Traducir el conocimiento en soluciones a las enfermedades, en nuevas terapias y medicamentos, así como mejorar la calidad de la asistencia sanitaria, es el principio que mueve y el fin que persigue la investigación biomédica. Impulsar y apoyar la traslación de la investigación a la industria del sector biomédico es, por tanto, clave para conseguir innovación en productos y servicios que aportan valor en la prevención, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades.
