ACTIVIDAD: Autorregeneración en las zonas húmedas
Proponemos una actividad para conocer el proceso de
autorregeneración de un ecosistema, que se puede
realizar en cualquier zona que haya sufrido
recientemente una fuerte perturbación natural o
antrópica (desecación, incendio, inundación,
roturación, tala, etc.); en nuestro caso, aplicada a
las zonas húmedas, ya que éstas son lugares idóneos
para observar la capacidad de regeneración en un
intervalo de tiempo, relativamente corto (por
ejemplo un curso académico), cosa que en otros
hábitats naturales como un bosque, no sería posible,
ya que en este intervalo de tiempo no se aprecian
cambios tan significativos como en los humedales.
Esta
actividad se ha realizado con éxito en años
anteriores, cuando la zona sur de la charca de
Suárez fue desecada con cascajos y escombros. Los
resultados globales obtenidos indicaron un
incremento de la cobertura vegetal y una disminución
de suelo desnudo. También pudimos constatar que los
primeros vegetales que colonizaron la zona eran los
juncos (tres especies diferentes), que la presencia
de gramíneas es variable, por ser especies de ciclo
corto que nacen y se secan de un muestreo al
siguiente, y que la altabaca actúa como especie
invasora, beneficiándose de la fuerte perturbación
(González y alumnos, 1996; Díaz Guervós, 1999).
Etapas y áreas/materias: 4º ESO (Biología y
Geología; Métodos de la Ciencia) y 1º Bachillerato
(Ecología).
Duración: Primera jornada para marcar la parcela con
puntos fijos (3-4 horas). Sesiones de seguimiento (2
horas, 1 para realizar el reticulado y otra para la
toma de datos).
Participación: pequeños grupos de 4-5 personas por
parcela.
Materiales necesarios: cuatro estacas, pico y
martillo para marcar la parcela y dejarla fijas, 20
cuerdas de 10 metros de longitud (con ganchos en los
extremos y un nudo o señal en cada metro), una vara
de dos metros, graduada cada 10 centímetros, ficha
de campo (tabla Tabla 2 para datos de campo) y
bolígrafo o lápiz.
Objetivos
Conceptos
Analizar los procesos de cambio en los ecosistemas,
debidos a causas naturales y/o antrópicas.
Comprender las diferentes etapas de la sucesión
ecológica en las zonas húmedas.
Conocer la capacidad de autoregeneración de una
(zona) charca.
Reconocer las principales especies invasoras en los
ecosistemas naturales y las especies riparias con
mayor capacidad de autoregeneración en la charca.

Procedimientos
Practicar métodos de campo para el estudio de los
seres vivos.
Realizar muestreos de campo, de forma metódica,
sistemática y con rigor científico.
Elaboración e interpretación de gráficos simples.
Actitudes
Potenciar el trabajo en equipo, la cooperación,
interés y participación en los problemas
ambientales.
Valorar las acciones humanas que afectan y provocan
impactos en las zonas húmedas.
Implicar a los participantes en la propuesta de
actividades para la mejora del medio.
Metodología de trabajo
Aula 1 (antes de la salida)
Esta
actividad está relacionada con los conceptos
estructurantes de Interacciones y Cambios en el
tiempo, por lo que antes de su realización deben
tratarse dichos conceptos en el aula y establecer
claramente que el objetivo de la actividad consiste
en analizar las interacciones del ser humano con el
medio y los cambios que se producen en la vegetación
a lo largo del tiempo.
Campo (durante la salida)
Método de Muestreo
Para
llevar a cabo este estudio hay diversos métodos,
entre ellos el método de la parcela, que consiste en
trazar una zona cuadrada de 10 metros de lado, sobre
la zona enterrada con escombros.
El
muestreo dentro de la parcela se lleva a cabo
haciendo un reticulado (filas y columnas) de
contactos a intervalos de un metro, haciendo un
total de 100 contactos.
Los
contactos se realizan con una vara graduada en
centímetros y se indica si el extremo toca con suelo
libre (arcilla, arena, piedras, ...) o con
vegetación, anotando en este caso un nombre (real o
ficticio hasta su clasificación) y la altura máxima.
Los
datos se anotan en una ficha de campo (Tabla
2) que representa la parcela estudiada. Conviene
realizar el censo de forma sistemática por filas o
columnas.
Ficha de campo
Repetir esta actividad en una zona no alterada para
utilizarla como parcela control.
Para
estudiar los cambios hay que repetir el mismo
proceso mensualmente, a lo largo del curso escolar.
Aula 2 (después de la salida)
Resultados
Los
resultados se pueden expresar de forma global,
elaborando un gráfico que represente los porcentajes
de suelo y vegetación en la parcela perturbada y en
la parcela no perturbada (control), o con gráficos
más detallados, que indiquen los porcentajes de las
especies dominantes en cada parcela.
A
continuación, se pueden elaborar gráficos de
síntesis (globales o detallados) que representen los
datos para todos los meses. En nuestro caso, para la
charca de Suárez se pueden comparar con los datos
obtenidos anteriormente por la Asociación Buxus
(González y alumnos, 1996; Díaz Guervós, 1999).