Discurso del presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, en el Debate sobre el Estado de la Comunidad 2005
Sevilla, 29 de junio de 2005
I. Introducción
Sra. Presidenta, Señores diputados, señoras diputadas.
Como cada año, el debate sobre el Estado de la Comunidad constituye uno de los elementos más importantes de la actividad política de Andalucía, y se presenta como una gran oportunidad para exponer y debatir las ideas que el Gobierno somete a la consideración de la Cámara y de los distintos Grupos Parlamentarios que la conforman.Es una buena oportunidad, también, para profundizar en el análisis de la situación de Andalucía, intentando elevar la mirada por encima de los horizontes necesariamente más limitados que nos imponen las tareas de cada día. Es responsabilidad de todos nosotros, Señorías, hacer del ámbito parlamentario no sólo el instrumento legislativo que impulsa las mejoras pertinentes en las condiciones de vida de los ciudadanos y las ciudadanas sino también un espacio de reflexión; un espacio de reflexión adecuado para que esas mejoras sean fruto de un análisis acertado, crítico y exigente.
Es la ocasión para que todos los grupos parlamentarios puedan contrastar alternativas y plantear, cada uno desde sus distintas y legítimas posiciones, propuestas que contribuyan al bienestar general.
Y, cómo no, es el momento de rendir cuentas por parte del Gobierno, la ocasión adecuada en la que explicar el grado de cumplimiento de los compromisos contraídos con la ciudadanía y con este propio Parlamento.
II. Transparencia y diálogo social e institucional Señorías, hace poco más de un año, anuncié que, tras las elecciones del 14 de marzo, nos adentrábamos en una nueva etapa de la autonomía andaluza. Una nueva etapa en la que propuse poner en marcha las iniciativas necesarias para alcanzar, en un medio plazo, los objetivos de la Segunda Modernización de Andalucía y en la que impulsaríamos la Reforma del Estatuto de Autonomía, para que siguiera siendo el mejor instrumento para el progreso y el bienestar de la sociedad andaluza.
Y un tiempo nuevo en el que gobernaríamos desde el diálogo y la concertación y en el que habría de restablecerse el diálogo institucional con el Gobierno de la nación, sobre la base de la mutua lealtad, la cooperación y la colaboración.
Señorías, eso es lo que hemos hecho en estos últimos meses y el balance de lo realizado es ciertamente satisfactorio.
Propuse, como recordarán, un acuerdo con los grupos de esta Cámara para que la política andaluza ganara en transparencia, en calidad y fuera más plena.
Pues bien, apenas transcurridos catorce meses desde la formulación de este ambicioso paquete de medidas, nuestra Comunidad se ha convertido en una evidente referencia nacional en las políticas de impulso democrático.
En el pasado mes de Diciembre se alcanzó un acuerdo entre tres de los cuatro grupos de esta Cámara para modificar la ley de incompatibilidades de Altos Cargos y Declaración de Actividades, Bienes e Intereses; la Ley Electoral; la Ley Reguladora del Consejo Consultivo; la Ley Reguladora de la Actividad Publicitaria, así como para aprobar un Estatuto de los Ex Presidentes de la Junta de Andalucía.
Son unas Leyes que refuerzan la democracia y la transparencia de la vida política; que van a posibilitar que cualquier persona pueda conocer, con solo pulsar una tecla del ordenador, qué tienen y cuánto ganan los gobernantes y los parlamentarios; que dificultarán cualquier tentación de arbitrariedad al fortalecer los mecanismos de control democrático y mejorar el control de legalidad en la toma de decisiones de las Administraciones Públicas.
Son unas disposiciones legales que refuerzan la independencia de los altos cargos y de los mismos diputados, de modo que la actividad de unos y otros no se vea interferida por intereses particulares y sirva sólo a los intereses generales; que aseguran, de modo concreto y práctico, una composición paritaria de esta Cámara. A ellas hay que añadir la ley que nos permitirá disponer del Consejo Audiovisual y la que garantizará la primera elección parlamentaria del director de la RTVA.
Quiero destacar, Señorías, que este conjunto de Leyes reafirman el papel central del Parlamento en la escena política de la Comunidad y recogen aportaciones y sugerencias de todos los grupos de esta Cámara y, especialmente, de los tres que suscribieron el acuerdo, de los que debo poner de relieve su sentido de la responsabilidad, altura de miras y compromiso con Andalucía.
Esta línea de diálogo es un componente fundamental y permanente de mi gobierno, como puede comprobarse en otras dos grandes iniciativas que se han plasmado en estos meses.
Me refiero, en primer lugar, al Acuerdo de Concertación Social, firmado en enero de este año por las centrales sindicales, la Confederación de Empresarios y el Gobierno andaluz.
Con éste, son ya seis los acuerdos de concertación que llevamos suscritos. Cuando este sexto acuerdo concluya su vigencia, en 2008, sumaremos 15 años consecutivos en los que habremos desarrollado de forma concertada nuestra política económica, orientándola hacia metas de más competitividad y más bienestar. Esta dilatada trayectoria de diálogo y concertación social aporta dosis muy importantes de confianza y estabilidad, dos valores inmateriales que se rentabilizan por sí mismos.
La segunda iniciativa que confirma nuestra apuesta por el diálogo es la constitución, hace unas semanas, de la Mesa de Concertación Local, un foro de coordinación e interlocución entre el Gobierno y los Ayuntamientos andaluces que reforzará las acciones conjuntas entre ambas Administraciones.
En este foro tendrán un cauce los planteamientos de los 770 municipios andaluces, a través de su órgano más representativo, la Federación Andaluza de Municipios y Provincias, y se estudiarán y realizarán propuestas concretas de transferencias de competencias con su correspondiente dotación de financiación, así como de otros asuntos de trascendencia para las corporaciones locales.
Andalucía se convierte en la primera Comunidad Autónoma en España en tener un órgano de concertación de estas características que, estoy seguro, contribuirá notablemente a fortalecer y reforzar el municipalismo en Andalucía.
Es decir, Señorías, este año ha estado caracterizado, como comprometí, por el diálogo.
Diálogo político en el Parlamento, que ha dado frutos relevantes en los acuerdos de impulso democrático; diálogo social que ha dado lugar al Sexto acuerdo de Concertación; diálogo con los Ayuntamientos que se ha institucionalizado en la Mesa de Concertación Local.
Diálogo, en fin, como método de trabajo para resolver multitud de asuntos relevantes de la Comunidad, que afectan a agricultores, pescadores, universitarios, profesionales, emprendedores, investigadores, agentes culturales, ecologistas, inmigrantes, ONGs de cooperación, y asociaciones de todo tipo. Todos los sectores tienen cauces abiertos para dialogar con la Junta de Andalucía y contribuyen con sus opiniones a la elaboración y ejecución de las políticas públicas.
Y, como es natural, diálogo con el Gobierno de la Nación.
