Las campañas de salvamento del aguilucho cenizo
como instrumento de educación ambiental

 

1. Introducción

El aguilucho cenizo es una especie que nidifica en el suelo, fundamentalmente de las estepas cerealistas de secano, y se encuentra amenazada por la recolección anual del grano. Sufre anualmente una elevada mortalidad por las diferentes prácticas agrícolas como la siega mecanizada, empacado, quema de rastrojos y arado, así como por otros factores como herbicidas, cebos envenenados, caza, o pérdida de su hábitat.

La realización de 14 campañas de salvamento del aguilucho cenizo desde 1988 en las campiñas cerealistas de Sevilla, ha servido para adquirir una experiencia que permite configurar los contenidos que, desde un punto de vista de la educación ambiental, pueden abordarse durante la participación del voluntariado para la salvación de esta especie, tanto dentro de la educación formal como la no reglada. En los últimos años, dicho esfuerzo se ha canalizado a través del voluntariado ambiental de la Consejería de Medio Ambiente, que proporciona los medios materiales, el apoyo técnico y los permisos necesarios para la actividad, dado que se trata de una especie amenazada.

2. Justificación

Consideramos que es suficientemente educativo y enriquecedor tanto para los participantes como para el entorno en el que se desarrollan las campañas, el hecho de que diferentes personas, procedentes de distintos sectores sociales, dediquen su tiempo libre para localizar y señalar nidos de una especie amenazada.

“Actuar para Conservar” es la principal vía de motivación que se requiere para que los conocimientos del medio asienten de forma duradera en la ciudananía. Las actuaciones se llevan a cabo en un ambiente rural, y el desconocimiento de él es la principal aliada para despertar la curiosidad sobre el mundo que nos proporciona los alimentos básicos. Comprobar que detrás de la recolección del trigo o la cebada, necesarios para hacer el pan, la repostería, o la cerveza que nos tomamos una agradable tarde en compañía de amigos o familiares, se esconde desgraciadamente, una tragedia que afecta no sólo al aguilucho cenizo sino a un sinfín de seres vivos, no es agradable. Descubrir, por ejemplo, que recoger el pasto para hacer las alpacas que más tarde comerá el ganado que nos proporciona carne, queso o leche, y que ello conlleva innecesariamente la muerte de otros seres vivos, es el primer paso para adquirir un hábito muy necesario hoy día: Relacionar -Comprender- Cambiar de Actitud.

Las estepas cerealistas se presuponen medios pobres por estar intervenidos por el ser humano desde hace siglos, en contraste con los ricos y diversos paisajes forestales. Favorecer el descubrimiento de que esto no es así, sino que existe toda una vida animal y vegetal asociada, que depende del tratamiento que estos ecosistemas reciben a lo largo del año por los agricultores, así como de las ayudas recibidas, de la política agrícola y en última instancia de nuestra intervención para salvaguardar y mejorar la biodiversidad que albergan, es hoy por hoy una acción imprescindible.

3. Destinatarios

Los participantes en las campañas que proceden de la educación formal, suelen ser alumnos y alumnas de 15 a 18 años, y en general para ellos, el conocimiento previo de los ecosistemas agrarios y su problemática es muy pobre. El trabajar con el alumnado permite desarrollar luego, en el aula o en el laboratorio, una serie de prácticas para profundizar en algunos aspectos del temario específico del curso. Sólo se requiere que el profesorado participe en la campaña desde marzo. El mayor hándicap de esta actividad es su coincidencia en parte, con los evaluaciones finales. Su mayor valor es la fuerte motivación que despierta en una parte del alumnado, hasta el punto que algunos se orientan definitivamente hacia las carreras de biología, agronomía o medio ambiente.

En el sector no formal, nos encontramos con participantes de un amplio abanico de ámbitos profesionales; tienen en común una sensibilidad por la Naturaleza, pero igualmente, escasos conocimientos sobre el funcionamiento de los ecosistemas agrarios. Tanto unos como otros, dedican parte de su tiempo de forma voluntaria a la conservación de una especie. Por otro lado, se encuentran el sector agrícola, ganadero y cinegético, que tienen un conocimiento parcial, pero cuya concienciación es vital para garantizar la sostenibilidad del medio que nos sustenta. A estos sectores, integrados por propietarios o arrendatarios de tierras, cosecheros, tractoristas, empacadores, compradores de grano, cabreros o cazadores, se llega a través de la edición, divulgación y reparto de trípticos, pegatinas, gorras o camisetas, que nos sirven de puente para exponer la problemática. Ello propicia un cambio de actitud y los mencionados sectores adquieren compromisos de forma voluntaria para favorecer al medio, y por extensión a la especie.

