Introducción
La colisión en el Estrecho de Gibraltar entre la corriente Mediterránea, que fluye hacia el Atlántico, y la corriente Atlántica, más fría y superficial que entra hacia la cuenca mediterránea, provoca una de las mayores explosiones de biodiversidad y de vida del Planeta.
Esto es debido a que dichas corrientes crean los llamados “Giros de Alborán”, que junto a los vientos y la orografía de la región, hacen que los nutrientes (nitratos, fosfatos, etc) que suelen sedimentarse en el fondo marino afloren a la superficie originándose así las cadenas alimenticias marinas.
Estos giros favorecen la aparición de plancton, el cual constituye la base fundamental de la vida en el mar. Este plancton supone el alimento principal de muchas especies de peces, de los cuales a su vez se alimentan una gran variedad de cetáceos de nuestras costas. Por eso hay tanta abundancia de pesca en la zona y por eso podemos encontrarnos como mínimo diez especies de cetáceos, que no sólo pasan por estas costas, sino que algunas residen en ellas, y cinco especies de tortugas marinas.
Especies observadas
En el mar de Alborán se pueden observar las siguientes especies de cetáceos: delfín mular (Tursiops truncatus), delfín listado (Stenella coeruleoalba), delfín común (Delphinus delphis), orca (Orcinus orca), que aprovecha la migración de los atunes para seguirles hasta el Estrecho de Gibraltar y alimentarse de ellos; los cachalotes (Physeter macrocephalus), que suelen aparecer en zonas de gran profundidad en los que se alimenta del calamar gigante; y dos especies de calderones, el común o negro (Globicephala melas) y el gris (Grampus griseus). Además, también podemos encontrar un cetáceo tan desconocido y tímido como es el Zifio de Cuvier (Ziphius cavirostris). Entre las ballenas destacan, el rorcual aliblanco (Balaenoptera acutorostrata ), y el segundo animal más grande del mundo, el rorcual común (Balaenoptera physalus) que puede llegar a alcanzar los 22 metros de longitud.
Entre las tortugas marinas, la más común de esta zona es la tortuga boba (Caretta caretta), que aunque no realiza puestas en nuestras playas, usa el Estrecho de Gibraltar como vía migratoria entre el Mar Mediterráneo y el Océano Atlántico.
Bioindicadores
La mayor o menor abundancia de estos animales, o su mayor o menor presencia en esta zona, puede servir para determinar la salud de nuestro ecosistema marino. Estas especies son de las llamadas bioindicadoras, porque son capaces de señalarnos el estado del ecosistema en un momento determinado, ya que su presencia implica la existencia de una cantidad suficiente de peces, tanto para la alimentación de dichas especies como para la humana.
Amenazas principales
Todas estas especies de cetáceos y tortugas marinas se encuentran, de una manera u otra, amenazadas por causas como la contaminación acústica, procedente de motores, hélices y sónares de embarcaciones, que dañan el sistema de ecolocalización (sistema que usan para la captura de las presas) de los cetáceos; la contaminación química de organoclorados o metales pesados, que son acumulados en su grasa a través del alimento que ingieren; o residuos sólidos como los plásticos, que las tortugas tragan al confundirlos con medusas, provocando el atasco y posterior paro de sus sistemas digestivos. Otra gran amenaza, es la sobreexplotación pesquera, tanto para estos animales como para todas aquellas personas que viven de la mar. Afecta especialmente a los cetáceos, porque éstos se alimentan de especies comerciales como la sardina y el boquerón, y si no pueden encontrar alimento se ven forzados a desplazarse a otras zonas más óptimas para alimentarse.
Por otro lado el turismo, sobre todo aquel que se dedica a la observación de cetáceos, si no se regula adecuadamente puede suponer un gran impacto en estos animales, debido al estrés que tanta cantidad de barcos les provoca a ellos y a sus crías. Además, hay también que mencionar, las colisiones provocadas entre grandes cetáceos, como los cachalotes, y los grandes mercantes y barcos de transporte de pasajeros, debido al intenso tráfico marítimo en lugares como el Estrecho de Gibraltar.
Proyecto LIFE y Red Natura 2000
El proyecto LIFE “Conservación de Cetáceos y Tortugas en Murcia y Andalucía”, coordinado por la Sociedad Española de Cetáceos (S.E.C.), centra sus objetivos en la región del Mar de Alborán y aguas adyacentes del Golfo de Cádiz y Golfo de Vera (Murcia).
