martes, 13 de noviembre del 2018

Portal Adriano

La Real Chancillería

En el año 1500 los Reyes Católicos disponen que la Chancillería de Ciudad Real, sea trasladada a Granada, de tal manera que la ciudad "más se ennoblezca e mejor se pueble, acatando ser la cabeza de este Reino". La decisión de los Monarcas se hace efectiva el 8 de febrero de 1505. El Tribunal tenía jurisdicción y privilegios extraordinarios no sólo en Andalucía, sino también en los reinos de Granada y Murcia, provincias de Extremadura y de la Mancha y las Islas Canarias.
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En 1834 la Chancillería pierde su nombre y pasa a ser Audiencia, con jurisdicción sobre las provincias de Granada, Almería, Jaén y Málaga. La sede estaba emplazada en la Alcazaba pero el edificio pronto se quedó pequeño, aunque se realizaron sucesivas obras de ampliación. En 1525 el Rey decide su traslado nuevamente, en esta ocasión a las casas que habían sido propiedad del Obispo de Burgos, mientras se aborda la construcción de una nueva sede, ya la definitiva hasta la fecha, para el Tribunal.

La nueva edificación constaba de dos partes: la Chancillería y la Cárcel, enlazadas por crujía triangular. La fecha aproximada del inicio de la construcción puede situarse en torno a 1531. Años después Felipe II dispondrá la edificación de la fachada y la escalera. En una primera fase sólo se llevó a cabo la Chancillería con un patio central en alto y con una fuente situada justo en el centro. La construcción es de piedra franca, con mármoles de Elvira y Macael decorando puertas, ventanas y balcones. Las labores de herrería son obra de Francisco de Aguilar. Numerosas obras de arte pueden verse en su interior, entre otras: la Sagrada Familia, lienzo de Diego García Melgarejo; una copia de la Inmaculada de Murillo, una Virgen de Risueño y numerosos tapices de incalculable valor.

La fachada se terminó de alzar en 1587 y su autoría corresponde al cantero Martín Díaz de Navarrete y las esculturas a Alonso Hernández. Está dividida en dos cuerpos: en la parte inferior tres puertas adinteladas que permiten el acceso al edificio, de frontones curvos a ambos lados y una central con arco de medio punto. Sobre ésta en su frontón triangular hay una inscripción latina escrita por Ambrosio de Morales que reza: "Para que la majestad del Tribunal, no fuese del todo desigual a la grandeza de las cosas que aquí se tratan, la prudencia del católico Rey Felipe II quiso hermosear este palacio, donde se deciden las contiendas y adornarlo con esta conveniente decoración en el año 1587, siendo Presidente Fernando Niño de Guevara". La parte superior de la fachada consta de seis balcones con columnas corintias, siendo el central el de más tamaño y sobre el que descansa un escudo de España y estatuas de la Justicia y la Fortaleza sentadas sobre el frontón. En 1762 se añadió a la cornisa una balaustrada de piedra con pirámides labradas y un templete que acoge el reloj en el centro, obra de finales del siglo XVI que estuvo ubicada en la parte izquierda del edificio hasta 1806, sustituyendo al medallón de mármol con la figura de Carlos III que actualmente se encuentra en la parte superior de la escalera.

Alzado de la fachada de la Real Chancilleria (J. Prieto Moreno).

 

El patio, que data de 1540 y pudo ser trazado por Diego de Siloe, está conformado por dos cuerpos: de un lado el cuerpo inferior, con columnas dóricas de mármol sobre las que descansan veinte arcos de medio punto, decorados con diversos motivos; por otro lado el superior, con balaustrada de piedra y columnas jónicas, elevadas sobre pedestales que sostienen el cornisamiento. Tanto en la galería alta como en la baja se pueden apreciar pinturas de escudos imperiales. Las puertas están decoradas con tallas y relieves que representan cabezas de las Virtudes y jurisconsultos de la antigüedad, cuya autoría no está muy clara, aunque se le atribuyen a Diego de Aranda. En el patio también se pueden contemplar, ubicada tras una hornacina de cristal, la maquinaria del antiguo reloj de la fachada, ubicada en tal emplazamiento desde el año 1994, fecha en la que fue sustituida por otra más moderna.