4. Objetivos

Al margen de la finalidad meramente proteccionista que tienen las campañas de salvamento en favor de una especie amenazada, su realización permite abordar una serie de acciones y prácticas que favorecen la adquisición de conceptos, procedimientos y actitudes muy necesarios hoy día. Estos conocimientos versan sobre diferentes aspectos de la ecología, topografía, dibujo, biología, geología, historia y medio ambiente, entre otras materias. Su realización y divulgación se suele llevar a cabo por personas procedentes del medio urbano, pero al desarrollarse en el medio rural, permite una sinergia entre grupos de personas de ambos medios, y ello amplía las posibilidades de conocimiento de los participantes sobre aspectos de la geografía humana, valores y problemática ambiental, cultura y economía rural, y viceversa, conceptos de ecología, valores de conservación y protección de la naturaleza, voluntariado, legislación, etc.

Una última sensación queda a las personas del campo que ven participar a las de la ciudad en las campañas, y es que aquello que sucede en el campo, también preocupa a los “urbanitas”.

A) Objetivos generales

Los objetivos educativos generales que se persiguen con las campañas son:

a) Sensibilizar sobre la necesidad que tienen algunas especies amenazadas de nuestra protección.

b) Crear lazos de comunicación entre el entorno rural y urbano

c) Modificar actitudes en pro de la Conservación de la Naturaleza.

B) Objetivos específicos

Los Objetivos educativos específicos son:

a) Conceptuales

Los participantes adquieren conceptos de las siguientes materias:

1. Biología reproductiva: Celo, Puesta, Incubación, Eclosión, Desarrollo.

2. Etología: Tipos de vuelo (picado, pasada, cicleo, planeo, acrobático, caza), tipos de sonidos (alarma, ceba, defensa, agresión), asentamiento, defensa territorial, defensa comunal, dormideros, cainismo, nidotópica, distancias de huida, actividad.

3. Migración: Fenología, migración prenupcial y postnupcial, dispersión juvenil, concentraciones postnupciales, filopatría.

4. Morfología: Obispillo, tarso, tipos de plumas (plumón, cañones, rectrices, primarias, etc.), tipos de plumaje (pollo, volantón, joven, inmaduros, adulto) iris y pupila, librea, muda, y dimorfismo sexual.

5. Dinámica de poblaciones: Tasa de eclosión, tasa de vuelo, éxito reproductor, tasas de mortalidad y productividad.

6. Alimentación:
Nicho trófico, egagrópilas, espectro alimenticio.

7. Distribución: Áreas de distribución, núcleos reproductivos, hábitats.

8. Conservación y manejo: Especies amenazadas y categorías, factores de regresión (cosechadoras, empacadoras, quema de rastrojos, venenos, etc.), centros de recuperación (CREA's), ZEPAS, ayudas agroambientales, cereales de ciclo corto y largo, rodales, traslados, puestas de reposición, primeros auxilios.

9. Ecología: Ecosistema, sucesión ecológica, predación, competición, especies congenéricas, especies clave, selección de hábitat, territorialidad, frecuencia y diversidad, población, fluctuaciones, equilibrio dinámico.

b) Procedimentales

El alumnado adquiere capacidad o destreza sobre los siguientes temas:

1. Técnicas de observación e identificación de aves.

2. Técnicas y precauciones en estudios sobre reproducción de aves.

3. Técnicas de manejo y protección de aves.

4.
Técnicas de anillamiento.

5.
Técnicas para estudios alimenticios en aves rapaces (recogida y análisis de egagrópilas) análisis y manejo de claves (laboratorio).

6. Manejo de planos, técnicas de orientación y elaboración de croquis.

7. Manejo de intercomunicadores (walkee-talkee) y localizadores (GPS), prismáticos, telescopio terrestre, lupa binocular, brújula.

