Falta de placer al eyacular. O sea, falta del componente psicofísico del orgasmo estando presente la emisión o eyaculación. Trastorno no frecuente, pero compatible con depresión psíquica o secuelas de un stress de cualquier origen. En muchos casos ocurre ante una eyaculación precoz, pues el sujeto ante la observación de que no puede controlar su eyaculación se frustra o sufre un ataque de ansiedad que le impide sentir el placer del orgasmo. Suele ser un signo de gravedad del trastorno.