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Inicio > Boletín de Gestión del Medio Natural y Espacios Protegidos. Septiembre 2017. Nº 3 > Caza y Pesca

El nuevo Reglamento de Ordenación de la Caza en Andalucía

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El pasado 4 de Agosto se publicó en el BOJA el Decreto 126/2017, que había aprobado el consejo de Gobierno el 25 de julio y por el que se aprueba el Reglamento de Ordenación de la Caza en Andalucía.


El porceso de elaboración ha sido largo, de más de tres años, con amplia participación en su confección y resultado final sobre todo de los sectores más implicados, Federación Andaluza de Caza, Asociaciones y Sociedades de Cazadores, productores de caza, propietarios de terrenos cinegéticos, colectivos y sindicatos agrarios, ganaderos y rurales, así como de colectivos y asociaciones de la sociedad civil y conservacionistas, con una alta implicación de la sociedad en su conjunto en el proceso de información publica y audiencia a interesados.


Viene a consolidar como objetivos fundamentales; la planificación cinegética, la simplificación y agilización administrativa, la profesionalización del sector y el fomento de las especies cinegéticas autóctonas y su calidad.


También viene a dar respuesta a las nuevas necesidades y demandas de las organizaciones y colectivos del sector y a los retos que tenemos planteados en el medio natural como son recuperar el regenerado natural de los bosques o compatibilizar ganadería extensiva y caza evitando al máximo los posibles problemas de sanidad animal y transferencia de enfermedades que vienen determinados por las densidades y los contactos entre las especies.


Otro de los aspectos que hacían necesaria la revisión del reglamento fue atender a los cambios acaecidos en la actividad cinegética a lo largo de la última década en Andalucía, influido por cambios en los usos tradicionales del medio rural y sus consecuencias en las poblaciones cinegéticas (incremento de poblaciones de algunas especies de caza mayor así como una reducción de las de caza menor sedentarias y migradoras (perdiz roja, conejo, codorniz, tórtolas, zorzales,...)

La agilización de acceso y ejercicio de la actividad, actualización y adaptación a la normativa vigente en las relaciones entre la administración y los administrados, la simplificación y agilización de trámites administrativos e incremento de la transparencia, reduciendo la intervención de la CMAOT a través de mecanismos como la declaración responsable o la comunicación previa, viene a atender la adaptación de la ordenación de la caza a la normativa vigente en asuntos como los procedimientos administrativos ( Ley 39/2015), y a desarrollar la administración electrónica en las relaciones con el administrado que esta impulsa.


También pretende mejorar la gestión de la caza frente a nuevos retos y obligaciones como son la sobrepoblación de determinadas especies, la recuperación del regenerado natural en los montes, la cooperación en la mejora y el mantenimiento de la sanidad animal (PATUBES,…)


Y a favorecer la compatibilización del aprovechamiento cinegético con los nuevos y crecientes usos y aprovechamientos del medio natural desarrollados por los ciudadanos (senderismo, rutas en bicicleta, pruebas deportivas,... ).
 
En el nuevo reglamento se ha profundizado en la regulación la práctica de la cetrería. Se da así respuesta a las necesidades de una modalidad o arte, considerado patrimonio inmaterial de la humanidad, que con la normativa anterior tenía muy limitado y dificultado el desarrollo de su actividad.

Por último la seguridad de las personas, es uno de los aspectos que mayor número de cambios sufre, de tal forma que se ha pretendido mejorar la seguridad durante el ejercicio de la caza de todos los participantes.

En relación a la protección a la fauna cinegética, se incluyen aspectos novedosos como la  prohibición del uso de munición de plomo en zonas húmedas y las sueltas y repoblaciones solo con ejemplares de granjas certificadas, entre otras medidas.

Este nuevo reglamento es una apuesta de la Junta de Andalucía por el desarrollo de una actividad, que se configura como un indudable motor de desarrollo del medio rural, en el marco de una práctica sostenible y compatible con la conservación del medio natural, respetuosa con las especies y los hábitats y con los nuevos y crecientes usos y aprovechamientos del medio natural desarrollados por los ciudadanos.

Igualmente, esta nueva ordenación de la caza, como lo ha sido desde la promulgación de la Ley 8/2003, de 28 de octubre, de la flora y fauna silvestres, pretende seguir siendo pionera y referente en la ordenación de la caza desde la perspectiva de que la actividad cinegética implica un uso correcto y ponderado de los recursos naturales para constituir un auténtico desarrollo sostenible.



