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Alborán, la isla desconocida

Rafael Pinilla Muñoz
Dirección General de Planificación

Estrella de mar púrpura (Ophidiaster ophidiamus) en los fondos marinos de la Isla de Aborán. Autor: Manuel Pedraza Rodríguez

    La isla de Alborán y los fondos marinos que la circundan constituyen un enclave privilegiado en la boca del Estrecho de Gibraltar, dentro del Mar de Alborán, subcuenca más occidental del mar Mediterráneo. Su carácter fronterizo, situado entre las tres provincias de la región Atlántico-Mediterránea (Lusitánica, Mauritánica y Mediterránea), y antesala de dos cuencas oceánicas totalmente diferentes como son la Atlántica y la Mediterránea, dan como resultado una riqueza florística y faunística muy alta, especialmente en los fondos marinos, con la presencia de especies endémicas mediterráneas y especies atlánticas que encuentran en la zona su límite de entrada al Mediterráneo. Estos valores han llevado a la Consejería de Medio Ambiente a elaborar un Plan de Ordenación de Recursos Naturales para este ámbito y proponer su declaración como Paraje Nataral.

La isla de Alborán con sus poco más de 7 hectáreas constituye la mayor isla de Andalucía, aunque es desconocida para la mayoría de los andaluces, a lo que contribuye su carácter inhóspito, que ha impedido el asentamiento de población, y, muy probablemente, el que no aparezca en casi ningún mapa al uso. Administrativamente pertenece a la provincia de Almería, de cuya costa se encuentra separada por unas 45 millas, mientras que de la costa africana son 30 millas las que le separan.

Perfil de la isla de Alborán al atardecer y concha tritón (Charonia lampas)

Esta isla, de origen volcánico, tiene unas dimensiones modestas, aproximadamente 600 metros de longitud y 270 metros de anchura en los puntos más distantes. Su relieve está formado por una plataforma predominantemente plana rodeada de acantilados que apenas se elevan 10-12 metros sobre el mar. Al nordeste aparece la isla de Las Nubes, un pequeño islote rocoso separado de Alborán por el Canal de las Morenas.

La insularidad, los fuertes vientos dominantes, la intensa influencia marina y la escasa superficie de la isla, unido a unos suelos pobres y escasamente desarrollados, dan lugar a un ambiente salino y xérico, hostil para el desarrollo de determinadas formas vitales, razón por la que no existe aquí vegetación arbórea ni grandes arbustos. Estos factores condicionan el desarrollo de una biocenosis especialmente resistente, a la vez que muy interesante, ya que alberga diversas especies endémicas en estado relicto.

 

Flora y Fauna terrestre

Entre la flora destacan tres especies endémicas de la isla, como la manzanilla de Alborán (Anacyclus alboranensis), el jaramago de Alborán (Diplotaxis siettiana) y el azuzón de Alborán (Senecio alboranicus). Respecto a las dos primeras hay que decir que están catalogadas en peligro de extinción en el catálogo andaluz de flora silvestre amenazada (Decreto 104/1994, de 10 de mayo). Además Diplotaxis siettiana aparece recogida como especie que debe ser estrictamente protegida en el Anexo I del Convenio relativo a la conservación de la vida silvestre y el medio natural de Europa (Berna, 1979) y como especie de interés prioritario en el Anexo II (especies para cuya conservación es necesario designar zonas especiales de conservación) de la Directiva Hábitats. Por último, señalar asimismo la presencia de una gramínea endémica del Mediterráneo, Triplachne nitens. (Cuadro 1).

Desde un punto de vista faunístico, la isla constituye un hábitat de interés por ser utilizada para la nidificación, entre otras especies, por la gaviota de Audouin (Larus audouinii), especie exclusiva del Mediterráneo, y por el paiño del mediterráneo (Hydrobates pelagicus). Ambas especies están recogidas en el Anexo I (aves para cuya conservación es necesario designar zonas de especial protección) de la Directiva Aves. También es utilizada como área de cría por la gaviota patiamarilla (Larus cachinnans) y, en general, la isla es dormidero y punto de alimentación de gran cantidad de aves migratorias, entre las que cabe mencionar la gaviota picofina y la gaviota cabecinegra, recogidas igualmente en el Anexo I de la Directiva Aves. Por lo que respecta a otros grupos zoológicos, no existen anfibios ni reptiles y sólo se conoce un mamífero, el ratón doméstico (Mus musculus), muy probablemente introducido. Entre los de menor tamaño y que habitualmente pasan desapercibidos destaca la presencia de un invertebrado, el coleóptero Zophosis alborana, especie endémica de la isla que encuentra su refugio bajo las piedras.

