Marcha atrás

Pregunta:

Hola espero que me contesten rápido, la verdad es que estoy muy preocupado. Hice el amor con mi novia, lo hicimos 4 veces pero no el mismo dí­a, en dí­as diferentes, y no usamos protección pero eyaculé fuera de ella y, en verdad, quiero saber si hay riesgo de que ella pueda quedar embarazada y si hay muchas posibilidades. Si me hacen el favor de contestar se lo agradeceré mucho.

Respuesta

Hola. La práctica que tu realizas (en donde hay penetración sin preservativo y se produce la retirada antes de eyacular), se denomina popularmente marcha atrás.

El riesgo de embarazo que comporta la marcha atrás proviene, en el mejor de los casos, de unas gotitas de lí­quido preseminal que segregan las glándulas de Cowper y cuya función biológica es no sólo favorecer la lubricación, sino limpiar la uretra para que el semen salga en condiciones aptas para ser fértil.

En ocasiones arrastran espermatozoides activos, producto de eyaculaciones anteriores, motivo por el cual este método se estima como práctica de riesgo, ya que si la mujer está en un periodo de elevada fertilidad el embarazo es posible ( en tu caso no tenemos el dato del momento del ciclo de tu chica, de su ovulación para calcular si el riesgo es bajo o no).

Hay muchas personas que consideran que al retirarse con mucha anterioridad a la eyaculación, e incluso al no llegar a la eyaculación ni dentro ni fuera, no están realizando la marcha atrás.

Lo cierto es que el riesgo viene dado por la presencia de esas gotas de lí­quido preseminal, que no tienen por que emitirse en los segundos previos a la eyaculación, sino que pueden tener lugar desde que el pene entra en erección y que al no ir acompañadas de sensación de orgasmo, se emiten sin que el chico se percate de ello. Debemos tener en cuenta que si hay dos relaciones de penetración seguidas, en el segundo coito es muy fácil que dicho lí­quido vaya cargado de semen de la eyaculación anterior.

En cuanto al riesgo que comporta frente al embarazo, hay personas que han usado este método durante años sin que dé lugar a embarazos no deseados, lo cual es perfectamente posible, ya que el lí­quido preeyaculatorio no siempre contiene espermatozoides activos, o no los contiene en cantidad suficiente como para traspasar todas las barreras y fecundar el óvulo, también puede ser que el uso de estas prácticas no haya coincidido con momentos de ovulación de la mujer. Pero no hay que olvidar que la posibilidad de embarazo puede darse.

Estas prácticas pueden conllevar un riesgo aún mayor de embarazo que tiene lugar cuando la retirada no se produce a tiempo y parte del semen cae en el interior de la vagina. Estos "pequeños fallos" pueden sucederle a cualquiera, pero resultan más frecuentes en la población juvenil, en donde la inexperiencia se une a espacios inadecuados donde mantener relaciones sexuales, como coches o portales, que generan una ansiedad que incrementa la falta de control.

Las prácticas de marcha atrás, además de no evitar el riesgo de embarazo ni un posible contagio de enfermedades de transmisión sexual, son bastantes nocivas como práctica sexual, pues obliga a ambos miembros de la pareja a estar pendientes de si se va a producir la eyaculación o no, con la consiguiente ansiedad que se genera, en vez de estar disfrutando de la actividad sexual. Estas situaciones provocan a nivel psicológico lo que se denomina como "actitud del espectador" que unidas al temor de embarazo, pueden hacer surgir, con el tiempo, situaciones de falta de deseo o dificultades para conseguir excitarse o tener orgasmos en la mujer y en el hombre.

Por ello, es recomendable elegir un método anticonceptivo (preservativo, pí­ldora....) para poder disfrutar de las relaciones sexuales sin miedos, sin agobios y sin riesgos.

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