Señoras y señores diputados, en marzo de 2004 los españoles decidieron, con su voto, propiciar un cambio en el Gobierno de la Nación, abriendo así un nuevo escenario político que ya ha tenido importantes y positivas consecuencias para Andalucía y que, sobre todo, nos ha permitido que recuperemos el diálogo, la interlocución, la posibilidad de expresar nuestras demandas, nuestros problemas y nuestras reivindicaciones.
Afortunadamente, las relaciones que el Gobierno andaluz mantiene con el de la Nación, han cambiado de forma muy sustancial en este período y han entrado en una etapa radicalmente diferente a la anterior. Ya dije en mi discurso de investidura que todo lo que reclamábamos al señor Aznar se lo reclamaríamos al señor Rodríguez Zapatero, y así ha sido y así seguirá siendo. La diferencia sustancial es que ahora existe un clima de respeto institucional, que antes no existía por parte del Gobierno central, y un clima de diálogo que posibilita el buen entendimiento de las partes sin necesidad de llegar a enfrentamientos.
Parece que hay quien se siente incómodo en ausencia de enfrentamiento, pero la verdad es que todos debemos felicitarnos por ello.
Sobre todo porque ese clima de respeto institucional, de diálogo y de cooperación se está traduciendo, desde el punto de vista práctico, en la satisfacción de importantes reivindicaciones que tenía planteadas nuestra Comunidad y que no habían sido atendidas en los ocho años anteriores, y en una confluencia de esfuerzos de resultados positivos. No cabe ninguna duda de que las cosas le han ido mejor a Andalucía con un Gobierno sensible a sus demandas y justo con los intereses de la Comunidad Autónoma.
Hace apenas año y medio, existía una lista abrumadora de asuntos que eran imposibles de resolver cuando gobernaba el Partido Popular y que ahora ya forman parte del pasado: ü La liquidación definitiva del Sistema de Financiación 1997-2001 y la materialización del pago de su importe de 2.500 millones de euros; a los que hay que sumar 1.200 millones de euros procedentes de las liquidaciones de los ejercicios 2002 y 2003.
ü Asunción de 16 nuevas competencias, entre ellas algunas tan significativas como las relativas a las cuencas intracomunitarias.
La eliminación de lo que habían constituido trabas permanentes a nuestra autonomía como en los casos de las Cajas de Ahorro andaluzas, la investigación con células madre, los complementos a las pensiones o la gestión de los parques nacionales.
ü La participación de Andalucía, por primera vez en ocho años, en las inversiones del Estado en un porcentaje equivalente al peso de nuestra población, en torno al 18%.
ü Un acuerdo sobre las grandes infraestructuras cuya ejecución estaba ralentizada de forma injustificada.
Y se han abordado otros problemas objetivamente difíciles, como las crisis de IZAR o Altadis, en la que ambos gobiernos hemos trabajado conjuntamente para lograr una salida razonable.
Como es natural, quedan asuntos pendientes que en tan reducido período de tiempo no se han podido solventar definitivamente. Pero en todos ellos existen cauces de diálogo abiertos que nos permiten afirmar que tendrán una solución igual que la han tenido los temas que antes señalé. Me refiero especialmente a la Disposición Adicional Segunda del Estatuto de Autonomía.
En conclusión, Señorías, a la luz de lo que he señalado, es evidente que ha sido un año provechoso para Andalucía. Ha quedado claro que lo que algunos denominaban "confrontación" no era más que la defensa de los intereses generales de Andalucía. Creo que no había ninguna duda anteriormente, pero los avances de este año han demostrado lo evidente: que Andalucía no pedía nada que no nos correspondiera.
III. Crecimiento sostenido y empleo Hace poco más de un año señalé también los principales ejes que centrarían la acción del Gobierno en la presente legislatura. Hoy me corresponde realizar balance del año transcurrido y trazar los objetivos para el próximo.
El Gobierno andaluz ha trabajado y trabajará para que nuestra economía crezca más y genere más empleo. Ha centrado sus esfuerzos y lo seguirá haciendo por una sociedad más moderna, ambiciosa y cohesionada, donde la igualdad de oportunidades sea una realidad para los más débiles.
Ha trabajado y lo seguirá haciendo por una Andalucía tolerante y abierta, donde la convivencia sea pacífica y la exclusión no tenga cabida. Ha comprometido y comprometerá sus esfuerzos, en fin, por una Andalucía con peso y voz propia en la España Autonómica y en la Europa de las Regiones.
El último año transcurrido ha sido brillante en términos económicos. El crecimiento de nuestra producción en 2004 fue del 3,4%, casi un punto superior al de la economía española y el doble que el de los países de la zona euro.
Ha sido un crecimiento equilibrado, pues se ha sustentado en la aportación de todos los sectores productivos. Un crecimiento que, según el INE, sitúa a Andalucía como la segunda Comunidad con mayor dinamismo durante 2004, y la más dinámica en el último lustro.
Un crecimiento intensivo en empleo. Estamos generando empleo a tasas anuales superiores al 5%, que equivale a crear más de 135.000 puestos de trabajo netos al año, cifra que representa el 20% de todos los empleos generados en nuestro país.
El empleo y el paro, que son dos cuestiones que preocupan de una forma principal a la sociedad y al gobierno, han evolucionado positivamente en el último año. Hoy, hay casi 2.900.000 ocupados, y nuestra tasa de actividad se sitúa aproximadamente en el 54%, lo que constituyen registros históricos.
Y la tasa de paro es la más baja de los últimos 25 años; actualmente hay 82.000 parados menos que hace 12 meses.
Andalucía concentra el 44% del descenso del número de parados que se ha producido en España. Dicho de otro modo, aproximadamente de cada dos personas que en España dejan de estar en el desempleo, una es andaluza. Evidentemente no hemos acabado con el problema del paro, pero sí es cierto que estamos en la senda correcta para resolverlo.
Señorías, la economía andaluza lleva once años creciendo de forma ininterrumpida, lo que supone que estamos disfrutando del ciclo económico expansivo más largo de nuestra historia reciente. Ciclo que se ampliará a doce años si se confirman las expectativas favorables del presente ejercicio. De hecho, todos los indicadores apuntan a que seguimos creciendo por encima del 3% en 2005.
Es importante crecer, pero aún lo es más mantener de forma sostenida un ritmo de crecimiento superior al de nuestro entorno, pues ésta es la clave de la convergencia y la señal inequívoca de poseer capacidad competitiva.
Pues bien, año tras año se comprueba que nuestras tasas de crecimiento económico y del empleo son superiores a las de nuestro entorno; año tras año se observa que Andalucía se sitúa en el grupo de cabeza de las regiones españolas más dinámicas.
Son tantos años en los que se ha producido esta circunstancia, que ya forma parte de la normalidad que Andalucía destaque en dinamismo económico, cuando no hace mucho tiempo lo normal era justamente todo lo contrario.