Este proyecto se ampara en la Red Natura 2000, la cual constituye el conjunto de áreas de mayor valor ecológico de Europa, Lugares de Interés Comunitario, consideradas así hasta que se les desarrolla un plan de gestión o conservación, pasando a denominarse ZEC (Zona de Especial Conservación). Con todo ello, este proyecto no sólo pretende ampliar los que ya existen en la Isla de Alborán y la zona Marina del Estrecho de Gibraltar, sino crear uno nuevo en el medio marino de Almería, de forma que permitan la conservación no sólo de estos animales, sino del conjunto de la vida que se desarrolla en esta zona. Las áreas marinas protegidas se consideran hoy como uno de los mecanismos más eficientes para la conservación de la biodiversidad en el medio marino.
Proyecto “Todos por la mar”
Uno de los pilares más importantes de este proyecto es la concienciación y divulgación del ecosistema marino. Para ello el programa educativo “Todos por la mar”, que además de la financiación europea, cuenta con socios tan prestigiosos como la Junta de Andalucía, la Región de Murcia, los Ministerios de Medio Ambiente y de Agricultura, Pesca y Alimentación, el Instituto Español de Oceanografía (IEO) y la Universidad de Cádiz, pretende involucrar a los diferentes usuarios del mar, en particular a los pescadores, los turistas, los científicos y los educadores, en la conservación y protección de estos animales y del medio que les rodea.
Con el conocimiento se llega a la protección de nuestros mares, uno de los ecosistemas más desconocidos para el ser humano y difíciles de proteger.

Objetivos del programa
* Acercar y dar a conocer el mundo marino a escolares y público en general, para que a través del conocimiento nos sea posible su conservación.
* Obtener un material educativo, interesante e importante, que entre a formar parte de la enseñanza secundaria y el bachillerato. Este material consta de cuatro bloques: El Ecosistema Marino, los Cetáceos, las Tortugas Marinas y las Amenazas.
* Certámen. A lo largo de toda la costa se seleccionan centros escolares que se implican en este proyecto para la utilización de este material durante el período escolar. Al final del curso se realiza un trabajo relacionado con los conocimientos adquiridos y participan en un concurso a nivel de Andalucía, obteniendo como premio la estancia en un barco de investigación donde llevarán a la práctica todo lo aprendido.
Exposición itinerante
Este programa “Todos por la Mar” ha visitando 17 puertos distintos a lo largo de las costas de Andalucía y Murcia, desde el inicio del proyecto en el año 2002, entre los que se incluyen Cabo de Palos, Cartagena, Águilas, Garrucha, Carboneras, Almería, Adra, Málaga, Fuengirola, Estepona, Algeciras, Tarifa, Barbate, Cádiz, Rota, Sanlúcar de Barrameda e Isla Cristina.
“Todos por la mar” consta de una exposición itinerante compuesta por diez paneles informativos; un panel sobre el tiempo de degradación de diferentes materiales (vidrio, papel, etc.); uno sobre la evolución de los cetáceos; dos maquetas para la comparación entre el esqueleto original de un delfín común y el esqueleto de un humano, ya que los cetáceos son mamíferos como nosotros; maquetas a escala natural de las tres especies objetivo de este proyecto: tortuga boba (Caretta caretta), marsopa común (Phocoena phocoena) y delfín mular (Tursiops truncatus). Las tres especies, se encuentran catalogadas como vulnerables en el catálogo de especies amenazadas español y en la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza). Además también se contemplan como especies amenazadas en el Anexo II de la Directiva Hábitat, como especies que necesitan Zonas de Especial Conservación.
En último lugar, un ordenador permite a todos los visitantes de esta exposición, acceder a una información completa, dinámica e ilustrada sobre este proyecto “Conservación de cetáceos y tortugas en Murcia y Andalucía”, y sobre la Sociedad Española de Cetáceos (SEC), que lo lleva a cabo. Esta información contiene gran cantidad de espectaculares fotografías y vídeos, de estos animales y de otras tantas especies, que habitan nuestras costas y mares.
Para el público en general, la exposición se acompaña con charlas informativas sobre cetáceos y tortugas, cursos de formación, como por ejemplo los cursos que se imparten de primeros auxilios en varamientos de cetáceos; actividades para niños como los cuentacuentos, “La mar de cuentos”; proyección de películas de dibujos animados, talleres y documentales.
Actividades en un día de visita
Durante la semana de estancia que se lleva a cabo en cada uno de los puertos por los que pasa la exposición, se contacta con el profesorado de diferentes centros para que acudan con su alumnado a la exposición.
Cuando llegan al local de la exposición se realiza un juego de presentación para romper el hielo. El juego se basa en encontrar con la inicial de sus nombres algo que les recuerde o relacionen con el mar, por ejemplo, Rubén-rape, o Gabriel- gorgonia.
