La décimo séptima edición del Informe anual de medio ambiente de Andalucía coincide con el inicio de la séptima legislatura. Estamos en un momento de especial importancia para nuestra Comunidad. Por primera vez en la historia reciente Andalucía cuenta con un nivel de infraestructuras equiparable, en buena medida, a las sociedades avanzadas de nuestro entorno, contamos con el mejor capital humano y el tejido productivo avanza, de manera notoria, hacia un modelo más sólido, abierto y modernizado. El objetivo a corto y medio plazo es cambiar el patrón de crecimiento de la economía andaluza de forma que el capital tecnológico y el aumento de la productividad, apoyados en el uso de nuevas tecnologías, constituyan los ejes fundamentales de dicho crecimiento.
Este proceso de modernización de Andalucía se haya estrechamente vinculado a la estrategia de integración del medio ambiente en todas las políticas. Integración que se articula alrededor del principio de sostenibilidad ambiental y opera como fuente de oportunidades para la modernización de Andalucía.
Son muchos los compromisos medioambientales asumidos para esta legislatura, cuyos antecedentes van quedando reflejados, año tras año, en este Informe. Así, temas como la contaminación y la calidad del aire, el compromiso de la Junta de Andalucía a contribuir al cumplimiento del Protocolo de Kioto y de la legislación que regula las autorizaciones ambientales integradas de las empresas industriales, quedan recogidos en diferentes apartados del Informe. Igualmente, aspectos como los relacionados con el consumo energético y la creciente importancia del uso de las energías renovables, expresados en este Informe, enlazan adecuadamente con los objetivos planteados en esta legislatura de poner en marcha una Agencia andaluza de la energía y lograr que el 15% de la energía consumida en 2010 proceda de fuentes renovables y no contaminantes.
Asimismo, la aprobación en 2003 del Plan de gestión de residuos peligrosos y del Decreto regulador de la gestión de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, reflejan el interés del Gobierno por mantener el esfuerzo en dotar de normas y equipamientos adecuados para la gestión de los residuos a Andalucía.
Por otra parte, en materia de aguas, tras un año como 2003 en que existían 427 depuradoras en funcionamiento y 82 en construcción, se abren nuevas perspectivas como consecuencia de la transferencia a la Consejería de Medio Ambiente de las competencias de gestión de las aguas continentales que posibilitarán dar un paso sustancial hacia la gestión del ciclo integral del agua.
Fuensanta Coves Botella
Consejera de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía
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