Y si Andalucía crece de forma sistemática más que su entorno, es porque se ha producido un cambio profundo en sus fundamentos económicos. En la capacidad de emprender, en la formación del capital humano, en la modernización de su aparato productivo, en la dotación de infraestructuras, en la propia ambición de los andaluces.
Cambio que ha permitido que actualmente Andalucía tenga una renta per cápita superior a la de siete países de la Unión Europea.
Cambio que nos va a permitir que en esta legislatura superemos la cifra de tres millones de ocupados y también la frontera del 75% del PIB per cápita de la Unión Europea.
Es decir, que dejaremos de ser Región Objetivo 1, de modo que en las perspectivas financieras que arranquen en 2013 figuraremos como contribuyentes netos a la Unión, lo que significa que aportaremos solidaridad para el desarrollo del continente más rico, avanzado y próspero del mundo.
Este cambio, también, es el que ha permitido que la economía andaluza despierte y genere confianza. Las agencias de valoración crediticia así lo ponen de manifiesto cada vez que nos evalúan, y prestigiosos gabinetes de análisis internacionales señalan a nuestra Comunidad como una zona atractiva para la inversión.
Este cambio hay que interiorizarlo, Señorías, y desterrar algunos análisis y opiniones preconcebidas que resultan tópicos.
Hay que ser conscientes de que hemos superado barreras históricas, y hay que aprovechar la nueva posición que, por méritos propios, ocupamos en el escenario económico global, donde nadie regala nada.
IV. Investigación, desarrollo y tecnología Señorías, el escenario en que se desenvuelve la economía andaluza es el apropiado para buscar nuevos motores de crecimiento que deben estar basados en el conocimiento, la productividad, una más acentuada orientación de nuestras empresas hacia el exterior y mayor valor añadido de los productos y servicios.
Es preciso reconocer que ya se están dando pasos en esta dirección. El gasto en I+D ha aumentado considerablemente hasta situarse en el 0,9% del PIB, cifra que aún es insuficiente aunque muy próxima al promedio nacional; estamos tomando las decisiones oportunas para situarnos en vanguardia de la investigación en células madre; somos la segunda Comunidad en número de empresas biotecnológicas; en Andalucía se genera la quinta parte del valor añadido de nuestro país en el sector de la construcción aeronáutica y espacial; y el 11% de las empresas que a nivel nacional pertenecen a sectores tecnológicamente avanzados se localiza en nuestra Comunidad. Es decir, que en las iniciativas de futuro, Andalucía está ahora presente.
El Gobierno Andaluz tiene un compromiso decidido con el desarrollo tecnológico, que estamos cumpliendo. Hemos creado "Invercaria" como referencia para la financiación de proyectos empresariales innovadores que requieran la aportación de fondos de capital semilla o de fondos de capital riesgo, y en los próximos meses estableceremos el "tique emprendedor" que integrará las ayudas en concepto de autoempleo y apoyo financiero inicial.
Vamos a constituir la "Corporación Tecnológica de Andalucía", con la participación de entidades financieras, empresas con actividades de I+D y grupos de investigación, para adaptar la investigación de nuestros centros a las necesidades del tejido productivo e introducir más capacidad de financiación en el sistema.
Vamos a poner en marcha el Comité Andaluz para la Sociedad del Conocimiento, cuya ley ha aprobado recientemente esta Cámara. En el próximo presupuesto el gasto de la Junta en I+D+I crecerá un 25%, lo que significa seguir con el esfuerzo inversor de este año, pues tenemos muy presente que Andalucía no será una región de primera fila mientras la I+D+I, cuente con menos recursos que la de sus socios y competidores.
Igualmente en los próximos meses desarrollaremos las distintas líneas de actuación que prevé el "Plan de Innovación y Modernización", recientemente aprobado, que supondrá una inversión de 6.000 millones de euros en los próximos cinco años, y que constituye un traje a medida de las necesidades de nuestras empresas.
Porque en el empeño de no perder el tren tecnológico, el Gobierno andaluz no puede estar solo, sino que es preciso el compromiso firme del sector privado. Y las empresas deben aprovechar el buen momento financiero por el que atraviesan, los buenos resultados económicos que con carácter general han acumulado a lo largo de los últimos años, para modernizar sus estructuras productivas y acometer nuevos proyectos con mayor contenido tecnológico y de innovación.
También seguiremos contribuyendo al proceso que han iniciado nuestras Universidades de incorporación al nuevo espacio europeo de educación superior. En el presente curso se han puesto en marcha 13 titulaciones armonizadas a escala europea, y para el próximo curso está previsto incorporar otras 9 titulaciones. Asimismo, someteremos a la aprobación de sus Señorías la Ley de creación de la Universidad Fernando III.
Junto a la dotación tecnológica, otra variable clave es ampliar nuestra apertura al exterior.
Se ha puesto en marcha un Programa de Internacionalización de servicios dirigido a empresas de consultoría e ingeniería, y también el programa "Jóvenes andaluces para la internacionalización" con el que se pretende incentivar la incorporación de jóvenes expertos en comercio exterior en las PYMES andaluzas.
IV. Turismo y comunicaciones El turismo es uno de los principales servicios que ofertamos al exterior. En esta materia, el objetivo es consolidar y ampliar nuestra potencialidad, para lo cual se adoptarán iniciativas en una doble dirección.
En primer lugar, pondremos en marcha un Plan de Recualificación de zonas turísticas maduras, zonas con un gran potencial que ofrecen un producto básico que está sometido a una fuerte competencia internacional. Nuestro compromiso es elaborar este Plan de forma concertada con el sector donde, entre otros factores, prime la sostenibilidad.
En segundo lugar, multiplicar la oferta con el fin de satisfacer las nuevas demandas turísticas. Junto a la trilogía básica del viaje, hotel y playa, han surgido otros modos de hacer turismo frente a los cuales nos debemos posicionar. Para este fin pondremos en marcha la "Iniciativa Andaluza de Turismo Sostenible" para las zonas turísticas emergentes, y la "Iniciativa Andaluza de Ciudades Turísticas" para contribuir al desarrollo turístico de las ciudades. Estos planteamientos los trasladaremos a la Ley de Turismo, cuya modificación remitiremos a la Cámara el próximo ejercicio.
Este año rozaremos los 23 millones de visitas, casi un millón más que el pasado año, buena parte de las cuales se concentran en nuestras playas. Pues bien, tenemos que promover que los turistas que acuden a Andalucía por sus costas amplíen su estancia para incorporarse al turismo cultural que ofrecen las ciudades del interior.
En este sentido, debemos ser capaces de aprovechar las oportunidades que se derivan de la culminación, en la presente legislatura, de las grandes infraestructuras estatales de transporte, que justamente van a solucionar los problemas de comunicación de la costa andaluza con el interior.
