Con anterioridad a la fase de emergencia puede producirse la preeemergencia, en la que se procede a la alerta de los servicios y grupos operativos ante un riesgo previsible que podría desencadenar una situación de emergencia y/o por fenómenos o accidentes que se producen sin ocasionar daños humanos y/o materiales relevantes.
Desde el punto de vista operativo, está caracterizada fundamentalmente por el seguimiento instrumental y el estudio de los fenómenos y las previsiones y predicciones, con el consiguiente proceso de información a los órganos y autoridades competentes en materia de emergencias y protección civil y a la población en general.
La fase de emergencia tendrá su inicio con la ocurrencia de un fenómeno o accidente que produzca daños a personas o materiales y se prolongará hasta que hayan sido puestas en práctica las medidas necesarias para el socorro y la protección de las personas o bienes.
En esta fase se distinguirán distintas situaciones en función del ámbito de planificación afectado:

