Informe Anual, Medio Ambiente en Andalucía

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Monumentos naturales, espacios protegidos para la geodiversidad

 

Monumento Natural Peña de Castril (Granada)

Monumento Natural Peña de Castril (Granada)

La irrupción del Decreto 225/1999, de regulación y desarrollo de la figura de Monumento Natural, junto con la aplicación de las leyes de Patrimonio Histórico de Andalucía y del Inventario de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía, ha venido a reforzar la protección y puesta en valor de las localidades andaluzas con marcado interés geoarqueológico.

 

La figura del Monumento Natural surge en los primeros balbuceos del conservacionismo español. Su configuración jurídica actual arranca de las primeras figuras de protección declaradas entre 1916 y 1927: Parque Nacional, Sitio de Interés Nacional y Monumento Natural de Interés Nacional. Se trataba de proteger lo que en 1920 la Real Sociedad Española de Historia Natural, a través del insigne Eduardo Hernández Pacheco, denominó pequeños accidentes del suelo patrio y bellezas naturales de diversa índole... ciertas cascadas y peñones.... árboles milenarios o de importancia histórica, bosquecillos de interés excepcional, grutas notables por su belleza, rocas y cavernas con pinturas prehistóricas, grupos de animales interesantes en vías de extinción de la fauna peninsular.

 

Estos sutiles criterios (como lo pintoresco, excepcional o frágil) escapaban en buena medida de la grandiosidad geográfica del paisaje, para lo que se seguiría aplicando la figura de Parque Nacional. Sitios y monumentos, por el contrario, valoraban lo reducido, en lo que la geo ocupaba un lugar predominante. Fue precisamente Hernández Pacheco quien, en 1929, influyó decisivamente en la declaración de los dos primeros espacios naturales en Andalucía: los Sitios del Picacho de la Virgen de la Sierra de Cabra y el Torcal de Antequera.

 

Acantilado del Asperillo (Huelva)

Acantilado del Asperillo (Huelva)

Tras la Ley 2/1989 se puso de manifiesto la necesidad de incorporar a la RENPA determinados hitos geográficos, geológicos y geomorfológicos no insertos en reservas, parques o parajes. Esta aspiración culminó con el Decreto 225/1999, de regulación y desarrollo de la figura de Monumento Natural. Hasta la fecha, la Comunidad de Andalucía tiene declarados bajo esta figura de protección numerosos hitos de carácter geológico: Isla de Terreros e Isla Negra en Almería; Tómbolo de Trafalgar y Duna de Bolonia en Cádiz; Falla de Nigüelas y los Peñones de San Cristóbal en Granada; Acantilado del Asperillo en Huelva; Icnitas de Santiesteban del Puerto, el Piélago y Los Órganos en Jaén; el Cañón de las Buitreras, las Dunas de Artola, la Falla de la Sierra del Camorro y el Tornillo del Torcal en Málaga; las Cascadas del Huesna y los Tajos de Mogarejo en la provincia de Sevilla y la Cueva de los Murciélagos en Córdoba Otros monumentos naturales de carácter geológico poseen además una clara connotación ecocultural. Es el caso de la Peña de Castril y Cueva de las Ventanas en Granada.

 

Se trata de una fórmula que se ha revelado idónea para la protección ambiental de los georrecursos andaluces, tal y como se recoge entre las propuestas de actuación previstas en la Estrategia Andaluza para la Conservación de la Geodiversidad, que además propone la incorporación progresiva a esta figura de protección de los georrecursos andaluces excluidos de la RENPA.

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