Señorías, todos estos retos queremos abordarlos de la mano del sector. Para ello estamos trabajando en un nuevo "Pacto Andaluz sobre el Turismo", que suponga la continuidad de la política de diálogo permanente y acuerdo que el Gobierno ha mantenido y mantiene con los agentes económicos y sociales.
Es evidente que las infraestructuras siguen siendo determinantes de la competitividad de los territorios. Así lo hemos entendido siempre y a esa consideración responde la construcción de los grandes ejes estructurantes que son la A-92 y la A-381. Son 650 kilómetros de autovías para dar respuesta a la comunicación transversal de Andalucía.
Nuestra intención es realizar un nuevo corredor de alta capacidad conformado por el eje diagonal intermedio Estepa-Úbeda. Se trata de una nueva autovía que, con una longitud de 175 kilómetros, conectará las ciudades medias de la Andalucía del interior que han protagonizado un importante proceso de desarrollo endógeno de base industrial, y que permitirá que más de 50 municipios en los que residen medio millón de andaluces tengan acceso en menos de diez minutos a una vía rápida.
Una autovía que funcionará como rótula o bisagra de articulación del Valle del Guadalquivir y el litoral, que son los ejes de mayor desarrollo y dinamismo de Andalucía, pues conectará en sus extremos la A-92 y la autovía Linares-Albacete, a la vez que se cruzará en el centro con la nueva autovía Granada-Jaén-Córdoba-Badajoz, cuya construcción está prevista por el Ministerio de Fomento, con la que conformará un doble eje diagonal en el centro de Andalucía.
El eje diagonal intermedio constituye una apuesta por el desarrollo económico del interior de Andalucía. Supondrá una inversión de más de 600 millones de euros, y estará finalizada en ocho años. En este mismo año se elaborarán estudios informativos y proyectos, y se licitarán los tramos Úbeda-Baeza, variante norte de Mancha Real y Lucena-Cabra.
Para reforzar y aprovechar las potencialidades que va a generar la creación del eje diagonal intermedio, vamos a promover la creación de redes de cooperación entre las ciudades por las que discurre y las situadas en las zonas adyacentes, fundamentalmente de las provincias de Córdoba y Jaén, al mismo tiempo que diseñaremos actuaciones de innovación tecnológica, formación y desarrollo turístico.
A este nuevo eje estructurante hay que añadir el desarrollo del corredor transversal de alta velocidad ferroviaria Sevilla-Bobadilla-Granada, y su conexión con Almería, sobre el que se ha llegado a un acuerdo con el Ministerio de Fomento respecto a las actuaciones a acometer por cada una de las Administraciones.
Señorías, incorporar mayor valor añadido a los productos es una cuestión permanente en el sector agrario. A este fin obedece la ley de calidad agroalimentaria que elaboraremos en el próximo año, con la que queremos incidir en aspectos como trazabilidad, promoción, producción integrada y utilización en campañas masivas de productos fitosanitarios de mínimo impacto en el medio agrícola.
Por otra parte, quiero poner de manifiesto que se ha saldado positivamente la reforma de la OCM del olivar, así como reconocer las excepcionales situaciones a que ha tenido que enfrentarse el sector como consecuencia de las heladas, para lo cual hemos tomado medidas urgentes para paliar los daños sufridos, con independencia de que sigamos atentamente la incidencia de la evolución de las condiciones climatológicas de un año que, hasta la fecha, es extremadamente seco. Igualmente, afrontaremos de la mano del sector la defensa de los intereses del algodón así como las negociaciones de la futura reforma de la OCM del azúcar; la del vino y la de frutas y hortalizas.
También quiero señalar que la recuperación del diálogo con Marruecos abre unas nuevas expectativas para la flota pesquera artesanal, y nuestro compromiso es seguir trabajando para convertirlas en realidad.
Quiero terminar este apartado adelantándoles que enviaremos a esta Cámara, en las próximas semanas, la Ley de Artesanía, y en el próximo ejercicio las leyes de creación del órgano autonómico de Defensa de la Competencia y de la Agencia Tributaria.
* * * * Señorías, hemos de encontrar nuevos motores de crecimiento que proporcionen, también, un empleo estable y de calidad.
La regulación de las modalidades de contratación y de las normas básicas de funcionamiento del mercado de trabajo escapan de nuestro ámbito competencial. De hecho, los agentes económicos y sociales han iniciado en el ámbito nacional un proceso de negociación estatal sobre el empleo estable, entre otras cuestiones.
Pero en esta cuestión no cabe ninguna pasividad, sino que es obligado el compromiso. Así, creamos una Comisión de expertos que elaboró un Libro Blanco cuyas principales conclusiones se han trasladado al Decreto de incentivos al empleo indefinido aprobado recientemente.
En base a ese Decreto, la Junta sólo apoyará financieramente la contratación indefinida, y de forma especial la de jóvenes, mujeres y parados de larga duración que realicen su trabajo en las PYMES. Asimismo, no podrán acceder a estos incentivos las empresas que hayan sido condenadas o sancionadas por falta muy grave en materia de siniestralidad o por realizar discriminación laboral o de género.
También en este año hemos creado un órgano administrativo específico para la prevención de riesgos laborales, y en un corto plazo de tiempo enviaremos a este Parlamento la Ley de creación del Instituto Andaluz de Prevención de Riesgos Laborales.
V. Políticas del bienestar Más crecimiento económico, más empleo y más política social es el balance del año transcurrido. Hemos querido aprovechar el incremento de recursos que proporciona una actividad económica más dinámica para ampliar la política de bienestar para los más desfavorecidos y las clases medias.
En el segundo año de la legislatura seguiremos con la misma hoja de ruta. Ampliaremos en 5.000 las plazas de guarderías para las familias trabajadoras; crearemos 1.000 nuevas plazas residenciales para mayores y personas con discapacidad; la educación infantil será totalmente gratuita para los alumnos de tres años; los libros de texto de los dos primeros cursos de la educación primaria serán gratuitos; y ampliaremos el derecho a dentista de cabecera hasta alcanzar a los menores de 12 años.
Quiero recordar a sus señorías que desde este año garantizamos que ningún andaluz tenga que esperar más de 60 días para la primera consulta con el especialista, ni más de 30 para una prueba diagnóstica. Y en los próximos meses estableceremos nuevos derechos en materia de salud.
Derecho de los menores hospitalizados a disponer de una habitación individual y cama para acompañante, y derecho de las personas mayores al chequeo médico anual; a los que hay que añadir el derecho al diagnóstico genético preimplantacional, para evitar la transmisión de determinadas enfermedades hereditarias, que esta misma semana ha aprobado el Consejo de Gobierno.
También pondremos en marcha en las próximas semanas el Centro Hospitalario de Alta Resolución de la Sierra de Segura, y a lo largo del próximo año los de Guadix, Sierra Sur de Jaén, Puente Genil, Benalmádena, Utrera y Sierra Norte de Sevilla, que se sumarán al inaugurado recientemente en Almería.