La escalera del edificio fue obra del cantero Pedro Marín y sus esculturas fueron realizadas por Alonso Hernández. Se culminó en 1578 y consta de tres arcos en su arranque, con figuras de las virtudes, el escudo de los Reyes Católicos y en la parte central una cartela que sostienen dos niños. En la bóveda destacan dos ventanas con frontones decorados con águilas que sostienen el mundo y niños con los emblemas de los Reyes Católicos y de los Austrias, mereciendo especial atención un medallón con el retrato de Carlos III.

En la parte superior de la escalinata se puede contemplar una vidriera pintada con el escudo del rey Felipe II. Al parecer el coste de construcción de la escalera fue asumido por el Marqués de Salar, quién se presentó cubierto ante el Tribunal. Felipe II le puso una multa y el importe se destinó a dicho fin, según relata Antonio Gallego y Burín en la Guía artística e Histórica de la ciudad de Granada. Sobre la escalera el techo de artesones hexagonales, con decoración en la que destaca el oro es otra de las obras de arte del conjunto.

 

Aspecto que presentaba Plaza Nueva en 1835, con la Real Chancillería a la izquierda (Girault de Prangey).

La escalera da paso a la galería superior, franqueada por una de las puertas de madera ricamente labrada, que puede contemplarse en el conjunto de la Real Chancillería. En ellas se aprecian motivos de flores, emblemas de la Corona y otra serie de motivos que se han conservado en buen estado hasta nuestros días. Destaca en la galería superior el suelo de mármol en blanco y gris, conformando un dibujo muy vistoso, y la cristalera que circunda toda la planta y a través de la cual se puede contemplar el patio inferior. Conforme avanzamos en nuestro recorrido accedemos a la sala conocida como la "Capilla", lugar que no es tal, sino una estancia en la que el Presidente del Alto Tribunal suele recibir a las visitas institucionales. Se trata de una de las estancias más destacadas del edificio, en la que se encuentran ubicadas numerosas obras de arte. En la misma destaca el alfarje y las pinturas al fresco con escenas de la Biblia. La sala está decorada con retratos de los que han sido hasta ahora Presidentes del Alto Tribunal, obras del magistrado Fernando González Zubieta. También se pueden contemplar algunas obras destacadas como "La Sagrada Familia" de Diego García Melgarejo. En un rincón de la misma puede apreciarse un fragmento de la decoración primitiva de la sala, una pintura al fresco en la que aparece un Ecce Homo y una lápida con una inscripción que reza: "Para que la majestad del Tribunal no fuese del todo desigual a la grandeza de las cosas que aquí se tratan, la prudencia del católico rey Felipe II quiso hermosear este palacio donde se deciden las contiendas y adornarlo con esta conveniente decoración en el año de 1.587 siendo Presidente Fernando Niño de Guevara".

En la galería superior también se encuentran el Salón de plenos y la Sala de Gobierno del Tribunal, ambas estancias en las que se desarrolla la actividad diaria de los órganos de gobierno del mismo. A las dos estancias se accede a través de puertas de madera con una rica decoración, con motivos alusivos a la justicia tallados en la madera.

Por lo que respecta a la Cárcel, parte trasera del edificio, funcionó como tal hasta finales del siglo XIX. Se trata de una construcción con dos patios, uno de ellos similar al de la Chancillería que data del siglo XVI. Al parecer, y según datos de Lafuente Alcántara, Felipe II descuidó las obras de esta parte del palacio por estar plenamente dedicado a la construcción de El Escorial. En 1926 fue restaurada esta parte para instalar, en las naves de los laterales, losJuzgados Municipales y de Instrucción.
 
(Fuente: Guía Artística e Histórica de la Ciudad de Granada. Antonio Gallego y Burín)