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Escenarios en España

Escenarios en España

Escenarios en España

En España, el Cambio Climático ya ha dejado ver sus efectos. Los análisis sobre las tendencias de las temperaturas permiten confirmar, entre otros aspectos, que se ha producido un aumento de la temperatura media anual desde mediados de los años 70 hasta la actualidad.

Los expertos y la comunidad científica alertan de que sus consecuencias pueden ser aún más graves si no se pone freno al actual modelo de crecimiento.

Por su situación geográfica y su particular orografía resulta complicado realizar una proyección de los escenarios futuros en España de un modo general, ya que el Cambio Climático dejará ver sus efectos de manera diferente dependiendo de la zona que se estudie. Sirva como ejemplo que en nuestro país las precipitaciones anuales oscilan entre los 150 y los 2.500 mm.

Así, para proyectar los escenarios futuros se ha establecido dos posibles supuestos: A2 y B2. El primero corresponde a una situación con una evolución de los gases de efecto invernadero más elevado que el segundo caso. En el escenario A2, la cantidad de CO2 en el año 2100 rondaría los 850 partes por millón (ppm), mientras que en el B2 se situaría en unos 760 ppm, el doble que la concentración actual.

De esta forma, y teniendo en cuenta una serie de modelos globales de clima se proyectan los siguientes supuestos para las próximas décadas en España:

  • Un aumento medio de la temperatura de 1,2 grados cada 30 años en invierno y de 2 grados en verano para el escenario A2.
  • Reducción notable de las precipitaciones totales anuales, situación que será muy acusada sobre todo en primavera.
  • En el período comprendido entre los años 2070-2100, el escenario A2 prevé un incremento de la temperatura en el interior peninsular que oscilará entre 5 y 7 grados en verano y 3 y 4 grados en invierno. En el escenario B2 el aumento es similar pero en torno a un grado menos intenso.
  • Mayor frecuencia de días con temperaturas máximas extremas, especialmente en verano (en concreto en las zonas del interior) y una disminución de las temperaturas mínimas extremas.

En relación con las precipitaciones, los cambios y variaciones de la cantidad de lluvia tienden a ser más significativos en el escenario A2. Las proyecciones vaticinan para ambos casos un aumento de las precipitaciones en el oeste de la Península en invierno y en el noroeste en otoño, aunque menos intensas en el escenario B2.