"Ni la sociedad, ni el hombre, ni ninguna otra cosa deben sobrepasar
para ser buenos los límites establecidos por la Naturaleza".
Hipócrates
a Junta de Andalucía a través de la Consejería de Medio Ambiente y en algunos casos en colaboración con la Consejería de Educación, ha llevado a cabo diferentes programas y campañas de educación ambiental en el litoral: Cuidemos la costa, La playa como un sol, La mar de limpia, Vigilantes de la costa, etc., tanto para escolares como para la población en general, ya que el litoral es una de las prioridades de sus políticas de sensibilización proambientales.
En especial destaca por su continuidad y nivel de participación la “Red Coastwatch Andalucía” y el programa “Cuidemos la costa”, con más de diez ediciones y una participación anual de unos 80 centros y 26 asociaciones y cerca de 4.000 alumnos y 260 voluntarios respectivamente, que incluye cursos, certámenes, actividades y su propia publicación anual -Informe-.
Sin embargo, aunque este número de la revista Aula Verde no pretende ser un balance de la campaña “Cuidemos la Costa”, vamos a dar en este editorial algunas pinceladas sobre ella desde los centros educativos. En general, se ha preferido que desde otras instancias -profesorado universitario o de secundaria, educadores ambientales responsables de aulas del mar o de centros de educación ambiental, miembros de asociaciones o fundaciones, etc.- se pueda dar una visión de aspectos parciales de nuestro litoral que no suelen tener un tratamiento específico en la campaña institucional, como las dunas, las salinas, el mar y la salud, las especies marinas más relacionadas con el litoral -tortugas y cetáceos-, etc.
Según han manifestado profesores y profesoras que han participado en varias ediciones de dicho programa, los primeros años les resultó algo complicado ponerlo en pie, por las intensas gestiones para la búsqueda de un compromiso activo por parte de los compañeros y compañeras o por la dificultad en la selección del alumnado a participar, pero también por los problemas a la hora de coordinar al profesorado o en el momento de la puesta en práctica de las actividades -por ejemplo en el traslado a la zonas de estudio- o por las dificultades para la puesta en común de los datos...
Reconocen, que una vez superados estos obstáculos, la participación de los centros ha repercutido beneficiosamente en el alumnado, ya que ha encontrado unas actividades amenas, interesantes y comprometidas, que les ponen en contacto con la realidad de su entorno litoral y para el docente ha representado la posibilidad de usar la experiencia en multitud de ejemplos, analogías, comentarios explicativos, etc., por las potencialidades que el programa ofrece de aplicación en el amplio abanico de áreas en que el profesorado ha intervenido.
Además, el integrarse en un proyecto internacional les ha supuesto una motivación extra y una enorme satisfacción, al saber que sus esfuerzos forman parte de un proyecto mucho más extenso por encima de las propias comunidades autónomas y el conjunto del país, ya que la Red Coastwatch es de ámbito europeo y evalúan positivamente que la cumplimentación del cuestionario suponga no sólo un granito de arena para la realización de un diagnóstico anual sobre el estado en el que se encuentran las costas de toda Europa, sino que también contribuya a una investigación local por parte del alumnado de la zona.
Como aspectos a mejorar del programa señalan la inexistencia de propuestas concretas globales para la solución de los problemas y el establecimiento de mecanismos de presión para que se ejecuten...; no obstante, el programa “Cuidemos la Costa” contiene en sí mismo una posibilidad -a largo plazo- para la solución de los problemas del litoral al tener como objetivo la concienciación de los futuros ciudadanos y ciudadanas en la protección del medio ambiente del litoral.
Puede comprobarse cómo este número resulta especial en cuanto a la distribución entre las páginas del encarte didáctico y los artículos de la revista propiamente dicha, por el volumen extraordinario de las primeras; pensamos que esto es positivo, ya que uno de los objetivos fundamentales de la revista es facilitar la tarea docente, ofreciendo un conjunto de propuestas de actividades que puedan llevarse a cabo en el aula o desde el aula, sin perjuicio de la formación o la información más profunda a través de los artículos especializados.