de servidor de correo están
muy dispersas en redes y subredes es mejor guardar
la lista de estos clientes en un archivo, para
que añadir o quitar clientes sea más
cómodo; para ello hay que modificar el
archivo /etc/exim/exim.conf y añadir modificar
esta línea añadiendo la última
parte: host_accept_relay = 127.0.0.1 : : : : : 1 : /etc/exim/host_accept_relay A continuación creamos el archivo /etc/exim/host_accept_relay
e introducimos la lista de máquinas o redes
que pueden usarnos como servidor de correo, cada
una en una línea; se pueden poner IP concretas
(194.222.242.15), redes completas (194.222.242.0/24)
o nombres de máquinas (maquina3.undominio.com),
aunque siempre que sea posible conviene utilizar
el formato numérico para no depender del
servicio de nombres. Este sistema funciona cuando los clientes se
conecten desde máquinas con direcciones
fijas, pero impide que un usuario pueda utilizar
el servidor desde cualquier lugar del mundo; para
evitar esto se puede habilitar el control por
la dirección de correo de origen. Para
ello de nuevo hay que ir a /etc/exim/exim.conf
y añadir las siguientes líneas: relay_match_host_or_sender
sender_address_relay = /etc/exim/sender_address_relay Ahora creamos el archivo /etc/exim/sender_address_relay
con las direcciones necesarias (una en cada línea),
como por ejemplo alumno@undominio.com. Por defecto exim se inicia bajo demanda controlado
por inetd (recuerde la entrada en este archivo
que vimos anteriormente), que es la configuración
adecuada para poco tráfico. Para sistemas
con mucho tráfico es mejor tener el servidor
activo todo el tiempo; para ello basta con comentar
(anteponiendo “#”) la línea
del servicio smtp en /etc/inetd.conf e iniciar
el demonio de forma convencional. Existe una manera de comprobar que el servidor
está funcionando a la espera de ser utilizado;
para ellos debes utilizar la herramienta “telnet”
sobre el puerto 25 (el que utiliza SMTP). “telnet”
es una herramienta para establecer una comunicación
con otra máquina; en este caso se utiliza
sobre la máquina local en el puerto 25.
Es una herramienta poco segura, pero útil
a nivel de pruebas. Si el servidor está funcionando, veremos
la imagen anterior, que es una consola de comandos
desde la que se pueden enviar correos; se muestran
también los comandos disponibles, tras
haber introducido la orden “help”.
Esta consola es plenamente funcional aunque bastante
incómoda de utilizar, por lo que sólo
debería usarse para comprobar el funcionamiento;
mejor utiliza tu cliente de correo preferido,
seleccionando como servidor de correo saliente
tu recién configurado servidor.
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