Los fondos marinos

Las reducidas dimensiones y el perfil plano de la isla contrastan con una relativamente extensa y accidentada plataforma continental. Los fondos que rodean la isla de Alborán presentan un relieve muy irregular, con abundantes afloramientos rocosos submarinos o "secos" que alternan con fondos detrítico-costeros.

Ejemplar de morena (Mouraena helena) en los fondos marinos de Alborán

Por otro lado, en el mar de Alborán confluyen dos masas de agua con características diferentes: una fría (en el contexto mediterráneo), con baja salinidad y densidad, que entra en superficie desde el Atlántico a través del Estrecho de Gibraltar; y otra en sentido opuesto con mayor salinidad y densidad, que sale desde el Mediterráneo hacia el Atlántico por debajo de la primera. Estas masas de agua tienen un complejo sistema de corrientes superficiales que permiten el afloramiento de aguas profundas, lo que favorece una elevada producción primaria en esta zona.

Todo ello genera una alta diversidad y productividad biológica, con numerosos elementos de interés desde un punto de vista biogeográfico, lo que confiere al espacio una gran importancia ecológica y económica. En este sentido, algunos autores como Templado et al afirman que el mar de Alborán alberga la mayor diversidad biológica de las costas europeas.

Especies objeto de protección

De su valor ecológico es buena muestra la presencia en la zona de numerosas especies incluidas en la lista de vegetales marinos en peligro o amenazados consideradas en el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, dentro del Plan de Acción para el Mediterráneo (1990) y en la lista elaborada a raíz del Convenio de Barcelona (1995), lista que se ha concretado en determinadas especies que es necesario proteger (UNEP 1996). Entre ellas, aparece en el Mar de Alborán un nutrido grupo de algas, formado por ocho especies de algas pardas (destacando por su abundancia las del género Cystoseira y las del orden Laminariales) y dos especies de algas rojas (Naccaria wiggii y Platoma cyclocolpa).

De las especies de fauna que deben ser objeto de protección (UNEP 1996), existe una buena representación en la zona, que van desde los grupos con una organización interna más simple, como son las esponjas, hasta los más complejos, como son los mamíferos. De entre todas las especies que aparecen en los distintos grupos hay que destacar algunas que ya son objeto de protección, como el datil de mar (Lithophaga lithophaga), molusco incluido en el Anexo IV (especies que requieren una protección estricta) de la Directiva Hábitats, aunque hay otros siete moluscos que no tienen ningún nivel de protección, entre los que sobresale la lapa gigante (Patella ferruginea), especie endémica del Mediterráneo occidental a la que la presión humana está poniendo en peligro de extinción. Entre los reptiles marinos que habitan las aguas de Alborán se encuentra la tortuga boba (Caretta caretta), incluida en el Anexo II de la Directiva Hábitats. Por último, entre los mamíferos marinos cabe citar la foca monje (Monachus monachus) y el delfín mular (Tursiops truncatus), ambos incluidos en el Anexo II de la Directiva Hábitats, la primera de ellas catalogada como de interés prioritario. (Cuadros 2 y 3).

Además de por la presencia de las especies antes citadas, este espacio sobresale como un importante enclave de paso en las migraciones de diversos grupos de vertebrados, como son los peces, reptiles marinos, aves y mamíferos marinos.

En cuanto a los hábitats de protección prioritaria el Plan de las Naciones Unidas para la Protección del Medio Ambiente ha elaborado un catálogo de hábitats y paisajes marinos amenazados y de interés por su rareza y elevada biodiversidad. De entre ellos, aparecen representados en los fondos marinos de Alborán los "bosques" de Cystoseira de régimen batido, los "bosques" de Cystoseira de régimen calmo, los poblamientos con Cystoseira de profundidad, los poblamientos con laminarias de corriente atlántica, los fondos coralígenos, los fondos de maërl y los bosques con Dictyopteris membranacea.

