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En el transporte

Buenas prácticas en el transporte

Buenas prácticas en el transporte

En España, el sector del transporte es el mayor consumidor de energía final (en torno al 40% total), y el mayor emisor de CO2 (por encima del 30% de las emisiones totales). Además, la práctica totalidad de esta energía proviene de combustibles derivados del petróleo. Las administraciones tienen el deber de promover el uso de combustibles y vehículos alternativos, así como el ahorro y la eficiencia energética en el sector. Sin embargo, los ciudadanos tenemos la responsabilidad de añadir los criterios de eficiencia energética y sostenibilidad a la elección de los modos de transporte y al uso que hacemos de los mismos.

 

Por ello, utiliza menos el coche o la moto en tu ciudad sustituyéndolos por la bicicleta, el tren, el metro, el autobús o el tranvía y cuando ello no sea posible, aprende a conducir eficientemente y a realizar un mantenimiento periódico del vehículo. Ahorrarás mucho combustible. Aunque los coches actuales son mucho más eficientes que los de hace 20 años, sus ventajas quedan anuladas por la tendencia a comprar coches de mayor tamaño y potencia y recorrer cada vez mayores distancias.

Transporte público y privado
  • Usa el transporte público para los desplazamientos por ciudad. Un autobús transporta tanta gente como 10 coches completamente llenos, pero ocupa tres veces menos espacio en la carretera y emite la tercera parte de CO2 por kilómetro y pasajero. Con un litro de carburante, un coche puede recorrer 18,6 km por pasajero, mientras que el autobús llega a los 39,5 km. Un tren transporta muchas más personas, y también emite la tercera parte de CO2. ¿Sabías que recorrer 1.000 km al año en tren en lugar de ir sólo en coche supone ahorrar unos 110 kg de CO2 al año?.

    Además del CO2, los transportes públicos emiten un 40% menos de óxido de nitrógeno y un 95% menos de monóxido de carbono por viajero transportado.

  • La mitad de los desplazamientos urbanos en coche suelen ser para recorrer menos de 3 km, y en la mayoría de los casos se podrían hacer perfectamente a pie o en bicicleta llegando a limitar la emisión de hasta 240 kg de CO2 al año. Ten en cuenta que un coche genera alrededor de un 40 % más gases de efecto invernadero por kilómetro cuando el motor está frío y que por término medio, se liberan más de 2,5 kg de CO2 por cada litro de combustible consumido. Ahorrarás energía, dinero, no contaminas y es más saludable.

  • En muchos casos, es más rápido realizar los desplazamientos por ciudad en bicicleta que en coche, dado que al tiempo del recorrido, tienes que añadir el tiempo que dedicas a buscar aparcamiento, sin contar con imprevistos en la densidad del tráfico. Cada año las ciudades disponen de más km. de carril bici, apeaderos y los conductores están más concienciados de esta nueva forma de desplazamiento.

  • Para trayectos largos elije el tren. Una persona que viaja sola en coche produce 3 veces más emisiones de CO2 por kilómetro que si viaja en tren. Recorrer 1.000 km al año en tren en lugar de ir solo en coche supone ahorrar unos 110 kg de CO2 al año.

  • Infórmate de los transportes públicos que podrías emplear en tus trayectos diarios y pruébalos. Una buena conexión autobús-tren, por ejemplo, te permitiría viajar con comodidad y dejar el coche en casa. Haz cuentas, por muy eficiente que sea tu coche, el transporte público, por lo general, siempre será más barato.

  • Más del 75% de los desplazamientos urbanos se realizan en vehículos privados con un solo ocupante. Saca el mayor partido posible a tu coche, coordínándote con algún compañero que viva cerca de ti para compartir coche. De esta forma, además de reducir las emisiones de C02, ahorrarás mucho dinero al dividir gastos y contribuirás a mejorar la circulación de tu ciudad. Existen en internet numerosos portales para coordinar a las personas interesadas.

  • Busca alternativas al avión. Volar es la fuente de emisiones de CO2 que más está aumentando en el mundo. Si viajas en avión, acuérdate de 'compensar' tus emisiones de carbono, ya que por pasajero y kilómetro la tasa de emisión de gas de efecto invernadero puede llegar a ser hasta 10 veces superior a la del tren o el autobús. Hay organizaciones que calculan las emisiones que has causado e invierten dinero en energías renovables.