Estoy plenamente convencido, Señorías, de que una enseñanza de calidad para todos y todas es la mejor vía para garantizar un futuro mejor a nuestros hijos y nietos y para hacer frente a la desigualdad.
Para avanzar en calidad, en el próximo curso escolar tendremos 1.200 centros que prestarán servicios de aula matinal, comedor y actividades extraescolares; 100 centros bilingües en donde se impartirán enseñanzas del currículo fundamentalmente en inglés; 118.000 ordenadores en red, que utilizarán una plataforma educativa propia y que servirán, además, para realizar actividades de alfabetización digital en 150 municipios.
Pondremos en marcha 45 nuevos centros para atender el dinamismo demográfico de algunas zonas de la Comunidad; aprobaremos el Plan "Con mejor escuela 2005-2010", para afrontar la modernización de las infraestructuras y equipamientos educativos con una dotación de casi 1.200 millones de euros, y elaboraremos un Proyecto de ley de Educación que sometemos a la aprobación de este Parlamento.
Igualmente, vamos a profundizar en la autonomía pedagógica, organizativa y de gestión económica de los Centros docentes; aumentaremos el protagonismo de los Ayuntamientos en el control social de la educación, y se creará un Observatorio de la convivencia escolar con la finalidad de analizar y avanzar modos de relación entre los distintos componentes de la comunidad educativa, y prevenir los problemas de convivencia que pueden plantearse en los centros escolares.
En el terreno de la inclusión, se ha cumplido con el compromiso de diseñar una política fiscal específica que beneficie a las personas con discapacidad, así como reservar el 5% de las convocatorias de empleo público a estas personas, y para el próximo año se establecerá, dentro de ese cómputo, la reserva del 1% para las personas con discapacidad psíquica.
Asimismo, se han creado incentivos a la contratación de cuidadores para la atención de personas dependientes, y estamos trabajando para evitar que las tecnologías de la comunicación creen nuevas barreras, para lo cual nos hemos fijado el objetivo de que, a final del 2.006, todos los municipios andaluces menores de 10.000 habitantes tengan acceso y facilidades de formación en el uso de internet mediante banda ancha.
En la inclusión, la inmigración tiene un capítulo específico, pues desgraciadamente a veces surgen discursos xenófobos y racistas en paralelo al crecimiento de la población inmigrante.
El reciente proceso de regularización ha contribuido a ordenar la inmigración en España, y en Andalucía se estima que 80.000 personas regularizarán su situación. Para que este proceso sea completo, es necesario contar con sistemas de integración social y cultural de la población inmigrante, aspecto en el que la mejora de los servicios públicos, allí donde hay mayor demanda, se convierte ya en una pieza clave.
A este objetivo responde el II Plan de Inmigración que vamos a poner en marcha, que tendrá un enfoque territorial para aportar soluciones adecuadas a la problemática concreta que pueda plantearse en cada uno de los municipios de Andalucía.
Todo esto sin menoscabo de pulsar todos los registros a nuestro alcance para acabar con la inmigración ilegal, en la que está cobrando relevancia la presencia de menores. Señalar que en el Grupo sobre Inmigración que han creado el Gobierno de España y de Marruecos, que se reunirá el próximo mes de julio, uno de los temas a abordar será el de la inmigración de menores y la Junta formará parte de la delegación española.
En este terreno, quiero señalar, también, que en los próximos meses remitiremos a la Cámara la Ley del Estatuto de los Andaluces en el Exterior.
Una sociedad culta es, también, una sociedad tolerante y libre. Con la reciente aprobación del Plan Integral de Impulso de la Lectura y del Plan de Infraestructuras Escénicas, hemos promovido el conocimiento de la diversidad cultural y el respeto a la misma. Para el próximo año, nuestro objetivo es disponer del Plan Estratégico de la Cultura que permitirá un diálogo permanente con los distintos sectores y la incorporación de la oferta cultural a las nuevas tecnologías.
Hemos creado la Agencia Andaluza del Flamenco, y en el próximo curso se iniciarán, en colaboración con otras Administraciones, entre otras, las obras de la Residencia de nuevos creadores en Málaga; el Liceo de Almería y el Centro García Lorca de Granada.
VI. Vivienda y ordenación territorial Señorías, hace un año adelanté un fuerte compromiso en materia de vivienda. Hoy puedo señalar que hemos realizado casi 45.000 actuaciones en materia de vivienda y suelo; que se ha diseñado una nueva política de fomento del alquiler para facilitar la independencia y el desarrollo profesional de los jóvenes, que podrán contar con una ayuda de hasta el 40% de la renta mensual de alquiler durante dos años; y que se ha regulado la figura de las Agencias de Fomento de Alquiler como entidades colaboradoras que cumplen una función de intermediación.
También apuntar que se está tramitando en esta Cámara la Ley de Medidas de Vivienda Protegida y Suelo, en la que se establecen medidas específicas para garantizar que de todos los nuevos suelos que se generen en nuestros municipios, el 30% se destine a la construcción de vivienda protegida.
Para este año, nuestra previsión es realizar 55.000 actuaciones en construcción y rehabilitación de viviendas y suelo, y remitir al Parlamento la Ley de Calidad de la Vivienda.
En Andalucía se han dado pasos muy importantes para garantizar la igualdad entre los hombres y las mujeres. La existencia de un Gobierno con mayoría de mujeres; la obligación de que las listas electorales sean paritarias, al igual que todos los órganos de consulta y asesoramiento de la Administración, dan una idea cabal de que cada vez son más los ámbitos relevantes en que los techos de cristal se están rompiendo.
Ahora, hay que seguir trabajando para asegurar la igualdad en el empleo. Cada vez que tomamos una medida tendente a conciliar la vida laboral y familiar incidimos en ese objetivo. Y también avanzamos en esa dirección cuando establecemos que las empresas que practiquen discriminación hacia la mujer no podrán obtener incentivos y subvenciones.
Quiero destacar que ésta es una medida que se ha acordado con sindicatos y empresarios.
Hay que interpretar esta circunstancia como una buena señal de que el fin de la discriminación por razón de género en el empleo está cada vez más cerca.
Pero no hemos de bajar la guardia, especialmente cuando se trata de erradicar la violencia de género. Tenemos experiencia acumulada en este combate que queremos trasladar a una ley andaluza contra la violencia de género que someteremos a su consideración el próximo ejercicio.
En este apartado, Señorías, quiero hacer una mención especial a los jóvenes.
Aunque muchas, prácticamente todas, las políticas y medidas a que me he referido les afectan directamente, queremos aprobar en los próximos meses el Plan Integral de la Juventud 2005-2008, que aborde todas las cuestiones que inciden en su vida diaria y que incorpore el papel que corresponde a los jóvenes en la modernización del ámbito educativo, deportivo, laboral y político de Andalucía.
