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En la oficina

Buenas prácticas genéricas en las oficinas

Buenas prácticas genéricas en las oficinas

En las Oficinas o locales donde lleves a cabo tu actividad, puedes aplicar sencillos consejos o buenas prácticas que te permitirán ahorrar energía, agua y gestionar eficientemente los recursos y residuos.

Difúndelas entre tus trabajadores para lograr un compromiso común en la lucha contra el cambio climático.

Ahorro de energía - informática
La gestión de equipos informáticos puede ser un punto estratégico a la hora de disminuir el consumo energético. No sólo en su utilización, sino también a la hora de comprar nuevos equipos. No siempre las opciones más baratas resultan las más rentables a largo plazo. Adquiere con cuidado tus nuevos componentes y gestiona eficientemente los que ya tienes.
  • Realiza un buen mantenimiento preventivo de los equipos para garantizar su adecuado funcionamiento y la reducción de los consumibles (tinta, tóner, papel, etc.). En cuanto se detecte alguna anomalía en el funcionamiento, trata de solucionarla rápidamente.

  • Promueve la desconexión de las impresoras locales cuando no se estén usando y, a su vez, incentiva el uso del modo de ahorro de la impresora central, de esta forma disminuirás el consumo de tóners de tu empresa.

  • Recomienda ajustar el sistema de ahorro energético de los ordenadores. Puede variar según el sistema operativo, pero a grandes rasgos, se puede configurar el periodo de tiempo que trascurre para pasar automáticamente al modo de hibernación o suspensión, el apagado del ordenador, y el del monitor. Respecto al monitor, se debe ajustar el salvapantallas para que se active a los 10 minutos de inactividad, siendo el negro sin imágenes el único que ahorra energía. La mayoría de los ordenadores utilizan el doble de energía habitual para activarlo. Un monitor gasta un 70% del consumo energético total del equipo, usando de media 60W cuando está encendido, 6,5W en modo de espera y 1W apagado.

  • Incentiva el apagado de los monitores cuando no sean utilizados, para períodos cortos de tiempo, de esta forma se ahorrará energía y al volver a encenderla no habrá que esperar a que se reinicie el equipo. Para períodos más prologados (más de media hora), debe apagarse completamente el ordenador o ponerlo en modo suspensión. Puedes colocar etiquetas en los equipos para que sean desconectados totalmente tras la jornada laboral, fines de semana y vacaciones. Recuerda que los modos de funcionamiento de ahorro de energía de los ordenadores, o el modo stand-by de la pantalla, permiten disminuir el consumo respecto a los modos normales de funcionamiento, pero no implican un consumo cero. Como labor de concienciación, puede incluirse en estas tarjetas el consumo, añadiendo las emisiones equivalentes de CO2, en su modo de funcionamiento normal y en modo Stand by, que deberían estar incluidas en las especificaciones técnicas del equipo. Por ejemplo, el monitor consume en Stand-by 138 W/h, lo que conlleva una emisión de 22,9 kg de CO2 equivalente al año.

  • Si vas a adquirir nuevas pantallas planas para los ordenadores, elige preferentemente el tipo LCD en lugar de TFT, aunque ésta última sea la opción más extendida. Las pantalla plana de tipo LCD es la más eficiente al consumir una media de entre 50 y 70% menos energía en modo encendido que el monitor convencional (CRT). Esto puede suponer un ahorro de hasta 20 euros anuales y de hasta 100 euros a lo largo de la vida útil del monitor (dependiendo de la tasa de factura eléctrica).

  • Recomienda activar el modo de impresión económica o ecológica en las impresoras para reducir el consumo de tinta y tóner.

  • Cuando adquieras nuevos equipos asegúrate de que posean certificado "Energy Start", pues son más eficientes energéticamente y por tanto consumen menos. En cualquier caso ten en cuenta que los portátiles, aunque un poco más caros, son más cómodos y eficientes que los de sobremesa. Un ordenador calificado con la etiqueta "Energy Star" es responsable de hasta un 70 por ciento menos de emisiones de CO2, derivadas del consumo eléctrico, en comparación con uno convencional que no cuente con un sistema de ahorro de energía.

    Cuando adquieras una nueva impresora, compra una con certificado "Energy Star" que son un 25% más eficientes energéticamente que las convencionales y cuestan aproximadamente lo mismo. También puedes preguntar por el consumo en tinta o tóner y su compatibilidad con recambios recargables. Y, por supuesto, comprueba que permita la impresión a dos caras.

  • Proporciona ladrones con interruptores para conectar varios equipos y periféricos (monitor, CPU, impresora, etc.). De esta forma con un simple gesto, se apagarán todos al terminar la jornada laboral y se ahorrará energía.