Algunos aspectos analizados con mayor detalle de las novedades de este reglamento:


A. La agilización y simplificación es uno de los ejes básicos del reglamento y son palpables en actos como los de creación, ampliación- segregación, constitución de cotos de caza, cambio de titularidad o modificación de cotos de caza, que requerirán declaraciones responsables; los planes técnicos de caza pasan de una duración de 4 a 5 años y deben presentarse obligatoriamente por vía telemática, además se desarrollan los planes técnicos en régimen de evaluación continua; se regularizan la gestión de las granjas cinegéticas con la reducción a un solo libro de registro, la presentación de documentos, memorias; las solicitudes de monterías, ganchos, batidas y batidas de gestión que se realizan a través de comunicación previa; …

B. Se permite repoblar con especies cinegéticas durante el período hábil de caza, supeditado a no cazar la especie repoblada en todo el coto hasta el inicio de su período hábil en la siguiente temporada de caza. Si las repoblaciones se hacen, hasta un mes antes para las especies de caza menor y cuarenta y cinco días para las de mayor respecto a la apertura del periodo hábil, se podrá cazar como se venía haciendo hasta ahora.
Esta medida pretende aumentar y facilitar la recuperación de las debilitadas poblaciones de caza menor, incrementando las posibilidades de asentamiento de los ejemplares repoblados.

C. Se modifican y amplían las clases de escenarios de caza:
 

  • Escenarios de caza deportiva. Respecto al anterior decreto se amplia este tipo de escenario en 25 ha, es decir, se pasa a una extensión máxima de 50 ha. Uso: pruebas deportivas, ejercicio de la actividad, adiestramiento y entrenamiento de perros (en época de veda hasta 20 perros) y aves de cetrería durante todo el año.

  • Escenarios de caza adiestramiento y entrenamiento perros y/o aves de cetrería. Se mantiene la superficie máxima 15 ha. Durante todo el año, se permite el escape de palomas domésticas o spp cinegéticas de granjas cinegéticas certificadas. Se permite cerramiento.

  • Escenario de caza para la práctica de modalidades. Sup. 50-200 ha. Se trata de una nueva clase de escenario de caza con fines lucrativos. Se excluyen en terrenos de RENPA y en hábitats interés comunitario. Deben contar con un guarda de caza y con un plan de gestión y mejoras. Además, deberán disponer de un libro de registro de entradas de ejemplares soltados, copia guía de sanidad,...(trazabilidad).


Con ello se da respuesta a las demandas del sector tanto para poder practicar su actividad en época de veda como para poder entrenar con sus perros o aves de cetrería, y con ello se atiende adecuadamente el aspecto empresarial de la caza menor, más allá de la constitución de cotos intensivos, garantizando a su vez la procedencia y calidad de los ejemplares liberados.

D. Control de daños en los terrenos no cinegéticos se podrá autorizar excepcionalmente, y en caza mayor solo se podrán abatir hembras y crías del año de ciervo, gamo, corzo, cabra montés y muflón, mientras que el jabalí, ambos sexos en todas sus edades.


E. Se regulan aspectos de los cercados cinegéticos de protección y cercas no cinegéticas en el medio natural, con el fin de evitar ciertas prácticas que son contrarias con una actividad ordenada y sostenible.

En terrenos cinegéticos no se permiten, con carácter general, los dispositivos de anclaje al suelo, unión o fijación tipo “piquetas” o “cable tensor”, en cercados de protección y cercas no cinegéticas con sup. inferior a 500 ha, salvo autorización de la CMAOT previo informe favorable de la Consejería competente en materia ganadera y de sanidad animal, de protección, o de seguridad de infraestructuras viarias…

Se permite la ampliación de los cercados de gestión en cotos de caza  de menos de 2.000 ha, aún cuando no se llegue a alcanzar esta superficie mínima que fija el artículo 50.2 de la Ley 8/2003, de 28 de octubre.

F. En las modalidades de monterías, ganchos, batidas y batidas de gestión se incluyen novedades sustanciales.
Se incluye entre las modalides de caza mayor a las batidas y batidas de gestión.
En cotos de menor con secundario de mayor, además de las batidas de jabalí, se incluye como novedad las batidas de gestión.
Con ello se busca reducir la incidencia de las enfermedades en las especies cinegéticas, al actuar de forma contundente y efectiva en el control de las mismas que pueden llegar a transmitir al ganado domestico en extensivo, reduciendo los efectivos poblacionales, especialmente las sobrepoblaciones de jabalí y ciervo, o permitiendo el establecimiento de barreras físicas que protejan a los cultivos, los bienes y el ganado, sin olvidar que al sector ganadero le corresponde tomar igualmente medidas de segregación en este sentido.

