El tiempo vuela… El Ejido: de núcleo secundario a capital de la agricultura intensiva

Publicado el 31.Diciembre.2013 por IECA y archivado en Cartografía
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La ciudad de El Ejido (Almería) ha conocido a lo largo de la segunda mitad del siglo XX una evolución vertiginosa que la ha convertido, desde una minúscula población, en la capital económica de la agricultura intensiva y en una importante ciudad de servicios.

Situada en la llanura esteparia del Campo de Dalías, entre el Mediterráneo y la Sierra de Gádor, estos terrenos han permanecido históricamente despoblados por las condiciones climáticas extremas. Caracterizados por su aridez, servían como pastaderos naturales en invierno y para la siembra ocasional de cereales. Sin embargo, el impulso comercial de las plantaciones de uvas de mesa de la segunda mitad del siglo XIX permitió el desarrollo de una incipiente agricultura en regadío de parrales, que producían uva de mesa destinada a la exportación, y huertos en las cañadas naturales, gracias al aprovechamiento de las aguas sobrantes de la Vega de Dalías y el alumbramiento de veneros asociados a los acuíferos de la Sierra de Gádor.

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En 1941 el Estado declaró estas tierras Zonas de Interés Nacional para el desarrollo de nuevos regadíos y en 1953 se aprueba un primer Plan General de Colonización, al que sucedieron otros que fueron ampliando sucesivamente la superficie regada, se construyeron nuevas infraestructuras, poblados de colonización y se transformó profundamente el paisaje de la comarca. La peculiaridad es que estas transformaciones trajeron consigo una nueva agricultura, hasta entonces desconocida en nuestro país, que se aprovecha de las condiciones climáticas favorables (insolación y temperatura) y soslaya los inconvenientes (aridez) con importantes avances tecnológicos, implantada primero sobre enarenados y luego bajo invernaderos. Todo ello convierte a la comarca, ahora denominada del Poniente  Almeriense, y particularmente a la ciudad de El Ejido, en la capital de la agricultura intensiva.

1956: el inicio de la transformación de la llanura esteparia

La primera imagen mostrada pertenece a un fotograma del vuelo fotogramétrico en blanco y negro realizado en 1956-57 por la Fuerza Aérea de los Estados Unidos (USAF), conocido como el “Vuelo Americano”, que supuso un hito fundamental en la modernización de la cartografía de España ya que permitió obtener una primera imagen fija de calidad de nuestro país

El Ejido era una pequeña población de unos centenares de habitantes dependiente de Dalías. En la imagen se aprecia una pequeña población situada sobre la carretera Almería-Málaga, en la que apenas se distingue alguna calle más que la propia travesía. Al Norte se aprecia un diseminado, sobre lo que parece que es el campo comunal donde se reunía el ganado y establecían eras, y que dio nombre a la población: un ejido. No hay ninguna otra población que se pueda calificar como tal, pero sí cortijadas y algunas pequeñas entidades en torno a los cruces de las carreteras, como La Aldeilla al este, o Pampanico en la carretera que hacia el noroeste se dirige a Dalías.

El análisis del paisaje rural es interesante. Se trata de un paisaje mixto en la que en las cañadas y vegas que cuentan condiciones edáficas más favorables se observa una agricultura variada: los parrales en pequeñas parcelas rectangulares protegidas del viento por setos, las huertas y los cereales. Al sur, los terrenos de uso ganadero, ocupados por formaciones arbustivas, como los artales. En sentido norte-sur, discurren al oeste la rambla del Tuerto y al este la del Águila, todavía sin encauzar.

1977: la extensión de los regadíos y la aparición y consolidación de nuevos núcleos de población

Hasta los años 1977-78 nuestro país no tuvo otro referente similar al Vuelo Americano. El siguiente vuelo de ámbito nacional, de mucha mayor calidad, fue realizado por el Instituto para la Reforma y Desarrollo Agrario (IRYDA), que ha sido recuperado y convertido en orto por el Instituto Geográfico Nacional, y que ha sido cedido para su difusión a la Junta de Andalucía.

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En la imagen, la ciudad de El Ejido, que sigue siendo una entidad menor de Dalías, crece en sentido norte-sur y de forma paralela a la Carretera Nacional 340, evitando ocupar los terrenos agrícolas de mayor valor agronómico. Se observa que el crecimiento ha sido tan súbito y desordenado que la ciudad carece de estructura definida y que existen numerosas calles carentes de firme. En sus proximidades, al sureste, aparece deslavazada, una barriada de nueva y extensa planta en torno a la nueva carretera que se dirige a las urbanizaciones de la costa: Santo Domingo.