Especies cuya explotación debe ser regulada

Por lo que respecta a las especies objeto de explotación presentes en la zona, varias están recogidas por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente en la lista de especies cuya explotación debe ser regulada, entre ellas varias esponjas de mar, el coral rojo (Corallium rubrum), incluido en el Anexo V de la Directiva Hábitats (especies cuya recogida en la naturaleza y cuya explotación pueden ser objeto de medidas de gestión), el erizo de mar común y varios crustáceos y peces de elevado interés (bogavante, centollo, langosta, gamba roja, mero, marrajo, atún rojo, pez espada, ...). Entre los crustaceos cabe mencionar la cigarra de mar –Scillarides latus-, incluida en el Anexo V de la Directiva Hábitats, donde también se incluyen dos algas coralígenas presentes en la zona, como son Lithothamnium coralloides y Phymatolithon calcareum. (Cuadros 2 y 3).

Otras especies

Desde el punto de vista biogeográfico, y respecto a las algas, se observa una importante presencia de especies, tanto mediterráneas como atlánticas. Entre ellas merecen destacarse, dentro del grupo de especies mediterráneas, Kallymenia requienii, Peyssonnelia coriacea, P. Squamaria y Sebdenia rodrigueziana. Entre las especies atlánticas, destacan Cystoseira usneoides, C. tamariscifolia y Saccorhiza polyschides en aguas superficiales; y Laminaria ochroleuca, Desmarestia dresnayi y Carpomitra costata, a mayor profundidad. Por lo que respecta a la fauna, se puede señalar la presencia de esponjas, moluscos y crustáceos.

Usos y aprovechamientos

Respecto a los usos del espacio, la isla de Alborán tuvo hasta hace unos años un uso exclusivamente militar, derivado de su posición estratégica. Por motivos de reestructuración el destacamento fue desmantelado, dejando en la isla un vertedero incontrolado de enseres domésticos y edificios en avanzado estado de deterioro.

No obstante, a pesar del impacto negativo que la presencia del hombre causa en un espacio tan reducido, la presencia del destacamento militar y, sobre todo, la distancia de la isla a las costas peninsulares y su difícil acceso, han contribuido hasta la fecha a la conservación de la misma y los fondos marinos que la rodean.

En la actualidad se ha restablecido la presencia militar en la isla, estando en fase de proyecto y/o ejecución una serie de obras como son la restauración del edificio del faro y la construcción de un refugio y varios diques de abrigo, con las indudables repercusiones negativas que dichas actuaciones tienen sobre unos ecosistemas tan frágiles como son la isla de Alborán y los fondos marinos circundantes.

Por otra parte en la zona se desarrolla una actividad pesquera cada vez más intensa, tanto profesional como deportiva. Esto, unido al desconocimiento de la biología y comportamiento de las poblaciones marinas, está poniendo en peligro la supervivencia, no sólo de las especies objeto de explotación, sino la integridad de sus hábitats y del resto de especies que con ellas coexisten.

En particular, la pesca de arrastre, cuyo principal objetivo es la gamba roja, está alterando la dinámica de sus poblaciones, al ser las especies de fondo muy sensibles a la explotación por sus largos períodos de recuperación. Del mismo modo, la pesca del coral rojo está afectando su capacidad de regeneración, realizándose todavía una explotación irracional, a pesar de la erradicación de la barra italiana. Por último, hay que citar la intensificación de la pesca deportiva submarina, que está provocando una gran presión sobre algunas especies pelágicas, en particular el mero (Epinephelus marginatus).

Necesidad de ordenación y protección del espacio: Plan de ordenación de recursos naturales

De todo lo anterior se deduce que existen motivos más que suficientes que exigen una ordenación integral de los recursos naturales que albergan la isla de Alborán y los fondos marinos que la circundan, ya que ambos elementos forman parte de una misma unidad territorial, en la que la isla constituye el afloramiento en superficie de una cadena submarina de origen volcánico denominada "Dorsal de Alborán", de morfología lineal, que atraviesa el mar del mismo nombre en dirección NE-SO, hasta los 1000 de profundidad.

