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De compras

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Los electrodomésticos, la cocina, la iluminación, el aire acondicionado y el coche son, entre otros muchos, equipamientos y bienes de consumo comunes a todos. Desde nuestro papel de consumidores podemos ejercer una gran influencia, pues la decisión de compra de todos y cada uno de ellos depende, exclusivamente, de nosotros.

Por este motivo, es muy importante que no sólo nos fijemos en el precio sino que también tengamos en cuenta por ejemplo que un electrodoméstico, a lo largo de su vida útil, puede producir un gasto en la factura eléctrica varias veces superior a su precio de adquisición. O que la elección de un determinado modelo y motor de coche determinará nuestro gasto en combustible durante muchos años. Por ello es fundamental tener en cuenta este y otros factores que nos permitan reducir nuestro consumo energético y amortizar su posible mayor coste inicial.

Con los consejos de esta sección y la ayuda de la etiqueta energética, los consumidores tenemos información suficiente para poder tomar decisiones acertadas que tendrán una gran repercusión positiva tanto en nuestro consumo energético como en el medio ambiente.

De Etiquetas
  • La etiqueta no sólo habla del precio... El mejor precio no es el único elemento que se debe considerar. Lee atentamente las etiquetas o la información que te proporciona el fabricante. El consumo energético, la reciclabilidad de sus componentes, la garantía de producción ecológica o la no toxicidad de sus componentes, están en muchos casos señalados en las etiquetas.

    Observa bien la etiqueta al dorso del producto para conocer sus indicaciones sobre si el material es reciclado y si a su vez el envase es reciclable.

  • Busca la flor… La ecoetiqueta es un programa voluntario de la Unión Europea creado en 1992 destinado a fomentar la producción y comercialización de productos ecológicos. Los productos que ostentan esta etiqueta certifican un comportamiento mediambiental respetuoso en su ciclo de vida, porque en su producción se han limitado las emisiones de gases contaminantes, la contaminación del suelo y agua, no hay presencia de sustancias que agotan la capa de ozono, consumen menos energía durante su uso o pueden reciclarse fácilmente. La ecoetiqueta se ha concedido a varios centenares de productos y servicios respetuosos con el medio ambiente pertenecientes a 25 grupos, como bombillas, detergentes, ordenadores y diferentes electrodomésticos. Para más información sobre dónde encontrar la "ecoflor", visita http://ec.europa.eu/environment/ecolabel/index_en.htm o http://www.eco-label.com/spanish/

  • Presta atención a la etiqueta de eficiencia energética de los electromésticos. Recuerda que el vendedor tiene obligación de mostrar en los electrodomésticos, de manera bien visible, la etiqueta energética correspondiente que compara su eficiencia respecto a la de otros modelos y/o marcas. Los electrodomésticos de clase A son los más eficientes y los de clase G, los menos eficientes. Los de clase A pueden ahorrarnos a lo largo de su vida útil más de 600 euros en consumo eléctrico. Por ejemplo, una lavadora Clase A puede consumir hasta un 40% menos de energía que una de Clase D, lo que supone un ahorro de más de 200 euros de energía, y evitar las emisiones de más de media tonelada de CO2 y el ahorro de más de 35.000 litros de agua.

  • El consumo de carburante y las emisiones de CO2 debe estar siempre reflejado en todo el material gráfico que se utilice para la comercialización, promoción y publicidad de los vehículos. Cuando vayas a adquirir un coche fíjate en esta etiqueta de clasificación energética, porque para las mismas prestaciones, te resultará más interesante, tanto económica como ecológicamente, comprar un coche de categoría A o B. El Real Decreto 837/2002 establece esta obligatoriedad para todos los turismos nuevos que se pongan a la venta o se ofrezcan en arrendamiento financiero en España.

  • Si compras muebles de jardín u otros productos de madera, comprueba que la madera proceda de una fuente de gestión forestal sostenible. Los productos que llevan la etiqueta FSC o PEFC (www.fsc.org y www.pefc.org) cumplen estos requisitos. Las prácticas forestales insostenibles contribuyen a la deforestación, que es la responsable de aproximadamente el 20% de las emisiones de CO2 en todo el mundo. De estas prácticas la más habitual es la quema de los bosques, que causa emisiones de CO2 y elimina la capacidad de los mismos para absorberlo.

  • Busca los productos de alimentación etiquetados con el sello de agricultura ecológica. Garantizan su producción en condiciones de respeto al medio ambiente: utilización óptima de los recursos naturales (agua y energía), sin empleo de productos químicos de síntesis (pesticidas, herbicidas o fertilizantes) y mejorando la fertilidad de los suelos.