8. Toma de datos (libreta de campo) y mantenimiento de un Diario de Campo.

9. Técnicas de comunicación y divulgación al público del medio rural.

10. Reconocimiento de determinados elementos físicos y biológicos del medio, y las relaciones existentes entre ellos.

11. Utilización de criterios objetivos, capacidad de análisis y predicción ante problemas ecológicos derivados de la acción humana.

c) Actitudinales

Los participantes toman durante la campaña ciertas actitudes, como:

1. Adquirir un hábito de participación para proteger el medio ambiente.

2. Aumento de la capacidad de esfuerzo o sacrificio por otros seres vivos.

3. Rigor en la toma de datos, análisis y elaboración de conclusiones.

4. Trabajar en equipo.

5. Reconocimiento del valor de un planteamiento interdisciplinario para comprender la dinámica del medio.

6. Mejorar la valoración que se tiene del mundo rural.

7. Adquirir una actitud crítica y constructiva para solucionar conflictos ambientales.

8. Mantener una actitud respetuosa con la fauna y el medio rural.

9. Reflexionar sobre las consecuencias de nuestros hábitos de consumo.

10. Valorar el paisaje agrario y su biodiversidad.

11. Mostrar interés por los cambios del medio, y las repercusiones que pueden tener en la vida de las personas y los animales.

12. Rechazo ante actividades que puedan producir alteraciones irreversibles en los ecosistemas.

5. Descripción de la Campaña

Una charla descriptiva con diapositivas o un vídeo sobre las motivaciones y acciones a emprender, sirven para el inicio y percepción de los conocimientos previos del alumnado asistente. Una serie de salidas en fines de semana durante la primavera y principios de verano sirven para difundir una serie de conocimientos generales que se complementan en las puestas en común realizadas al final de cada jornada y con el trabajo en clase o laboratorio (prácticas)

El primer trabajo de campo que realizan los participantes es fundamentalmente la búsqueda de nidos. Para ello hay cubrir una gran extensión de terreno (miles de has) por lo es necesario hacer una distribución de las zonas. Al principio hay que identificar a los grupos de parejas de aguiluchos y ver dónde se están asentando, y posteriormente encontrar sus nidos. La primera vez que se controlan los nidos o las parcelas, se hallan sus coordenadas para que posteriormente pueda ser encontrados antes de que empiecen a cosechar. El voluntariado también hace una labor de vigilancia y de reparto del material divulgativo sobre la campaña.

Los controles que se realizan permiten conocer el momento en el que hay que hacer el manejo adecuado a cada caso. Este manejo estará siempre supervisado por personal técnico autorizado por la Consejería de Medio Ambiente. Durante el desarrollo de la campaña los participantes hacen croquis y toman notas de campo, hablan con agricultores, cosecheros, cazadores y pastores, y perciben así un mundo de intereses, que a veces friccionan entre sí y que se desarrollan en un mismo escenario, del que también dependen los demás seres vivos

6. Temporización

Las Campañas tienen una duración de cuatro meses, desde el 15 de Marzo al 15 ó 30 de Julio aproximadamente.

7. Metodología

Las características que definen el proceso metodológico empleado son tres:

1. Trabajar y sensibilizar sobre una especie.

2. Poner al participante en la realidad de esa especie.

3. Enseñar sobre aquello que va despertando su curiosidad.

El trabajar con el aguilucho cenizo y sensibilizar sobre él no es más que la vía que nos sirve para poner al alumnado en conexión con una realidad próxima, y a través de él descubrir toda una serie de conceptos del medio por un lado, y que adquiera ciertas destrezas y adopte ciertas actitudes, por otro. El aguilucho cenizo, tiene la ventaja, y a la vez la desgracia, de ser una especie que necesita nuestra ayuda y eso facilita el trabajo previo que no es otro que el despertar “sensibilidad hacia él”. Existen muchas otras especies tanto en el medio rural como urbano, a través de las cuales, se pueden conseguir los objetivos aquí descritos. Por ejemplo, entre las especies urbanas, los cernícalos primilla, cigüeñas, lechuzas. aviones comunes, golondrinas, vencejos, gorriones, salamanquesas, murciélagos, etc. y entre las especies de ambientes naturales hay un número mucho mayor de especies, entre anfibios, reptiles, y aves, por ser especies más fácilmente observables que los mamíferos.

En el caso que nos ocupa, para lo primero, es decir, para “sensibilizar sobre la especie”, basta con esbozar una historia (la campaña), presentar al necesitado u oprimido (la especie), presentar a los “malos” o “inconscientes” (máquinas cosechadoras, empacadoras, cabras, etc.) y solicitar que los participantes (los buenos y protagonistas) les pongan el final a la historia.

Para lo segundo, el poner al alumnado en conexión con la realidad de la especie hay que disponer de algunos medios tales como transporte, prismáticos, telescopio, GPS, libretas, lápices, neveras, refrescos o zumos, etc. y acompañarles durante algún tiempo para facilitarles claves y orientarles hacia la objetividad en la toma de datos.