Por otro lado, es necesario concretar que son precisamente las comunidades bentónicas situadas en el piso circalitoral (50-200 metros) y en el piso batial, en la parte superior del talud (200-1000 metros), las que caracterizan la riqueza ecológica y económica de la zona, por lo que el ámbito de ordenación debe ser lo suficientemente amplio para asegurar la inclusión en el mismo de dichos fondos y los valores naturales que albergan. Por esta razón, el Acuerdo de Consejo de Gobierno de diciembre de 1998, por el que se acuerda la formulación del Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de la Isla de Alborán y sus fondos marinos, estableció 12 millas alrededor de la isla, como ámbito inicial de la ordenación.

Dicho Acuerdo fue suspendido por el Tribunal Constitucional en junio de 1998, al admitir a trámite el conflicto positivo de competencia planteado por el Gobierno de España en ese mismo mes. Posteriormente, en diciembre de ese mismo año el citado Tribunal acordó levantar la suspensión porque "los perjuicios públicos o privados alegados por el abogado del Estado carecen de la virtualidad necesaria como para prevalecer sobre los intereses medioambientales, especialmente dignos de protección", lo que permitía a la Junta de Andalucía continuar con la elaboración del Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN) de Alborán.

Finalidad

La finalidad esencial que persigue el PORN es, por un lado, la puesta en valor de los recursos naturales existentes en el espacio en cuestión a través de la ordenación de los mismos, asignando en cada caso los usos más adecuados y regulando las diferentes actividades que se desarrollan, de forma que se compatibilice su aprovechamiento y conservación, tanto en la isla de Alborán como en los fondos marinos que la circundan. Por otro lado, propone cuantas medidas sean necesarias para garantizar su conservación, en particular el establecimiento de un régimen jurídico de protección específico para el espacio, en razón de los excepcionales valores naturales que alberga.

Figura de protección

En el marco de lo establecido por la Ley 2/1989, de 18 de julio, se propone un régimen jurídico de protección que, garantizando un alto grado de protección para el espacio, mediante el establecimiento de las limitaciones necesarias, garantice el desarrollo racional de las actividades económicas que de forma tradicional vienen desarrollándose en el mismo.

En este sentido, la figura de Paraje Natural se presenta como la más acorde a los objetivos planteados. Según su definición, esta figura permite una protección estricta y eficaz de los recursos naturales, a la vez que posibilita un aprovechamiento racional de los mismos, potenciando, en particular, el desarrollo de las actividades tradicionales. De esta forma, esta figura se adapta a las cualidades naturales de la isla y su entorno, así como a la acusada fragilidad que presentan los diversos hábitats y comunidades que alberga y al desarrollo de las actividades que tradicionalmente se desarrollan en la zona, en particular, las actividades pesqueras.

Destaca, por otra parte, la propuesta de zonificación del Plan, con la que se intenta, básicamente, compatibilizar la conservación de las comunidades marinas presentes en el entorno de la isla, de elevado interés ambiental, con el aprovechamiento de los ricos caladeros allí existentes y el desarrollo de actividades deportivas, ordenando las importantes expectativas de desarrollo económico de la zona.

Propuesta de ordenación

La propuesta de ordenación se centra en la Isla de Alborán, el islote de La Nube y los fondos que la circundan en torno a los 200 metros de profundidad, como referencia, sobre un área total aproximada de 263,75 km2. Esta zona es a su vez la que se propone para su declaración como espacio natural protegido, estableciendo dentro de la misma tres zonas (Mapa).

  1. Medio terrestre
  1. Zona de Conservación con Usos Restringidos (B1)

Aunque la isla tiene un alto interés geológico, biológico y adaptativo, la presencia del destacamento militar, ser puerto de abrigo y tener dependencias de acogida, condicionan que el grado de protección sea compatible con la presencia humana.

