Instituto Andaluz de la Mujer

Instituto Andaluz de la Mujer

 

Enlaces a redes sociales

Canal YoutubeFacebook

AREAS TEMÁTICAS

La compra de la vivienda conyugal  mediante préstamo con garantía hipotecaria

 

          Lo normal es que nos encontremos ante un bien inmueble comprado a plazos,  mediante préstamo con garantía hipotecaria suscrito por los cónyuges. En ese supuesto,  cuando resten por abonar cuotas hipotecarias (una vez disuelta pero no liquidada la sociedad  conyugal) y uno de los cónyuges afronte  en solitario al préstamo hipotecario, distinguiremos la siguiente casuística:

 

A) Que una sentencia o convenio regulador establezca la obligación de pago de la hipoteca por mitad entre ambos cónyuges, incumpliendo posteriormente uno de ellos su obligación y efectuando el otro cónyuge el pago íntegro de los vencimientos del préstamo.

 

En este caso concreto, al estar disuelta la sociedad,  los pagos realizados por los cónyuges se hacen con dinero privativo y quien abone el préstamo íntegro tendrá derecho a que en el momento de la liquidación se le reintegre en lo abonado de más.

 

Los  supuestos que pueden darse son:

 

-          Reclamación del préstamo por el cónyuge pagador, en un procedimiento declarativo o ejecutivo.

-          Incorporación al pasivo de la sociedad de gananciales de las cantidades que se hubieren abonado de más por uno de los cónyuges,  para su reembolso o compensación.

-          Adjudicación al cónyuge acreedor de bienes comunes, en concepto de pago, conforme a lo establecido en el artículo 1405 del CC.

 

B ) Que en la sentencia o en el convenio se establezca la obligación de pago de la hipoteca a cargo de uno de los cónyuges, normalmente a quien tiene ingresos, y ello como parte integrante de la pensión alimenticia o compensatoria.

 

Efectivamente, puede obligarse o acordarse que uno de los cónyuges pague la totalidad de los vencimientos del préstamo hipotecario, para facilitar de este modo el uso y disfrute de la vivienda familiar a favor de los hijos e hijas.

 

En este sentido, y atendiendo a que los alimentos establecidos en el artículo 142 del Código Civil integran el concepto de “habitación”, de obligarse a uno de los progenitores al abono de la totalidad del préstamo hipotecario se estaría protegiendo el interés de los hijos e hijas, a través de la figura jurídica del complemento alimenticio.

Las cantidades pagadas por el progenitor, desde que se produce la disolución de la sociedad de gananciales, tendrá su reflejo en el pasivo aún cuando se estableciera como un complemento de la pensión  de alimentos.

 

Sin embargo, si el pago exclusivo de la hipoteca por parte de un cónyuge se establece como complemento de la pensión compensatoria, al tener dicha pensión un carácter distinto de la alimenticia, no figurará en el pasivo ningún crédito a favor del cónyuge que abonó los vencimientos del préstamo hipotecario, dado que se entenderá que la hipoteca se ha abonado al 50% entre ambos cónyuges.