Para lo tercero, es decir, para enseñar sobre aquello que despierta su curiosidad, se cuenta con un mundo diverso lleno de estímulos e incógnitas (el campo). Sobre el hilo conductor del Salvamento, surgen multitud de preguntas sobre el medio, los cultivos, el aguilucho, otras especies, la recolección, la caza. La contestación a esas preguntas permite interpretar un medio que cambia en poco tiempo, y también conocer a las especies que viven en él.

Se han seleccionado a modo de ejemplo, las preguntas que los participantes han realizado con más frecuencia durante la realización de estas 14 campañas.

A) Sobre el aguilucho cenizo

* ¿Cómo se distingue el macho de la hembra?.

* ¿Por qué el macho es gris y la hembra marrón?

* ¿Por qué la hembra es mayor que el macho?

* ¿Por qué crían en el suelo en lugar de hacerlo en los árboles?

* ¿Por qué no crían en las lindes?.

* ¿Por qué no crían en los girasoles?

* ¿Hacen nido?

* ¿A qué distancia ponen los nidos uno del otro?

* ¿Cuantos huevos ponen?

* ¿De qué color son los huevos?

* ¿Los aguiluchos se emparejan para toda la vida?

* ¿Los machos incuban? (realizada fundamentalmente por alumnas)

* ¿El macho cría a los pollos? (Ídem).

* ¿Hasta cúando alimentan los padres a los pollos?

* ¿Cuándo los pollos vuelan se quedan con los padres?

* ¿Cuánto tiempo se quedan con los padres? (realizada por ellos)

* ¿Qué comen?

* ¿Los aguiluchos beben?

* ¿Los machos duermen en el nido?

* ¿Se distinguen el macho de la hembra cuando son pollos?

* ¿Se distinguen el macho de la hembra cuando son volantones?

* ¿Por qué los jóvenes no tienen el mismo plumaje que los adultos?

* ¿Cuándo adquieren los jóvenes el plumaje de adultos?

* ¿Cuándo se van a África?

* ¿A qué parte de África se van?

* ¿Se van juntos?

* ¿Cuándo vuelven de nuevo?

* ¿Vuelven al mismo sitio?

B) Sobre el lenguaje rural utilizado

* ¿Qué es un barbecho?

* ¿Qué son los rastrojos?

* ¿Qué es una vaguada?

* ¿Qué es un lomero?

* ¿Qué es una vía pecuaria?

* ¿Qué es un padrón?

* ¿Qué es una alpaca?

* ¿Qué es una haza?

* ¿Qué es un silo?

* ¿Qué es un maquilero?

* ¿Qué es una empacadora?

* ¿Qué es una grada de disco?

C) Sobre la fauna

Los participantes hacen preguntas sobre las especies más frecuentes que se observan en la campiña. Estas especies, que suelen ser observadas sorprendentemente por primera vez durante la campaña, son:

Aves: triguero, calandria, cogujada, terrera, buitrón, pato real, perdiz, codorniz, sisón, alcaraván, avutarda, cigüeña, garcilla bueyera, abejaruco, canastera, carraca, grajilla, cuervo, estornino negro, alcaudón común, milano negro, aguilucho lagunero, ratonero, águila calzada, águila culebrera, cernícalo primilla, mochuelo, collalba rubia, lavandera blanca, lavandera boyera, jilguero, pardillo, chotacabras, vencejo, golondrina, avión común.

Mamíferos: liebre, conejo, ratón.

Reptiles: lagarto ocelado, culebra bastarda.

Invertebrados: saltamontes, chicharra.

D) Sobre las plantas

* ¿Cómo se distingue el trigo de la cebada?

* ¿Qué es el trigo “raspinegro”?

* ¿Cuál es el eneldo?

* ¿Cuáles son las avenas?

* ¿Cuál es la chicoria?

E) Sobre los elementos físicos del medio

* ¿Qué son los montones hechos de cemento y pintados de blancos que hay en algunos caminos? (perdederos o refugios para las liebres).

* ¿Para qué son los bidones que hay en algunos sitios? (bebederos del coto).

* ¿Qué son las estructuras en forma de cohete que hay en algunos cerros? (respiraderos de una canalización subterránea de agua).

* ¿Para qué son los postes de hierro que hay en algunos campos? (hitos para separar propiedades dentro de una misma finca).

* ¿Qué son los postes blancos que hay en lo alto de algunos cerros? (Vértices geodésicos).

F) Sobre las labores agrícolas que observan

* ¿Qué está quitando la gente que hay dentro de la parcela?