  • Comprende la isla de Alborán y el islote de La Nube (7 hectáreas aproximadamente).
  1. Medio marino
  1. Zona de Reserva (A)

Incluye las zonas marinas de mayor singularidad y fragilidad, por lo que el objetivo primordial es la protección de sus valores naturales, supeditando cualquier actuación en la zona a la conservación de los recursos que alberga. Abarca una superficie aproximada de 16 Km2, y comprende:

  • Una milla desde la isla de Alborán medida a partir de las líneas de base recta (sin incluir la isla propiamente dicha).
  • Las aguas interiores a las citadas líneas de base.
  • Un círculo de media milla alrededor de las coordenadas geográficas de latitud 35º 57’ 55" Norte y longitud 2º 58’ 36" Oeste, que incluye el bajo conocido con el nombre de "Piedra Escuela".
  1. Zona de Conservación con Usos Restringidos (B1)

Incluye zonas marinas con abundantes recursos naturales cuya explotación tiene potencialidad económica, por lo que se proponen medidas específicas que, aun siendo restrictivas para garantizar la conservación de dichos recursos, permiten el aprovechamiento de los mismos.

  • Comprende la zona incluida en el rectángulo de 15 kms de base y 6 kms de altura cuyo eje central sigue la dirección suroeste-noreste, uniendo la isla de Alborán y el centro geográfico de "Piedra Escuela", e incluyendo en su interior la zona de reserva. Abarca una superficie aproximada de 74 km2, excluida la isla y la zona de reserva.
  1. Zona de Conservación (B2)

Esta zona, al igual que la anterior, alberga recursos naturales de gran valor ambiental y comercial, por lo que se propone una potenciación de su aprovechamiento sostenible, a la vez que se permiten actividades que no son compatibles en las otras zonas.

  • Comprende la zona incluida en el polígono que envuelve las zonas anteriores, cuya superficie aproximada, excluidas éstas, es de 174 km2.

En general, este régimen de protección viene a reforzar las limitaciones a la pesca establecidas en la Orden del Ministerio de Agricultura y Pesca por la que se establece una reserva marina y una reserva de pesca en el entorno de la isla de Alborán, aunque a diferencia de ésta, además de la pesca se regulan los usos y aprovechamientos del conjunto de los recursos naturales existentes, tanto en el medio marino como en el terrestre, lo que significa un claro complemento al régimen ya establecido por la citada Orden. Por otro lado, desde el PORN se dan directrices para la gestión de los recursos naturales y de las distintas actividades que se pueden desarrollar en este espacio, incluidas las recreativas, científicas o de investigación, entre otras.

Por último, significar que este PORN, una vez elaborado, inicia un procedimiento de tramitación que implica, previa a su aprobación, un proceso de participación que pretende alcanzar el máximo grado de consenso entre todas las partes que se puedan ver implicadas. Este proceso incluye su discusión en los distintos órganos colegiados de carácter social que asesoran la labor de la Consejería de Medio Ambiente, así como un periodo de información pública, audiencia a los interesados y consulta a las instituciones, colectivos y asociaciones que tengan intereses en al zona.

Cuadro 1. Especies de flora presentes en la isla de Alborán

Familia

Especies

Aizoaceae

Aguazul, yerba vidirera (Mesembryanthemum nodiflorum)

Asteraceae (Compositae)

Manzanilla de Alborán (Anacyclus alboranensis, endémica de Alborán)

Asteraceae (Compositae)

Azuzón de Alborán (Senecio alboranicus, endémica de Alborán)

Borraginaceae

Hierba verruguera (Heliotropium sp.)

Brassicaceae

Jaramago de Alborán (Diplotaxis siettiana, endémica de Alborán)

Caryophyllaceae

Polycarpon tetraphyllum

Caryophyllaceae

Arenaria (Spergularia bocconii)

Chenopodiaceae

Almajo, barrilla pinchuda (Salsola kali)

Frankeniaceae

Frankenia corymbosa f. Alboranensis

Frankeniaceae

Albohol (Frankenia pulverulenta)

Malvaceae

Malva (Lavatera mauritanica)

Poaceae (Gramineae)

Triplachne nitens

Solanaceae

Cambrón (Lycium europaeum)

 

Cuadro 2. Relación de especies de algas e invertebrados incluidas en el Plan de Acción para el Mediterréneo (UNEP, 1996) que se encuentran en Alborán

Grupo

Especie

Objeto de protección

Su explotacióndebe ser regulada

Algas pardas

(Phaeophytas)

Cystoseira amentacea

X

Cystoseira spinosa

X

Cystoseira zossteroides

X

Algas calcáreas

Lithothamnium coralloides

 

X

Phymatholithon calcareum

 

X

Esponjas

(Porifera)

Aplysina spp.