La ordenación territorial de las áreas metropolitanas y el litoral, así como la ordenación urbanística en general, se encuentran en un momento crucial en Andalucía, puesto que se han iniciado los procesos para definir los nuevos crecimientos de nuestras ciudades en las primeras décadas del siglo XXI.
Creo que todos coincidiremos en que hay que asegurar que esos crecimientos se produzcan con los parámetros de calidad característicos de los territorios y ciudades europeas más avanzadas. A esta finalidad el Gobierno andaluz va a contribuir, en primer lugar, a través de la aprobación, en el primer semestre de 2006, del Plan de Ordenación del Territorio de Andalucía, que definirá las redes de ciudades, el sistema intermodal de transportes y comunicaciones y el sistema de patrimonio territorial de la Comunidad.
Y en segundo lugar, mediante la elaboración de los Planes Subregionales de Ordenación del Territorio, que determinarán las infraestructuras, espacios verdes, áreas de oportunidad para las actividades productivas y equipamientos que precisan las grandes aglomeraciones urbanas en un horizonte de medio plazo. Todos los Planes correspondientes al litoral y áreas metropolitanas se culminarán en esta legislatura y en los próximos meses la previsión es terminar los de la Costa del Sol Occidental, Costa del Sol Oriental y Costa de Huelva.
En paralelo a estos ejercicios de planificación, se están acometiendo los grandes proyectos de infraestructuras de transporte metropolitanos como los metros, tranvías y consorcios, así como el corredor ferroviario de la Costa del Sol, que contribuirán a cambiar los modos de transporte en nuestras grandes aglomeraciones urbanas y a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.
Hoy en día el 99% de la población andaluza vive en municipios que cuentan con alguna figura de planeamiento general, lo que significa que la práctica totalidad de la ordenación urbanística en Andalucía responde a criterios que han sido fijados conforme a la legalidad y a la voluntad democrática de los ciudadanos.
No obstante, se han dado algunos llamativos casos de una gestión urbanística al margen del ordenamiento jurídico y no sostenible en el tiempo, que ha comprometido la calidad de vida en esas zonas.
A evitar estas situaciones y reforzar el cumplimiento del principio de legalidad, responde la propuesta en materia de disciplina urbanística que hemos incluido en el Proyecto de ley de medidas de vivienda y suelo que se está tramitando en esta Cámara. Señorías, es una cuestión tan relevante que considero que todos los grupos deberían hacer un esfuerzo por alcanzar un pronunciamiento común.
El agua es un factor clave en la sostenibilidad de nuestras ciudades y de la actividad económica. Nuestra política ha respondido y responderá a un doble objetivo. En primer lugar, planificar su uso, estableciendo prioridades que acordamos con todas las partes. Ésta es una cuestión de gran importancia en situaciones climatológicas adversas, y en la que estamos analizando iniciativas como la creación de "Bancos de agua".
En segundo lugar, promovemos la mejora del ciclo integral del agua. En estos meses transcurridos de legislatura, hemos suscrito con las Corporaciones Locales el Acuerdo Andaluz por el Agua, que se ha materializado en convenios de inversión y gestión en materia hídrica por importe de 1.800 millones de euros, y en los próximos meses culminaremos otros que supondrán 300 millones de euros más.
En total, estamos hablando de que a lo largo de los próximos años se invertirán 2.100 millones de euros para mejorar los servicios del ciclo urbano del agua a más del 80% de la población andaluza.
Esta actuación se complementa con el Programa extraordinario para la mejora de la gestión del agua 2005-2006, que con una inversión de 102 millones de euros, tiene por objeto la puesta a punto de las infraestructuras del agua urbana que ya están construidas y que tienen problemas en su gestión y funcionamiento.
Y dada la escasez de precipitaciones registradas este año, estamos anticipando iniciativas ante la eventualidad de un otoño seco, como son promover la concienciación ciudadana, con el propósito de reducir el consumo un 5%, y acelerar la ejecución y puesta en marcha de infraestructuras que garanticen recursos en las zonas más necesitadas.
Algunas de estas cuestiones las incluiremos en la Ley de Gestión Integrada de la Calidad Ambiental que remitiremos a este Parlamento.
También queremos dar un fuerte impulso a las energías renovables, que concretaremos en la Ley de Fomento de las Energías Renovables y el Ahorro Energético que presentaremos a sus Señorías. Y, en el marco de nuestras competencias, estamos exigiendo y exigiremos a las empresas eléctricas la mejora de la calidad de la distribución en Andalucía, para que en el más breve plazo de tiempo posible se solucionen los problemas de suministro de servicio que en distintos puntos se están produciendo.
Señorías, la reforma de la financiación local es una reivindicación de las Corporaciones Locales que apoyamos, ya que, en la medida de nuestras posibilidades, contribuimos a la mejora de la suficiencia y al saneamiento de las Haciendas Locales.
Este año hemos duplicado la dotación del Fondo de Nivelación de Servicios Municipales, y para el próximo ejercicio vamos a poner en marcha una operación de saneamiento financiero para municipios con población entre 10.000 y 20.000 habitantes, que supone la continuación de las operaciones de saneamiento iniciadas en años anteriores y que comprendieron a los municipios de menor tamaño.
La nueva operación afectará a 70 Ayuntamientos que agrupan a más de un millón de habitantes, y el volumen de endeudamiento a sanear y refinanciar asciende a 303 millones de euros.
Por otra parte, vamos a remitir a la Cámara la Ley de Asociaciones, con la que queremos contribuir a fortalecer la participación y la vertebración social de Andalucía.
Y vamos a seguir, Señorías, impulsando la Administración electrónica, a la que vamos a dar carta de naturaleza en la Ley de la Administración de la Junta de Andalucía que someteremos a su consideración.
VII. Reforma estatutaria y referéndum Un elemento fundamental de la actividad política de la Comunidad en esta Legislatura es, Señorías, la Reforma del Estatuto de Autonomía y el nuevo impulso que está recibiendo el Estado de las Autonomías. Ambos conocerán momentos clave en este año 2005.
Son cuestiones que no se pueden abordar con criterios del pasado, porque el debate territorial tiene, en estos momentos, características únicas. Lo nuevo de esta situación, y lo que la hace radicalmente diferente de momentos anteriores, es que ahora no son dos o tres Comunidades las que tiran del resto. Ahora hay una realidad irreversible, la existencia de 17 Comunidades Autónomas, cada una de ellas con sus propias aspiraciones, sus propias necesidades y sus propias soluciones y, en este nuevo escenario, cada Comunidad diseña y sigue su propio camino y con sus propios ritmos.
El Gobierno andaluz ha venido defendiendo la necesidad de las reformas, al tiempo que ha mantenido y mantiene una posición meridianamente clara sobre ellas que de forma muy resumida podríamos sintetizar en estos tres puntos.