Al este, sobre el caserío de La Aldeilla, se ha desarrollado en estos años una nueva población, también de dimensiones considerables, Santa María del Águila, y en la carretera de Dalías dos pequeños caseríos van tomando entidad: Pampanico y Venta de Pampanico.

En el espacio rústico, el terreno en regadío se amplía de forma desordenada sobre las vegas y cañadas, aunque se mantiene al sur terrenos sin ocupar. Se trata de una agricultura intensiva, que aprovecha la disponibilidad de recursos hídricos gracias a la explotación forzada de los acuíferos de la Sierra de Gádor y realizada sobre enarenados o sobre unos artefactos cuya primera implantación se observan ya en la ortofotografía: los invernaderos.

El Ejido 2010: una ciudad de servicios y la ordenación del espacio agrario

En la ortofotografía de 2010 ya se observa la ampliación del espacio urbano y de los invernaderos, hasta ocupar entre ambos casi la totalidad del espacio disponible y hacer retroceder los antiguos artales a espacios meramente testimoniales, que por cierto se han protegido como 'Lugar de Interés Comunitario' por el carácter endémico de estas formaciones arbustivas.

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El Ejido, que se segrega de Dalías en 1982, multiplica en estos años su población al amparo del impulso económico de la agricultura intensiva y de sus industrias y servicios auxiliares, hasta alcanzar en 2012 los 83.104 habitantes, de los que 44.447 residen en su capital. Además la ciudad, ahora circunvalada por la autovía A-4, se completa con un conjunto de rondas como el Vial Sur y la Ronda Oeste, y de grandes equipamientos, como el Centro Integral de Mercancías al Suroeste, el Hospital del Poniente y la zona comercial al sur de la imagen, donde se inicia la autovía de construcción municipal A-389 que se dirige a las playas. Santa María del Águila también crece hasta los 10.441 vecinos, Pampanico alcanza el millar de habitantes y en torno a la antigua carretera Nacional 340 se desarrollan polígonos industriales donde se localizan las alhóndigas, industrias y servicios auxiliares ligados a la comercialización de la producción hortofrutícola.

El espacio rural, monocultivo de invernaderos, es uno de los ámbitos agrarios más peculiares a escala nacional y global. La evolución tecnológica no se ha detenido gracias a la selección o manipulación genética de especies, el control de plagas y la necesaria eficiencia en el consumo de agua, ya que los acuíferos se declararon sobreexplotados en 1986, y su salinización obligó a buscar soluciones complejas. Las 20.000 hectáreas de invernaderos del Poniente, de las que 12.000 se localizan en El Ejido, son el huerto de Europa por su liderazgo no solo en la producción, también en la tecnología utilizada, y en el control de los mercados.

Este crecimiento, al amparo de una productividad muy elevada, ha tenido también unos costes ambientales y sociales considerables. Con el objetivo de acabar con la paradoja de que un espacio tan productivo y demandante de tantos servicios careciera de organización alguna, las instituciones públicas han desarrollado en los últimos años programas de ordenación e higiene rural cuyos resultados se observan en la imagen: en medio del mar de plásticos se ha implantado una jerarquía en el viario rural que garantiza la accesibilidad, las ramblas se han encauzado y protegido para minimizar los riesgos de avenidas, las parcelas están obligadas a dejar un espacio libre para embalsar las aguas de pluviales, así como para el acopio de residuos. En la imagen se observa cómo los invernaderos se van asemejando a una ciudad de plástico, con sus viarios, equipamientos y servicios.

**Las imágenes de este artículo pertencen a los fondos del Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía. Buena parte de este material documental más reciente está disponible en la Fototeca Aérea  Digital de Andalucía, servicio puesto en marcha por el IECA para la consulta y descarga de fotografías aéreas del territorio andaluz, y que cuenta  con más de 120.000 imágenes tomadas desde los años 80 hasta la actualidad. El Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía también cuenta con un importante fondo documental con negativos de vuelos del periodo comprendido entre la década de los cuarenta del pasado siglo hasta la actualidad, que poco a poco se irán integrando en la Fototeca.

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