El cuento va dirigido a un público de entre 8 y 12 años, por lo que el texto es simple y directo. Es una forma musical que sigue un guión literario, donde la música es protagonista, cuenta y describe los personajes, situaciones y entorno de los mismos, y se complementa con un narrador que puntualiza, aclara o subraya aspectos importantes del guión. Se puede completar, y en este caso se hace, con una representación teatral donde los actores no hablarían.
Durante el cuento musical se presenta la historia de una encina que nació en pleno bosque mediterráneo, transformado en dehesa por el hombre para aprovechar sus recursos, interactuando personajes como los ciervos, el lince, los abejarucos, el águila imperial y un niño del lugar.
Se ha realizado con el objetivo de crear una herramienta de educación ambiental novedosa, creativa y original que sea reproducida y permanente en el tiempo, por ello también se va a realizar la edición de la obra para que cualquier administración, colegio, orquesta o personapueda acceder a ella sin dificultad.
Para la representación que tuvo lugar en Montoro participaron directamente 81 personas, fundamentalmente niños y jóvenes. Como actores, participaron niños y niñas del Colegio de Educación Infantil y Primaria Juan Hidalgo de Cardeña, ocupando los cargos de directores de escena los maestros Mª del Carmen Sainz y Miguel Silva.
La orquesta estaba compuesta por niños del Instituto de Enseñanza Secundaria Santos Isasa y por miembros de la Asociación Músico-Cultural Juan Mohedo de Montoro, dirigida por José Ramón Rico.