En primer lugar, el respeto al marco constitucional, en las formas y en el fondo; en segundo lugar, el máximo consenso para su elaboración y aprobación, y en tercer lugar, que estas reformas no pueden dar lugar a privilegios para nadie. Nuestro punto de referencia permanente ha sido la igualdad en los derechos y libertades de todos los ciudadanos españoles. La actitud de Andalucía ha sido siempre de defensa de un proceso de equiparación que, por otro lado, forma ya parte de la lógica de las cosas. A estas alturas, en la España moderna y democrática del siglo XXI, ¿quién tiene argumentos para defender privilegios? Por tanto, creo que es necesario poner las cosas en su sitio y no prestar demasiada atención a los agoreros y a los profetas de catástrofes que, por cierto y afortunadamente, siempre se equivocan.
Aquellos que, en un momento de cambio como el que vive España, sólo lo ven como una amenaza para España, para Andalucía, parecen desconocer la capacidad y la decisión de nuestra tierra y de nuestra gente.
No hay razones para que Andalucía deba estar a la defensiva, no hay ningún motivo para afrontar desde la prevención o el temor este nuevo tiempo, porque los ciudadanos andaluces saben lo que quieren y cómo conseguirlo, y porque Andalucía tiene suficiente personalidad para diseñar su propio camino y suficiente fuerza para seguirlo con plena autonomía.
Haremos el Estatuto que queramos, con las competencias que consideremos necesarias para nuestro autogobierno, sin más límites que los de la Constitución Española y los que los andaluces, voluntariamente, decidamos.
Desde esa posición afrontamos este próximo período, que va a ser apasionante. Hay que señalar que este Parlamento ha trabajado mucho y bien y gracias al excelente trabajo que ha realizado la ponencia, Andalucía está hoy en condiciones de encarar la recta final y decisiva de la elaboración de la Propuesta de Reforma del Estatuto.
Es al propio Parlamento, obviamente, a quien corresponde marcarse sus ritmos pero sí les voy a expresar mi criterio, el del Presidente del la Junta de Andalucía. Mi posición, Señoras y Señores Diputados, es que la Propuesta de Reforma debe estar lista para su tramitación en el Parlamento en el próximo período de sesiones, de manera que se pueda enviar a las Cortes generales a principios de 2006 y el Referéndum pudiera tener lugar en 2007. Creo que hay condiciones para ello, puesto que se han dado pasos significativos en el necesario consenso.
En primer lugar porque se han superado las reservas que, inicialmente, algunos pudieran tener sobre la necesidad o la oportunidad de la propia Reforma. Hoy todos estamos de acuerdo en esa cuestión de principio. Y es importante.
Pero, en segundo lugar, porque, después de conocer y analizar las propuestas de todos los partidos, se aprecia que hay muchas más coincidencias que discrepancias en esas propuestas.
Ahora se trata de seguir construyendo sobre los caminos ya avanzados. Queda un trabajo fino de articulación de las iniciativas y de solución de las diferencias mediante el diálogo que se puede y se debe hacer sin perder el buen ritmo de estos últimos meses. No es el momento de indecisiones y de titubeos, sino del compromiso y del trabajo riguroso.
Todos debemos poner de nuestra parte, porque está en juego un objetivo que debe ser común a todas las fuerzas políticas andaluzas: elaborar y aprobar el mejor Estatuto, el que más convenga a Andalucía, el que mejor se adapte a sus necesidades y aspiraciones.
Pueden tener la seguridad de que desde el Gobierno y desde la mayoría parlamentaria que lo sostiene haremos todos los esfuerzos necesarios que contribuyan a conseguir el necesario consenso de todos.
A veces hay quien entiende los esfuerzos para el consenso como una rectificación e incluso quiere utilizar como un arma arrojadiza nuestras aproximaciones a las posiciones de otros, que suponen, como es natural, ciertas renuncias a las posiciones propias. No nos preocuparía mucho esa interpretación si no fuera por lo que pudiera contener de incapacidad para el entendimiento, la cesión mutua, para el diálogo y para el consenso, en definitiva. Vuelvo a reiterar que el consenso es necesario y, por tanto, constituye una obligación para todos.
Como saben, me he dirigido ya a los dirigentes de los Partidos políticos representados en este Parlamento para mantener una serie de encuentros con el objetivo avanzar en esos necesarios consensos. Espero que esta iniciativa contribuya a conseguir esos acuerdos.
Entendimiento que también sería deseable en lo que se refiere a otro asunto crucial que deberá sustanciarse en un futuro a medio plazo, la financiación autonómica. No creo que deba haber dificultad en acordar entre nosotros un modelo de financiación que responda a los intereses de Andalucía. Tanto en la forma como en el fondo.
¿Cuál es el posicionamiento del Gobierno Andaluz en este tema? Atendiendo al calendario, la primera cuestión que se va a abordar es la financiación sanitaria, más en concreto, resolver los problemas de insuficiencia financiera que está generando el modelo diseñado en 2002, aunque sus parámetros básicos están referidos a 1999.
Nuestra posición es clara: hay que incrementar los recursos, para lo cual es necesario el concurso de la Administración Central y de las Comunidades Autónomas. Y ese aumento de recursos debe consolidarse en el tiempo y distribuirse entre las Autonomías en función principalmente de la población protegida.
Respecto a la financiación general, ya he expuesto en esta Cámara nuestro punto de partida que, de forma resumida, consiste en avanzar de forma simultánea en suficiencia, autonomía, corresponsabilidad y solidaridad; que ninguna Comunidad vea comprometida su financiación actual; la población debe ser el parámetro fundamental para distribuir los recursos; hay que evaluar las posibilidades de crear espacios fiscales propios de las Autonomías ampliando el alcance de la cesta de tributos cedidos y compartidos; y es necesario establecer mecanismos de ajuste y asignaciones de nivelación que permitan hacer frente a situaciones excepcionales que provoquen desequilibrios financieros en algunas Comunidades.
VIII. Proyección exterior de Andalucía Permítanme que aborde, por último, la proyección exterior de nuestra Comunidad.
En Andalucía, éste no es un asunto abstracto que nos interese de lejos. Ocupamos un emplazamiento estratégico entre el Atlántico y el Mediterráneo, y somos la proa sur de Europa hacia África y el mundo árabe musulmán. E, igualmente, hacia Iberoamérica, a la que nos unen unas relaciones históricas, culturales y afectivas muy singulares. Tenemos una economía cada vez más abierta a Europa y al mundo y tenemos intereses agrarios y pesqueros más allá de nuestras costas. Y somos la zona de entrada de una parte importante de la inmigración procedente del Continente africano. Sin olvidar, que una de nuestras principales fuentes de riqueza -el turismo- nos llega de fuera.
No es extraño, pues, que Andalucía sea una Comunidad especialmente atenta a su dimensión exterior. El Gobierno andaluz ha desarrollado los instrumentos necesarios para impulsarla. Tenemos oficinas de promoción de Andalucía en 14 grandes ciudades de todo el mundo.
