a población de águilas perdiceras de Andalucía, especie
considerada vulnerable a la extinción, se mantiene estable desde hace una
década. Esta es una de las conclusiones de un estudio científico realizado por
la Estación Biológica de Doñana y financiado por la Consejería de Medio
Ambiente en el que se estima existen en la comunidad entre 270 y 311 parejas, lo
que supone casi el 42% de los ejemplares censados en la Península y el 30% de
los de Europa. Esta situación del águila perdicera en Andalucía contrasta con
la que se produce en la mayoría de sus otros enclaves tradicionales, en la
cuenca mediterránea, donde esta ave rapaz se encuentra en regresión.
La estabilidad del éxito reproductor de las perdiceras
andaluzas, no reflejado en otras zonas de la Europa mediterránea, indica que la
media en Andalucía es muy superior a la media nacional, ya que el 96% de las
parejas sacan adelante al menos un pollo y el 50% logran que sean dos los que
prosperen, fecundidad no alcanzada en ningún otro lugar del continente.
El declive general registrado en los años noventa en las
poblaciones de águilas perdiceras motivó que la Unión Mundial para la
Naturaleza (UICN) catalogara a esta ave rapaz como una especie vulnerable a la
extinción.
Aunque en Andalucía, en muchos casos, se han modificado los
tendidos eléctricos que discurren por espacios de valor ecológico, las
colisiones y electrocución en este tipo de estructuras sigue constituyendo la
principal causa de mortalidad, sobre todo en otras zonas de la Península
Ibérica y en el caso de ejemplares jóvenes en dispersión. Otros factores que
explican la situación de esta rapaz son las muertes por disparos y el trasiego
de senderistas o montañeros, que causan molestias en los lugares donde
nidifican. Los parques eólicos instalados en zonas de cría también suponen
algunos problemas para la especie aunque, en Andalucía, se están analizando
distintos mecanismos de ordenación para incorporarlos al Plan Energético de la
comunidad autónoma.
Las medidas encaminadas a proteger la especie se están
aplicando de forma coordinada desde la pasada primavera en el seno del Comité
Nacional de Flora y Fauna, a través de un grupo de trabajo específico dedicado
al águila perdicera. Esta colaboración entre las distintas comunidades
autónomas y la administración central permitirá redactar una estrategia
nacional que sirva de referencia a todos los organismos implicados en su
conservación.
El águila perdicera es una rapaz exclusiva de la cuenca
mediterránea. Acostumbra a instalarse en áreas de matorral con arbolado
disperso y relieve accidentado, anidando en cortados rocosos y acantilados. Sus
efectivos están concentrados sobre todo en diversos puntos de la Península
Ibérica y el sur de Francia, siendo su presencia más escasa en el resto de los
países mediterráneos.
|
Anillamiento
de flamencos en Fuente de Piedras
Un total de 1.000 pollos de flamenco rosa (Phoenicopterus
ruber roseus) fueron anillados el pasado 21 de julio en la Reserva Natural
de la Laguna de Fuente de Piedra (Málaga), proceso en el que participaron
más de 350 expertos y organizado por la Consejería de Medio Ambiente con
la colaboración de la Estación Biológica de Doñana y la Estación
Biológica de la Tour du Valar de la Camarga francesa. La buena situación
hídrica de la laguna ha permitido este año la presencia de 15.000
parejas de flamencos, de los que han nacido 12.000 pollos. Con la
actividad del anillamiento de los pollos se dio además por concluido el
campo de voluntariado ambiental, en el que durante dos semanas han
participado un total de 20 jóvenes en distintas actividades de la Reserva
Natural y en el propio anillamiento de flamencos.
El flamenco común tiene la distribución más extensa de
todas las especies y subespecies de flamencos. Su área de dispersión se
extiende por Africa, Asia y la parte meridional de Europa, si bien esta
distribución no es continua sino que depende de la disponibilidad de
medios favorables para la especie. Los flamencos que visitan los humedales
andaluces en alguna fase de su ciclo biológico pertenecen a la población
del Mediterráneo occidental (80.000 aves) y Africa noroccidental (40.000
aves). Como resultado de los anillamientos realizados en Fuente de Piedra
se ha podido comprobar que las aves nacidas en esta colonia se dispersan
posteriormente por el área ocupada por estas poblaciones. Los humedales
temporales como este son los que determinan cada año que se reproduzcan o
no un mayor número de parejas en el Mediterráneo occidental.
|
Ingresos
en centros de recuperación de especies amenazadas
Un total de 3.717 animales fueron tratados el pasado año
en los Centros de Rehabilitación de Especies Amenazadas (CREA) de la
Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía. De éstos, 1.519
consiguieron recuperarse y fueron devueltos al medio natural, y 439 se
encuentran en fase de recuperación. El resto corresponde a ejemplares
muertos e irrecuperables. La mayoría de los animales ingresados fueron
aves, aunque también se atendieron mamíferos, reptiles y anfibios.
|
La primera causa en origen de los ingresos en los Centros
de Rehabilitación fue por expolio de nidos, con 376 casos. Le siguen por
traumatismo (329), disparos con armas de fuego (222) e intoxicación
(188). Otras causas destacables fueron provocadas por choques contra
alambradas e instalaciones eléctricas, desnutrición y atropellos.
Respecto al tipo de entregas, la mayor parte de éstas fueron realizadas
por particulares, con 1.133; fuerzas de orden público, 620; y agentes de
medio ambiente, con 463. El resto corresponde a diversos organismos y
entidades públicas, así como asociaciones ecologistas y cazadores.
En la actualidad, la Consejería de Medio Ambiente tiene
en funcionamiento varios Centros de Recuperación de Especies Amenazadas
cuya dedicación abarca desde la rehabilitación de animales enfermos o
heridos hasta la cría en cautividad. En última instancia, el objetivo
fundamental de estos centros se dirige a la reintroducción de los
animales en el medio natural.
|