Si la mujer se sienta perjudicada por la administración y gestión que del patrimonio familiar realice su marido, podrá solicitar judicialmente la disolución de la sociedad de gananciales en los siguientes casos (artículo 1.393 del Código Civil):

  • Haber sido el otro cónyuge judicialmente incapacitado, declarado pródigo, ausente o en quiebra o concurso de acreedores, o condenado por abandono de familia.
  • Venir el otro cónyuge realizando por sí solo actos dispositivos o de gestión patrimonial que entrañen fraude, daño o peligro para los derechos del otro en la sociedad.
  • Llevar separado de hecho más de un año por acuerdo mutuo o por abandono del hogar.
  • Incumplir grave y reiteradamente el deber de informar sobre la marcha y rendimientos de sus actividades económicas.

De realizar el marido una gestión costosa para la que se requiera la administración o disposición conjunta, sin consentimiento expreso de la mujer o sin intervención de la autoridad judicial, la mujer o sus herederos podrán solicitar judicialmente la anulación de esta gestión, siempre que estén en plazo. Para el caso de que el marido realice una gestión a título gratuito sobre los bienes comunes, faltando el consentimiento de la mujer, este acto será nulo de pleno derecho (artículo 1.378 del Código Civil).

Si como consecuencia de un acto de administración o disposición llevado a cabo por uno solo de los cónyuges éste hubiera obtenido un beneficio exclusivo para él u ocasionado un daño doloso (intencionado) a la sociedad, será deudor a la misma por su importe (artículo 1.390 del Código Civil). Para ello deberá probarse el beneficio exclusivo de uno de los cónyuges y, en su caso, el daño causado a la sociedad.

Cuando uno de los cónyuges ejerza el comercio con el consentimiento del otro cónyuge, las deudas del negocio contraídas con terceros serán a cargo de la sociedad de gananciales y, por consiguiente, deberán figurar en el pasivo de la sociedad. Será indiferente que el cónyuge no comerciante tuviese o no un conocimiento exacto de la marcha del negocio familiar.

Los supuestos que podemos encontrarnos son los siguientes:

  • Deudas generadas por impago de mercaderías.
  • Deudas generadas por avales o garantías prestadas por los cónyuges en operaciones crediticias del negocio familiar.
  • Deudas por impago de cuotas a la Seguridad Social, respondiendo los bienes gananciales de las contraídas antes de la disolución del régimen.
  • Deudas como consecuencia del ejercicio del cargo de administrador/a de la sociedad.

El Servicio de Asesoramiento a Emprendedoras y Empresarias del Instituto Andaluz de la Mujer (IAM) ha prestado atención personalizada y formación durante el primer semestre del año a un total de 2.031 personas empresarias y emprendedoras, un 82,5% de ellas mujeres. Una cifra que, según ha explicado la directora del IAM, Silvia Oñate, demuestra “la capacidad emprendedora de las andaluzas, que a pesar de las dificultades económicas, especialmente duras con ellas, se lanzan a poner en marcha sus iniciativas, y buscan el apoyo de la Junta para consolidarlas”.

Oñate ha reiterado el compromiso del Gobierno andaluz con el impulso del empleo y el emprendimiento de las mujeres, “que sufren con más dureza las consecuencias de la crisis”. La directora ha subrayado los datos de la Encuesta de la Población Activa (primer trimestre 2014), según los cuales la crisis ha provocado un mayor descenso en el número de empresas lideradas por mujeres (un 16,3% menos en los últimos cinco años) que por hombres (-15,5%), así como un aumento más acusado del paro femenino. “Todo ello agrava la brecha salarial ya existente“, ha explicado Oñate, quien ha recordado además “el techo de cristal” en el sector empresarial, donde sólo 3 de cada 10 personas empresarias son mujeres.

Por ello, la directora ha apostado por iniciativas “como ésta, que apoyen el emprendimiento de las mujeres valientes y fomenten nuevos modelos de crecimiento del tejido empresarial andaluz, en los que la eficacia tenga su base en la colaboración y el intercambio de conocimientos y experiencias”.

La directora del Instituto Andaluz de la Mujer (IAM), Silvia Oñate, ha participado hoy en Granada en las últimas jornadas de networking para crear redes de colaboración entre las empresarias participantes en el programa Hipatia, una iniciativa del IAM que tiene como objetivo apoyar la consolidación de emprendedoras nóveles a través de itinerarios mentorizados por empresarias veteranas. El programa, que finalizará este mes de junio, ha permitido que 48 empresarias consolidadas (6 por provincia) transmitan su conocimiento, su experiencia y sus estrategias de negocio a un total de 96 emprendedoras nóveles (12 por provincia), pertenecientes en su gran mayoría al sector servicios.

Así, la mayor parte de las empresarias telémacas desarrollan su negocio en torno a actividades como la formación, el diseño gráfico, las redes sociales, las nuevas tecnologías, el I+D+i, la gestión de residuos, la publicidad y el comercio minorista, entre otras. Para la selección de las participantes se han utilizado como criterios comunes la pertenencia al ámbito asociativo, la participación en redes empresariales, la actividad en sectores especialmente masculinizados, la trayectoria empresarial, el criterio de territorialidad y la responsabilidad empresarial en igualdad y conciliación.

La directora del Instituto Andaluz de la Mujer (IAM), Silvia Oñate, ha inaugurado hoy la jornada provincial de arranque del programa Hipatia, una iniciativa nueva en Andalucía que tiene como objetivo apoyar la consolidación de empresas de mujeres nóveles a través de itinerarios mentorizados por empresarias veteranas. Tras el período de inscripción y selección, durante esta jornada las 12 empresarias nóveles participantes en la provincia de Cádiz conocerán a sus respectivas mentoras (una por cada dos telémacas), así como la metodología de trabajo del programa, basado en el e-learning o aprendizaje online. Junto a ello, comenzarán su itinerario personalizado de formación con un módulo sobre comunicación.

 

La directora del IAM ha destacado la importancia del programa Hipatia por impulsar “en estos momentos de crisis nuevas fórmulas de emprendimiento”, basadas en   “aprovechar los conocimientos, habilidades y experiencias de empresarias que han tenido éxito en sus negocios para transmitirlos a otras mujeres que están empezando”. En este sentido, ha subrayado el fuerte carácter “colaborativo” del programa, creando unos lazos empresariales “que redundan en el liderazgo de las mujeres, en el avance hacia un modelo empresarial más cooperativo y, en consecuencia, en la riqueza económica y humana de Andalucía”, en un contexto en el que la desigualdad de género “se evidencia aún más en el sector empresarial”, donde sólo 3 de cada 10 personas empresarias son mujeres.

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