Realizamos una activa cooperación al desarrollo, con proyectos en una treintena de países en tres continentes. Dedicamos a este capítulo de la solidaridad exterior la cantidad nada desdeñable de 46 millones de euros, lo que nos pone a la cabeza de todas las Comunidades de España en esta materia. Con ello, puedo decirles, Señorías, que en este ejercicio presupuestario, hemos empezado a dar cumplimiento al compromiso contraído con las ONGs andaluzas de cooperación al desarrollo: alcanzar al final de esta legislatura el 0'35 % del Presupuesto de la Junta en concepto de Ayuda al Desarrollo. Les señalo que, en esta materia, remitiremos a esta Cámara la Ley de Creación de la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional.
En un mundo globalizado, el grado de apertura al exterior, en todos los órdenes, es un indicador seguro de la vitalidad de una Comunidad y un factor imprescindible de desarrollo.
Por todo ello, como Presidente de la Junta he dedicado parte de mi tiempo y mis energías a este empeño. He viajado este año a la América Central y al Reino de Marruecos, viajes que han dado frutos positivos, y Andalucía ha acogido encuentros muy importantes, como el Foro Iberoamericano, el Congreso de Rectores Iberoamericanos, el Foro EEUU-España y la Conferencia de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa sobre el Antisemitismo y otras Formas de Intolerancia.
Señoras y señores Diputados, al igual que cuando hablamos de Andalucía lo hacemos con una visión de España en la cabeza, debemos, igualmente, ser capaces de ver nuestra realidad con un prisma europeo. Porque Europa es ya parte de nosotros . Y si no somos capaces de ver los intereses de Andalucía y los de España desde esa perspectiva europea, estaremos condenados a la irrelevancia.
Andalucía ha sido una de las regiones más beneficiadas por el impulso europeo: ha experimentado, desde nuestra integración europea, el mayor salto en desarrollo de toda su Historia, de manera que nuestro Producto Interior Bruto se ha duplicado, y la renta per cápita andaluza ha pasado de un 57% a más del 70% de la media de la Unión Europea.
Los andaluces sentimos el orgullo de sentirnos parte de un gran espacio cultural, económico, institucional y político de ciudadanos y ciudadanas libres, que se ha visto reforzado en la medida en que nuestras instituciones autonómicas están cada vez más imbricadas con las de la Unión. Desde hace unos meses, Consejeros y Consejeras de la Junta de Andalucía, al igual que los de otras Comunidades, participan en los Consejos de Ministros de la Unión Europea en temas en los que tenemos competencias.
El pasado 20 de Febrero los andaluces votamos abrumadoramente a favor de la Constitución Europea. Ahora, sin embargo, tras el `NO' de dos países fundadores y el fracaso de la Cumbre de los pasados 15 y 16 de Junio sobre las perspectivas financieras, el futuro político e institucional de la Unión se encuentra comprometido. La concatenación de estos dos elementos especialmente negativos hace que se pueda afirmar que estamos ante un momento histórico de dificultad, cuya gravedad no cabe minimizar. Un punto de inflexión que requiere visión, fortaleza y buenas dosis de habilidad en los líderes europeos.
La gravedad de esta crisis proviene de que está afectando de manera directa a la identidad propia del proyecto europeo, que está poniéndose muy seriamente en cuestión cuando, los que nunca han creído en Europa, afirman que la Unión debe preguntarse por sus prioridades.
En los momentos de dificultad, de crisis, es cuando son más necesarios el liderazgo y la pedagogía política. Es verdad que estas circunstancias generan ansiedad, incertidumbre e inseguridad sobre hacia adónde va la actual Unión Europea y ése no es, precisamente, el mejor caldo de cultivo para un debate sereno.
Pero Europa se ha levantado siempre de sus fracasos y sus traspiés. Desde Andalucía, donde no podemos asistir pasivamente a esta situación, que afecta a intereses vitales para nosotros, debemos contribuir a un debate que cale profundamente en nuestras sociedades y que, con voluntad y perseverancia, con persuasión y con altura de miras, nos permita recuperar la visión original del proyecto europeo, al tiempo que lo renovamos.
Por último, Señorías, creo que toda esta proyección exterior de Andalucía de la que les he venido hablando, quedará fortalecida y prestigiada con la celebración de un acontecimiento que coincide en el tiempo con este Debate. Me refiero a los Juegos del Mediterráneo de Almería 2005 que estoy convencido van a suponer, están ya suponiendo de hecho, todo un éxito para Almería y para toda Andalucía.
******** Sra. Presidenta, Señorías:
La sociedad andaluza se enfrenta a una situación que, en buena medida, resulta nueva y, desde luego, estimulante.
Durante las últimas décadas, nuestra Comunidad ha protagonizado un cambio estructural que le ha permitido superar cuellos de botella que históricamente lastraban su desarrollo de manera que, habiendo partido de una desfavorable situación de atraso y marginación, hoy nos encontramos inmersos en un proceso acelerado hacia la convergencia plena y la equiparación con las medias europeas. Lo que hace no demasiado tiempo era poco más que una quimera se ha convertido en una aspiración realista y creíble cuya realización empezamos a vislumbrar en plazos relativamente breves.
Andalucía es hoy una Comunidad fuerte y respetada en el contexto español y europeo y es una sociedad democráticamente madura, preparada para los retos del porvenir, tolerante, abierta al mundo exterior y cada día más cohesionada social y territorialmente.
Hay mucha gente de todo el mundo que considera esta tierra un buen lugar para vivir, para trabajar y para invertir. Decenas de miles de ciudadanos de la Unión Europea eligen nuestra tierra como el lugar en que residir, el lugar en el que pasar los mejores años de su vida.
El importante progreso experimentado por la Comunidad, no puede, Señorías, no puede, señora Presidenta, servir nunca de excusa para la complacencia porque ha sido posible precisamente gracias a una lucha permanente contra la inercia, con una orientación política profundamente realista, que no es incompatible con la audacia ni con la imaginación, sino que es precisamente su auténtico reverso.
Pero sí ha de servirnos para confirmar nuestra confianza en la fuerza de Andalucía, en sus capacidades y en sus posibilidades, en su inmenso potencial de futuro. Afrontemos, pues, este Debate desde la exigencia y desde el conocimiento de la realidad de nuestra Comunidad, pero también desde la confianza y el optimismo propios de la nueva e ilusionante etapa en la que está inmersa nuestra tierra.
Este es, Señorías, un momento crucial, un momento de grandes expectativas para Andalucía. Para este reto todos somos necesarios, y a todos ustedes les ofrezco el diálogo y el acuerdo para defender los intereses generales de la Comunidad y para seguir alcanzando nuevas y más ambiciosas metas en el progreso y en el bienestar de los ciudadanos y ciudadanas de Andalucía.
Gracias