A continuación se explica en qué consiste exactamente esta exposición, proponiendo actividades que deben ser especialmente dinámicas. Se introduce a los grupos en diferentes escenarios, empezando con la explicación de la evolución de los cetáceos con un panel muy descriptivo e interesante, a continuación se pasa a mostrarles la comparación de los esqueletos de un delfín y un humano, abriendo paso a las tres maquetas a tamaño real de la tortuga boba, el delfín mular y la marsopa común. Por último, se finaliza con un panel que suele causar un gran impacto ya que representa el tiempo de degradación de los diferentes materiales que usamos cotidianamente, y que por una u otra razón acaban muchas veces en el mar: por ejemplo, las colillas de cigarros tardarían en deshacerse 50 años, o una lata de aluminio 200 años. Es en este momento, cuando se intenta concienciar a todos los presentes de la gran importancia que tiene el reciclaje y el respeto por lo que nos rodea.
En una sala anexa a la exposición, se imparte una charla sobre “Cetáceos de nuestros mares”, en la cual describe las diferentes especies de estos animales que podemos encontrarnos en nuestras costas. Así, se intenta concienciar una vez más, de la importancia que tiene el conservar el medio marino, no sólo para preservar a estas especies tan emblemáticas, sino a todo el ecosistema.
Talleres de dinamización
En las últimas escalas de esta exposición itinerante, se han realizado unos talleres especiales para implicar al alumnado y al profesorado, con el fin de fomentar su participación y evitar que se conviertan en meros espectadores de las explicaciones:
* De identificación de cetáceos: después de la charla se reparten cartulinas al azar, unas con los dibujos de estos cetáceos de los que se habla, y otras con sus nombres. Luego tienen que identificar dibujo con nombre, y encontrar por tanto a sus correspondientes parejas entre sus compañeros y compañeras.
* Conocimiento de las artes de pesca: se divide la clase en grupos y se les entrega un dibujo a cada uno con las artes de pesca más comunes de nuestras costas: arrastre, cerco, trasmallo, almadraba y palangre. Aunque en un principio no sean capaces de identificarlas, se intenta que observando el dibujo, piensen las características del arte. Eligen un portavoz y luego lo exponen a todo el grupo.
* Juego de roles: cada grupo representa un sector involucrado en el mar: políticos, pescadores, ecologistas, industria y turistas. Deben imaginarse el papel que desempeña cada uno de los diferentes roles de los usuarios del mar que se les muestra. Se intenta así, que identifiquen los puntos positivos y los negativos de los distintos sectores, sobre todo cuando se relacionan con los demás.
Visita a un velero
Todo esto, complementado, en algunas localidades, con la visita a uno de los veleros de época, “Barcos Pirata”, que forman la flotilla de la SEC, donde pueden aprender un poco más de la biología marina y por supuesto de la navegación, que tan importantes son en las investigaciones científicas que la SEC lleva a cabo. Con esta visita, el alumnado de los distintos centros es además capaz de imaginar cómo era la vida en un barco pirata.
Experiencia y dificultades
Hasta ahora el programa “Todos por la Mar” ha sido visitado por 7.700 escolares pertenecientes a diferentes centros educativos presentes en las distintas escalas de su gira. Unas 14.256 personas han acudido a la exposición y a los barcos de época que han sido las plataformas y ejes de las singladuras que se han llevado a cabo en los distintos puertos. Número que seguirá creciendo en las próximas aventuras, hasta finalizar estas giras divulgativas y educativas a finales de 2005.
Desde el año 2002, en el que comenzó el proyecto, se han visitado gran cantidad de puertos en las regiones de Murcia y Andalucía, se ha establecido contacto con el alumnado y profesorado y en general, la aceptación y respuesta a esta iniciativa ha sido muy buena. El mar y sus habitantes atraen mucho la atención, quizás por esa falta de conocimiento que existe sobre ellos.
El principal problema al comienzo de esta iniciativa, fue logístico. Nos hemos encontrado con lugares donde el espacio destinado a la ubicación de la exposición no se adaptaba a las necesidades y posibilidades de ésta . Eran centros más pequeños, donde el desarrollo de la dinámica dentro de la exposición presentaba bastantes dificultades, debido a la falta de movilidad de los grupos numerosos. Además intentábamos que el local donde estuviese la exposición se encontrase cerca de la sala donde impartíamos la charla para que los alumnos no se desubicasen mucho. La conclusión de todos estos percances fue que el conseguir centrar todas las actividades dentro de un mismo entorno, facilitaba la mejor captación del alumnado de aquello que se les intentaba transmitir.
Un aspecto muy importante fue la implicación de los tutores y tutoras o profesorado, ya que la actitud positiva y participativa del alumnado se veía en parte reflejada en la actitud y predisposición de éstos. Por tanto, otra conclusión importante es la importancia de la participación de los responsables de grupos.
Una última propuesta, que los materiales que acompañan a todas las actividades que conforman esta exposición itinerante e interactiva, sean muy visuales y dinámicos, lo cual consigue captar, mucho más, la atención e interés de los asistentes.
Elena Téllez, Beatriz Ramos y Mar Padilla
Sociedad Española de Cetáceos