Informe Anual, Medio Ambiente en Andalucía

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La gestión del patrimonio geológico andaluz

La protección del patrimonio geológico andaluz ha sido y es objeto de consideración tanto a través de la vía cultural como –especialmente- de las administraciones con competencia ambiental. La legislación urbanística y de ordenación del territorio han proporcionado asimismo un papel fundamental en la protección de los georrecursos andaluces.

 

Los Planes de Ordenación del Territorio de ámbito subregional contemplados en la Ley 1/1994, de Ordenación del Territorio de la Comunidad Autónoma de Andalucía y otras normas posteriores (Ley 7/2002, de Ordenación Urbanística de Andalucía, Plan de Ordenación del Territorio de Andalucía); junto con otros instrumentos de planificación de carácter urbanístico supramunicipal (Planes Especiales de Protección del Medio Físico) se han erigido también como herramientas jurídicas esenciales para afianzar los objetivos de protección y conservación de la geodiversidad andaluza.

 

La Estrategia Andaluza para la Conservación de la Geodiversidad establece como propuesta de actuación la incorporación de los elementos del Inventario de Georrecursos Culturales de Andalucía (ver más adelante) en el Catalogo de elementos singulares para su protección de los planeamientos urbanísticos de carácter municipal; así como la inclusión de aquellos en los planeamientos urbanísticos o territoriales y en las correspondientes normas para su protección. En el Inventario se pone de manifiesto que de las localidades excluidas del ámbito de la RENPA y no declaradas Bien de Interés Cultural (BICs), tan sólo el 24% se sitúan en suelos no urbanizables especialmente protegidos.

 

Las competencias en materia de gestión y administración minera, de tanta importancia y tradición en Andalucía, quedan repartidas entre la Dirección General de Minas, adscrita orgánicamente al Ministerio de Fomento; y la Dirección General de Industria, Energía y Minas, dependiente de la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa de la Junta de Andalucía.

La vía cultural

La Ley 1/1991, de Patrimonio Histórico de Andalucía, en clara sintonía con la Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Histórico Español, contempla la protección del patrimonio geológico en forma de vestigios y lugares paleontológicos de carácter arqueológico. Esta norma hace referencia al patrimonio geológico y paleontológico en el artículo 2.1 del Título I, en los Principios Generales:

 

El Patrimonio Histórico Andaluz se compone de todos los bienes de la cultura, en cualquiera de sus manifestaciones, en cuanto se encuentran en Andalucía y revelan un interés artístico, histórico, paleontológico, arqueológico, etnológico, documental, bibliográfico, científico o técnico para la Comunidad Autónoma.

 

En el Título VI desarrolla los mecanismos de protección de determinados elementos de carácter geoarqueológico, esencialmente yacimientos paleontológicos y cavidades con manifestaciones culturales. De acuerdo con el Inventario de Georrecursos Culturales de Andalucía, tan sólo el 2 % de los georrecursos culturales andaluces está declarado o incoado como Bien de Interés Cultural, poniendo de manifiesto la escasa relevancia de la vía cultural para la protección y gestión de la gea andaluza. Entre los elementos declarados BICs se encuentran el Yacimiento Paleontólogico de Interés Arqueológico de Orce (Granada) y la Cueva de la Pileta de Benaoján (Málaga).

La vía ambiental

Sierras Subbéticas

Sierras Subbéticas

La normativa autonómica que desarrolla la Ley de Conservación de Espacios Naturales y de la Fauna y Flora Silvestre ha proporcionado un amplio soporte jurídico para la conservación de la geodiversidad andaluza. La Ley 2/1989, de 18 de julio, por la que se aprueba el Inventario de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía da cobertura legal a más del 19 % del territorio de la Comunidad Autónoma, con 150 espacios naturales bajo la tutela de alguna figura de protección. Para ello, tomando como punto de partida las figuras recogidas en la legislación nacional (Parque Nacional, Parque Natural, Reserva Natural, Paisaje Protegido y Monumento Natural), ha incorporado otros regímenes de protección: Paraje Natural, Reserva Natural Concertada y Parque Periurbano.

