Andalucía, la imagen cartográfica: Obispado de Jaén

Publicado el 7.Septiembre.2017 por IECA y archivado en Cartografía

El obispado de Jaén es motivo de una representación que comprende gran parte del terreno colindante de Córdoba, Granada y Segura, ofreciendo una rica visión geográfica de la alta Andalucía. Con un planteamiento que recuerda los mapas de Jaén de Salcedo de Aguirre, Villarroel y Ximena Jurado, la imagen, centrada por la arteria del Guadalquivir, distingue con mayor claridad entre comarcas de sierra y de campiña, mediante un denso dibujo de perfiles de montes sombreados. Consigna también una nómina más abundante de poblaciones – diferenciadas con distintos iconos según su categoría -, lugares y ríos, así como la situación de varios puentes, el trazado del "camino del Arrecife", la vía principal entre Andalucía y Castilla, y los límites de la diócesis y de las jurisdicciones eclesiásticas exentas o de otras mitras, como la vicaría de la orden de Calatrava de Martos, la abadía de Alcalá la Real, el Adelantamiento de Cazorla, del arzobispado de Toledo, y la sierra de Segura, del obispado de Cartagena.

Digna de atención es la cartela, de arquitectónica composición alusiva a la geometría, en la que se acredita la "invención", dibujo y grabado de la lámina del artífice flamenco Gregorio Forst Man o Fosman, activo en Madrid desde mediados del siglo XVII. El mapa se cuenta, así, entre las muy pocas estampas cartográficas relacionadas con Andalucía que se imprimieron durante esa centuria en España. Fue publicada en 1653 como ilustración inserta en la obra de Francisco Bilches Santos y santuarios del obispado de Jaén y Baeza, apareciendo de nuevo al año siguiente incorporada a la edición del Catálogo de los obispos de las iglesias catedrales de la diócesis de Jaén y annales eclesiásticos deste obispado, del clérigo y erudito Martín de Ximena Jurado.

Obispado de Jaén

Gregorio Forst Man
Madrid, 1653
Descripción del Obispado de Jaén
Grabado, 28×38 cm.
Escala [ca. 1:650.000]
Biblioteca de Andalucía (Granada). ANT-XVII-152

Nuevas poblaciones de colonización agrícola. Miralrío (Vilches, Jaén)

Publicado el 5.Marzo.2015 por IECA y archivado en Cartografía

El regadío, ideal ilustrado y del pensamiento regeneracionista de principios del siglo XX, estaba llamado a redimir al campo andaluz de su atraso secular. Su expansión, sin embargo, no tomaría impulso hasta el franquismo cuando se vincula a la construcción de grandes obras hidráulicas, dando lugar a un modelo de transformación que se repetiría por toda Andalucía. Este modelo tiene especial repercusión en el Valle del Guadalquivir donde el Estado construyó grandes embalses, canales y poblados de colonización como parte de un gran proyecto de ordenación del territorio tutelado desde el Instituto Nacional de Colonización (INC).

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Linares y Santana Motor 1956-2011: evolución de un caso singular de la industria de automoción en Andalucía

Publicado el 29.Agosto.2014 por IECA y archivado en Cartografía
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Aunque la industria de la automoción no ha tenido en Andalucía implantación exclusivamente en la ciudad de Linares, pues Renault tiene una importante factoría de componentes en San Jerónimo (Sevilla) y Valeo en Martos, Linares ha sido el único lugar donde se ha desarrollado todo el proceso industrial de fabricación de vehículos, además con una marca que ha contribuido de forma decisiva a la motorización del campo español.

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La construcción del embalse del Tranco en la Sierra de Segura (Jaén) y la evolución del espacio forestal: de aprovechamiento maderero a coto nacional de caza y a espacio natural protegido

Publicado el 1.Julio.2014 por IECA y archivado en Cartografía

La comarca de la Sierra de Segura es un ejemplo de territorio dotado de abundantes recursos naturales cuya explotación pública o privada, desde el siglo XVIII, ha favorecido a intereses externos, que incidieron en su empobrecimiento y desertificación. Por la riqueza forestal de sus montes fue objeto de una particular atención y control por parte del Estado: declarada por la monarquía Ilustrada en 1748 como “Provincia Marítima” a efectos de sus aprovechamientos madereros, por constituir una materia prima estratégica para los astilleros de la Armada, además de servir para la construcción de obras y edificios públicos, y ya en el siglo XIX para las traviesas del ferrocarril. Este interés permitió que los montes públicos y la impronta forestal mantuvieran su trascendencia hasta el siglo XX.

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