* ¿Por qué queman los rastrojos?

* ¿Por qué no cosechan cuando los aguiluchos ya han volado?

* ¿Por qué no aran más tarde?

* ¿Qué son los polvos verdeazulados que tienen las hojas de algunos olivos?

* ¿Cuántos kilos de trigo da una hectárea?

* ¿Cuánto cuesta una alpaca?

* ¿Qué cultivo es ese?

La respuesta a estas preguntas que surgen normalmente en el campo, permite al alumnado familiarizarse con este medio, pero además en las puestas en común al final de jornada, surgen otra vez las mismas o nuevas preguntas. Las únicas preguntas que quedan algo más en el aire son las referidas a las especies que han visto (identificación), para las cuales se procede primero a que el observador intente memorizar y describir una serie de características de la especie en cuestión, para luego facilitarle la búsqueda en las guías de campo. Se intenta por todos los medios que cada alumno o alumna sea el que descubra e identifique a la especie, en lugar de facilitarle el nombre.

8. Prácticas en clase y laboratorio

La realización de las campañas permite también abordar en mayor profundidad algunos aspectos de la temática tratada, como estudios tróficos, estudios de dinámica de poblaciones, o el estudio de mapas topográficos.

A) El espectro alimenticio del aguilucho cenizo

El objetivo de esta práctica es determinar el espectro alimentario del aguilucho cenizo, cuya dieta se basa en insectos, otros artrópodos y pequeños vertebrados. Con ello se pueden enseñar las relaciones depredador-presa y su evolución en el tiempo, la composición parcial de la biocenosis, así como deducir algunos fenómenos como las diferentes frecuencias de presas en egagrópilas de distintas rapaces que comparten el mismo medio y por tanto la selección de presas, etc.

El trabajo del campo consiste en buscar y recoger las egagrópilas debajo de posaderos y lindes, dormideros o nidos, y cuando se encuentran, meterlas individualmente en una bolsita convenientemente etiquetada con los datos de la especie, fecha y lugar.

El trabajo de laboratorio consiste en identificar correctamente la pertenencia al aguilucho de la egagrópila, separar los restos que contiene e identificarlos. Para ello previamente se ha metido cada una en un recipiente con agua para facilitar su análisis. Una vez separados y agrupados los restos de la misma naturaleza, se hacen “tipos de restos” que nos servirán para acudir a claves o colecciones e identificarlos. Para este trabajo nos ayudaremos de lupa binocular, aguja enmangada y pinzas. La cuantificación de las presas que contiene cada egagrópila varía según los restos que aparecen. Así, en pequeños vertebrados se cuentan cráneos, picos, pares de hemimandíbulas, tarsos o pelvis, aproximando siempre al número mayor obtenido. Para la identificación, nos valdremos además de tipos de escamas, plumas singulares, dibujos y grosor de la cáscara de huevos, etc. En los invertebrados, utilizaremos piezas mandibulares, antenas, élitros, alas, patas y oviscaptos.

Una vez analizada la egagrópila se guardan de nuevo en la bolsita todos los restos (identificados y no identificados) y se procede a anotar el número de egagrópila y su contenido en una libreta para el posterior manejo matemático de los datos.

B) La dinámica de la población del aguilucho cenizo

Los datos obtenidos de la población nidificante en un área concreta así como su evolución, nos permiten valorar si la especie se encuentra en regresión o no en esa zona, así como el grado de dicha evolución. Los datos referentes a tasas de natalidad y tasas de mortalidad, junto otros datos como longevidad, madurez sexual, proporción de sexos, etc., nos permiten acercar al alumnado a los modelos empleados para predecir la viabilidad de una población, e incluso evaluar cuál es el factor que una vez corregido puede hacer que la especie aumente más rápidamente.

C) Estudio de los mapas topográficos

Dadas las características de las campañas, se hace necesario favorecer el manejo de los mapas topográficos. Primero tienen que hacer un croquis de la zona marcando los “Puntos de observación” y los “Posibles nidos”. Luego deben aprender a orientarse e interpretar el significado de los elementos que aparecen en el mapa de la zona, manejar el concepto de escala y hacer prácticas sobre representación de un relieve, cálculo de pendientes y cálculo de distancias entre dos puntos tanto en horizontal como de forma real. El manejo del GPS y de la brújula complementa los conocimientos de topografía.



María Eugenia Arias Bermejo
Aula Ecológica Ánade

Francisco Fernández Parreño
Consejería de Medio Ambiente

 

 



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