 

Entre los valores considerados para la inclusión dentro del inventario de un territorio determinado se encuentran los geológicos, junto a los biológicos, paisajísticos, culturales o etnográficos. Éstos fueron las principales razones para la primigenia protección de espacios como el Torcal de Antequera, las sierras Subbéticas de Córdoba o el Karst en Yesos de Sorbas.

 

La gestión del patrimonio geológico de Andalucía, cuando éste se localiza dentro de la Red de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía (RENPA), recae exclusivamente en la Consejería de Medio Ambiente, y se articula en torno a los siguientes criterios:

 

  • Áreas territoriales extensas: Parque y paraje natural. Implica un régimen de protección de la totalidad del territorio declarado ante posibles agresiones o impactos de origen humano. En los procesos de levantamiento de información previos a la redacción de los planes de ordenación de los recursos naturales (PORN) y planes rectores de uso y gestión (PRUG) se inventariaron y catalogaron los recursos culturales y ambientales de los diferentes espacios, entre los que se encontraban los geológicos.
  • Enclaves o elementos de carácter puntual: Monumento natural. En 1999 se aprobó el Decreto 225, de 9 de noviembre, de Regulación y Desarrollo de la Figura de Monumento Natural en Andalucía. En el mismo se establece una clasificación tipológica, definiéndose la figura de Monumento Natural de Carácter Geológico como aquel elemento o espacio cuya singularidad, valoración social, reconocimiento o interés predominante provenga de elementos o características ligados a la gea, como yacimiento paleontológico, simas y otras cavidades, formaciones geológicas o hitos geomorfológicos.

Estrategia Andaluza para la Conservación de la Geodiversidad

La Estrategia Andaluza para la Conservación de la Geodiversidad es fruto del Acuerdo Específico entre la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía y la Universidad de Granada para la Elaboración de las Bases de la Estrategia de Geodiversidad de Andalucía, firmado en 2001. Esta iniciativa nace con la aspiración general de integrar y consolidar definitivamente la conservación y puesta en valor de los georrecursos andaluces en las políticas de conservación y gestión del medio natural.

 

Con ella se quiere poner en marcha actuaciones que compaginen su conservación con el desarrollo turístico de las comarcas donde se encuentran. Se trata de una iniciativa pionera en el contexto europeo, dado que el Reino Unido es el único país de nuestro entorno que cuenta con un instrumento de gestión similar.

 

Sus objetivos específicos son:

 

  • Establecer el marco conceptual necesario para definir el objeto, ámbito, alcance y criterios para la conservación y puesta en valor de la geodiversidad en Andalucía.
  • Analizar y evaluar, con carácter general, las características y estado del patrimonio geológico andaluz, desde el punto de vista ambiental, normativo, administrativo y socioeconómico.
  • Valorar la geodiversidad andaluza y su papel potencial como recurso medioambiental, científico, educativo, cultural y económico en el ámbito de la Comunidad Autónoma Andaluza y muy especialmente dentro del actual Inventario de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía.
  • Establecer criterios y directrices que referencien las actuaciones a desarrollar para la conservación de los georrecursos.
  • Proponer actuaciones e iniciativas a desarrollar en los diferentes ámbitos (legislativo, conservación de la naturaleza, difusión, inventarios, etc.) para la conservación de los georrecursos.
  • Proponer una metodología para el inventario, valoración y diagnóstico del patrimonio de georrecursos de Andalucía.

 

Propuesta de Estrategia Andaluza


 

Las propuestas de la Estrategia se articulan en torno a cuatro grandes líneas de actuación: inventariación de los georrecursos de Andalucía (que en 2004 se ha traducido en el Inventario de Georrecursos Culturales de Andalucía); la creación de un marco legal y administrativo de protección y participación pública (que se pretende abordar desde dos vías: la aprobación de una nueva reglamentación que dote de carácter legal al Inventario de Georrecursos y la utilización del conjunto de textos legales, disposiciones e instrumentos administrativos existentes); la implementación de programas interpretativos, turísticos, educativos y científicos; y el impulso a actuaciones de coordinación con iniciativas transnacionales (fundamentalmente la participación en los programas Geosites y Geoparks).

 

Otras proposiciones destacadas son la creación de la Comisión Andaluza de Patrimonio Geológico, como órgano científico de asesoramiento; y del Comité Andaluz de Patrimonio Geológico, para la coordinación administrativa.

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