Además de las modalidades ya existentes, se recuperan modalidades de caza tradicionales, como la batida de gestión y aguardo nocturno para jabalíes en caza mayor, y la perdiz roja con reclamo, perros de madriguera y a diente en mano en caza menor. Se pretende favorecer, entre otras, la caza del jabalí, que es en la actualidad la especie de caza mayor con un área de distribución más amplia en Andalucía.

Se responde así a la petición y deseo de numerosos practicantes de este deporte que pretende recuperar igualmente el acervo cultural ligado a algunas de estas prácticas. Además se ha tomado en consideración  la capacidad de que algunas de estas modalidades sirvan de manera directa al control y gestión de poblaciones con la correspondiente repercusión en la reducción de daños y riesgos para la sanidad animal en el medio natural o la lucha contra el uso ilegal de venenos.

En el procedimiento a seguir en la celebración de estas modalidades de caza mayor, la modificación más significativa es la presentación de una comunicación previa, en vez de la solicitud que contemplaba en anterior Decreto. Asimismo, se aclara el “acuerdo de colindancia”, en el caso de coincidencia de solicitudes para la celebración de monterías, ganchos, batidas y batidas de gestión.


G. Se regula la práctica de la cetrería en terrenos cinegéticos y no cinegéticos.
Se sustituye la tenencia del ave por el certificado de inscripción de las aves en la Sección de Aprovechamientos Cinegéticos del Registro Andaluz de Aprovechamientos de Flora y Fauna Silvestre. El adiestramiento y entrenamiento, se podrá realizar con señuelo artificial y piezas de escape domésticas u otras técnicas artificiales (cometa o globo de helio,….,) y durante todo el año en escenarios de caza, empleando sistemas de localización, siempre que realicen vuelos libres,  para evitar la pérdida o extravío de aves.

Para el adiestramiento y entrenamiento en terrenos cinegéticos, se permite volar con fiador durante todo el año.

Se da así respuesta a las necesidades  de una modalidad o arte, considerado patrimonio inmaterial de la humanidad, que con la normativa anterior tenía muy limitado y dificultado el desarrollo de su actividad.


H. En relación a la protección a la fauna cinegética, se incluyen aspectos novedosos como la definición de puestos dobles o desdoblados en las modalidades de caza mayor (monterías, ganchos, batidas y batidas de gestión) y la caza menor en puesto fijo; la prohibición del uso de munición de plomo en zonas húmedas; las sueltas y repoblaciones solo con ejemplares de granjas certificadas o la caza en línea de retranca; el empleo de más de tres perros en la caza menor salvo en las modalidades de perdiz en ojeo y a diente en mano; y el aporte de granos o atrayentes desde 30 días antes de la media veda o no tirar a palomas y tórtolas desde una hora antes del ocaso y hasta el amanecer son algunas de estas medidas.

I. La seguridad de las personas, es uno de los aspectos que mayor número de cambios sufre, de tal forma que se ha pretendido mejorar la seguridad durante el ejercicio de la caza de todos los participantes en la misma, o aquellos que pudieran salir al medio natural para realizar cualquier otra actividad lúdica, incorporando la obligatoriedad del uso de prendas o distintivos de alta visibilidad, asegurando la separación con distancias de seguridad entre los puestos y disponiéndolos adecuadamente y finalmente estableciendo la obligatoriedad de señalizar la celebración de actividades cinegéticas en los caminos y vías públicas que atraviesen la mancha delimitada.

Con estas medidas se pretende hacer aún más segura una actividad que se viene caracterizando por la seriedad con la que se asumen todas estas medidas desde hace años. Se quieren también evitar situaciones  embarazosas o desagradables para determinado segmento de la población avisando de la celebración de una actividad cinegética en un espacio concreto.

Accesoriamente la información a la ciudadanía sobre las limitaciones que determinados equipamientos de uso público puedan tener en fechas de celebraciones de actividades cinegéticas serán previamente anunciadas en el Portal del Visitante de la web de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio. Así se conseguirán evitar malos entendidos y situaciones incomodas haciendo compatibles todos los usos del medio natural.

Con efectos económicos interesantes se incluye la modificación por la que los desmogues, las cuernas desprendidas de ciervos, corzos y  gamos, tengan la consideración de un aprovechamiento más de la actividad cinegética.

 

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