X

 

Esponja candelabro (Axinella polypoides)

X

 

Geodia cydonium

X

 

Naranja de mar (Thethya spp)

X

 

Esponja de caballo (Hippospongia communis)

 

X

Esponja oreja de elefante (Spongia agaricina)

 

X

Esponja de baño (Spongia officinalis)

 

X

Corales

(Cnidaria)

Coral naranja (Astroides calycularis)

X

 

Coral rojo (Corallium rubrum)

 

X

Erizos y Estrellas de mar

(Echinodermata)

Estrella de mar púrpura (Ophidiaster ophidianus)

X

 

Erizo de púa larga (Centrostephanus longispinus)

X

 

Erizo de mar común (Paracentrotus lividus)

 

X

Moluscos

(Mollusca)

Concha tritón (Charonia lampas)

X

 

Concha tritón (Charonia tritonis)

X

 

Dátil de mar (Lithophaga lithophaga)

X

 

Porcelana (Luria lurida)

X

 

Lapa gigante (Patella ferruginea)

X

 

Barrena (Pholas dactylus)

X

 

Nacra escamosa (Pinna rudis)

X

 

Porcelana (Zonaria pyrum)

X

 

Crustaceos

(Crustacea)

Bogavante (Homarus gammarus)

 

X

Centollo (Maja squinado)

 

X

Langosta común (Palinurus elephas)

 

X

Cigarra de mar (Scyllarides latus)

 

X

Castañeta (Scyllarus arctus)

 

X

Pequeña cigarra (Scyllarus pygmaeus)

 

X

 

Cuadro 3. Relación de especies de peces incluidas en el Plan de Acción para el Mediterréneo (UNEP, 1996) que se encuentran en Alborán

Especie

Objeto de protección

Su explotacióndebe ser regulada

Caballito de mar (Hippocampus ramulosus)

X

Caballito de mar (Hippocampus hippocampus)

X

Pez luna (Mobula mobular)

X

 

Tiburón blanco o jaquetón (Carcharodon carcharis)

X

Angelote (Squatina squatina)

 

X

Atún rojo (Thunnus thynnus)

 

X

Cailón (Lamna nasus)

 

X

Corballo (Sciaena umbra)

 

X

Emperador, pez espada (Xipias gladius)

 

X

Marrajo (Isurus oxyrhinchus)

 

X

Mero (Epinephelus marginatus)

 

X

Raya bramante, raya blanca (Raja alba)

 

X

Tintorera (Prionace glauca)

 

X

Verrugato (Umbrina cirrosa)

 

X

Cuadro 4. Objetivos establecidos por el PORN

  1. Conservar la riqueza de hábitats marinos y terrestres que posee el espacio, garantizando el mantenimiento de las especies singulares que allí habitan.
  • Recuperar las especies faunísticas y florísticas que se encuentran en la actualidad amenazadas, preservando así la diversidad genética en las comunidades que existen en la zona.
  • Garantizar la conservación de los valores naturales de los fondos marinos frente a las actividades recreativas, deportivas (de navegación y de buceo) y educativas.
  • Asegurar el aprovechamiento sostenible de los recursos pesqueros y el mantenimiento de una actividad pesquera artesanal, tradicional y profesional, de forma que no ponga en peligro las especies, comunidades, ecosistemas y paisajes presentes.
  • Favorecer la recuperación biológica de los caladeros.
  • Evitar la generación de impactos ambientales por actividades o instalaciones que puedan llevarse a cabo en el ámbito del espacio.
  • Optimizar el conocimiento de los valores y recursos de la zona, sus déficits y potencialidades aportando así directrices de apoyo a la gestión ambiental del Espacio.

 

  

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