La Charca de Suárez:
Un ecosistema idóneo para la realización
de actividades de Educación Ambiental

 

as zonas húmedas del Guadalfeo constituyen un ecosistema de alto valor ecológico, debido al gran número de especies silvestres que todavía existen en este paraje. En la actualidad sólo queda un pequeño reducto de 15 hectáreas, la charca de Suárez, como último vestigio de los grandes humedales (más de 1.000 ha.) que conformaban el delta en el siglo XVIII, según la cartografía del Marqués de Ensenada (Gómez Cruz, 1991).


Diversas causas fundamentalmente antrópicas, como la enorme tasa de sedimentación debido a la intensa deforestación en la cuenca y la desecación para cultivos, propiciaron la disminución paulatina de estas zonas húmedas, hasta relegarlas a unas pocas áreas aisladas.


Los cambios en el uso del suelo a partir de la década de los 90, están terminando con estos ecosistemas. De ahí la importancia de conservar la charca de Suárez como la última zona húmeda de la costa granadina, verdadera reliquia de la historia natural de la comarca, que está siendo constantemente agredida (vertidos, incendios, enterramientos, talas, etc.) para construir industrias y urbanizaciones.


Las charcas de Suárez, representan un ecosistema de alto valor ambiental por las siguientes singularidades:


  • Ubicación en el sur de la vega de Motril.

  • Proximidad a la línea de costas.

  • Simbiosis de la Caña de Azúcar a los ambientes húmedos.

  • Equilibrio entre explotación de los recursos y conservación del medio.

Estas zonas se pueden considerar como un ecosistema altamente amenazado (como refleja el Análisis DAFO de la Tabla I).


Estas características y la proximidad a los núcleos de población hacen de este lugar un paraje idóneo para la realización de actividades de Ecología y Educación Ambiental.


Tabla I



 


ACTIVIDAD: Autorregeneración en las zonas húmedas


Proponemos una actividad para conocer el proceso de autorregeneración de un ecosistema, que se puede realizar en cualquier zona que haya sufrido recientemente una fuerte perturbación natural o antrópica (desecación, incendio, inundación, roturación, tala, etc.); en nuestro caso, aplicada a las zonas húmedas, ya que éstas son lugares idóneos para observar la capacidad de regeneración en un intervalo de tiempo, relativamente corto (por ejemplo un curso académico), cosa que en otros hábitats naturales como un bosque, no sería posible, ya que en este intervalo de tiempo no se aprecian cambios tan significativos como en los humedales.


Esta actividad se ha realizado con éxito en años anteriores, cuando la zona sur de la charca de Suárez fue desecada con cascajos y escombros. Los resultados globales obtenidos indicaron un incremento de la cobertura vegetal y una disminución de suelo desnudo. También pudimos constatar que los primeros vegetales que colonizaron la zona eran los juncos (tres especies diferentes), que la presencia de gramíneas es variable, por ser especies de ciclo corto que nacen y se secan de un muestreo al siguiente, y que la altabaca actúa como especie invasora, beneficiándose de la fuerte perturbación (González y alumnos, 1996; Díaz Guervós, 1999).


Etapas y áreas/materias: 4º ESO (Biología y Geología; Métodos de la Ciencia) y 1º Bachillerato (Ecología).


Duración: Primera jornada para marcar la parcela con puntos fijos (3-4 horas). Sesiones de seguimiento (2 horas, 1 para realizar el reticulado y otra para la toma de datos).


Participación: pequeños grupos de 4-5 personas por parcela.


Materiales necesarios: cuatro estacas, pico y martillo para marcar la parcela y dejarla fijas, 20 cuerdas de 10 metros de longitud (con ganchos en los extremos y un nudo o señal en cada metro), una vara de dos metros, graduada cada 10 centímetros, ficha de campo (tabla Tabla 2 para datos de campo) y bolígrafo o lápiz.


Objetivos


Conceptos


Analizar los procesos de cambio en los ecosistemas, debidos a causas naturales y/o antrópicas.


Comprender las diferentes etapas de la sucesión ecológica en las zonas húmedas.


Conocer la capacidad de autoregeneración de una (zona) charca.


Reconocer las principales especies invasoras en los ecosistemas naturales y las especies riparias con mayor capacidad de autoregeneración en la charca.



Procedimientos


Practicar métodos de campo para el estudio de los seres vivos.


Realizar muestreos de campo, de forma metódica, sistemática y con rigor científico.


Elaboración e interpretación de gráficos simples.


Actitudes


Potenciar el trabajo en equipo, la cooperación, interés y participación en los problemas ambientales.


Valorar las acciones humanas que afectan y provocan impactos en las zonas húmedas.


Implicar a los participantes en la propuesta de actividades para la mejora del medio.


Metodología de trabajo


Aula 1 (antes de la salida)


Esta actividad está relacionada con los conceptos estructurantes de Interacciones y Cambios en el tiempo, por lo que antes de su realización deben tratarse dichos conceptos en el aula y establecer claramente que el objetivo de la actividad consiste en analizar las interacciones del ser humano con el medio y los cambios que se producen en la vegetación a lo largo del tiempo.


Campo (durante la salida)


Método de Muestreo


Para llevar a cabo este estudio hay diversos métodos, entre ellos el método de la parcela, que consiste en trazar una zona cuadrada de 10 metros de lado, sobre la zona enterrada con escombros.


El muestreo dentro de la parcela se lleva a cabo haciendo un reticulado (filas y columnas) de contactos a intervalos de un metro, haciendo un total de 100 contactos.


Los contactos se realizan con una vara graduada en centímetros y se indica si el extremo toca con suelo libre (arcilla, arena, piedras, ...) o con vegetación, anotando en este caso un nombre (real o ficticio hasta su clasificación) y la altura máxima.


Los datos se anotan en una ficha de campo (Tabla 2) que representa la parcela estudiada. Conviene realizar el censo de forma sistemática por filas o columnas.


Tabla 2



Ficha de campo


Repetir esta actividad en una zona no alterada para utilizarla como parcela control.


Para estudiar los cambios hay que repetir el mismo proceso mensualmente, a lo largo del curso escolar.


Aula 2 (después de la salida)


Resultados


Los resultados se pueden expresar de forma global, elaborando un gráfico que represente los porcentajes de suelo y vegetación en la parcela perturbada y en la parcela no perturbada (control), o con gráficos más detallados, que indiquen los porcentajes de las especies dominantes en cada parcela.


A continuación, se pueden elaborar gráficos de síntesis (globales o detallados) que representen los datos para todos los meses. En nuestro caso, para la charca de Suárez se pueden comparar con los datos obtenidos anteriormente por la Asociación Buxus (González y alumnos, 1996; Díaz Guervós, 1999).



Conclusiones


Al final del curso, tras realizar varios muestreos en la misma parcela, se puede comentar cómo ha sido el proceso de regeneración de las zonas húmedas a lo largo del tiempo según los datos obtenidos en las zonas sin alterar y las zonas perturbadas.


El alumnado podrá diferenciar las principales especies vegetales (Especialistas-autóctonas y Oportunistas-invasoras) y a partir de los cambios en la cobertura de estas especies, se puede establecer el concepto de Sucesión Ecológica.


Teniendo en cuenta los resultados obtenidos, los alumnos y las alumnas realizarán un informe planteando propuestas de mejora y restauración para la zona estudiada. Según las ideas aportadas se puede plantear el desarrollo de nuevas actividades en este apartado.


Francisco Tarragona Gómez
Doctor en Ciencias y Profesor
IES Virgen de las Nieves de Granada
María Teresa Madrona Moreno
Doctora en Ciencias Biológicas

 


 



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