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Sistema de Información Multiterritorial de Andalucía (SIMA)


Catastro inmobiliario urbano: Parcelas


El Real Decreto Legislativo 1/2004, de 5 de marzo, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley del Catastro Inmobiliario (TRLCI), define al mismo como un registro administrativo dependiente del Ministerio de Economía y Hacienda en el que se describen los bienes inmuebles rústicos, urbanos y de características especiales.

Las tareas de formación y mantenimiento del Catastro Inmobiliario, así como la difusión de la información catastral, se ejercen por la Dirección General del Catastro.

A los exclusivos efectos catastrales, tiene la consideración de bien inmueble la parcela o porción de suelo de una misma naturaleza, enclavada en un término municipal y cerrada por una línea poligonal que delimita, a tales efectos, el ámbito espacial del derecho de propiedad de un propietario o de varios pro indiviso y, en su caso, las construcciones emplazadas en dicho ámbito, cualquiera que sea su dueño, y con independencia de otros derechos que recaigan sobre el inmueble.

Los bienes inmuebles se clasifican catastralmente en urbanos, rústicos y de características especiales.

El carácter urbano o rústico del inmueble dependerá de la naturaleza del suelo.

  • El clasificado por el planeamiento urbanístico como urbano, urbanizado o equivalente.
  • Los terrenos que tengan la consideración de urbanizables o aquellos para los que los instrumentos de ordenación territorial y urbanística prevean o permitan su paso a la situación de suelo urbanizado, siempre que estén incluidos en sectores o ámbitos delimitados, así como los demás suelos de este tipo a partir del momento de aprobación del instrumento urbanístico que establezca las determinaciones para su desarrollo.
  • El integrado de forma efectiva en la trama de dotaciones y servicios propios de los núcleos de población.
  • El ocupado por los núcleos o asentamientos de población aislados, en su caso, del núcleo principal, cualquiera que sea el hábitat en el que se localice y con independencia del grado de concentración de las edificaciones.
  • El suelo ya transformado por contar con los servicios urbanos establecidos por la legislación urbanística o, en su defecto, por disponer de acceso rodado, abastecimiento de agua, evacuación de aguas y suministro de energía eléctrica.
  • El que esté consolidado por la edificación, en la forma y con las características que establezca la legislación urbanística.


Bajo estas condiciones, el Catastro Inmobiliario Urbano proporciona una relevante información sobre el suelo vacante disponible para ser edificado, y sobre las características básicas más importantes de las edificaciones existentes.


A los efectos de esta estadística, las parcelas catastrales con alguna edificación se consideran como parcelas construidas.